El edificio histórico de la UB ofrece visitas literarias: “Aquí empieza el tiempo dichoso de mi juventud”
La nueva ruta permite descubrir cómo veían la universidad autores como Joan Maragall, Maria Aurèlia Capmany y Teresa Ibarz
BarcelonaComo si fuéramos Alicia corriendo tras el conejo blanco, entramos en el Edificio Histórico de la Universidad de Barcelona siguiendo los pasos de un emocionadísimo Joan Maragall (1860-1911), que ha convencido a su padre de que no sirve para industrial y quiere hacer carrera. El joven heredero elige Derecho porque no se atreve "a solicitar una carrera sin aplicación práctica", pero a lo que realmente aspira es a "fregarse con la juventud ilustrada", escribe en las Notas autobiográficas. "Aquí empieza el tiempo dichoso de mi juventud", añadía.
El Edificio Histórico de la universidad se había inaugurado en 1872, siete años antes de que Maragall pasara las puertas de "el templo de la sabiduríaDesde entonces, muchas generaciones de jóvenes –y futuros escritores– han pasado por estas aulas, claustros y paredes solemnes. Con motivo de los 575 años de la fundación de la Universidad de Barcelona gracias a un privilegio de Alfons el Magnànim, se ha organizado una nueva ruta literaria gratuita que permite visitar los espacios más icónicos de la casa leyendo lo escrito autores como Maria Aurèlia Capmany, Teresa Pàmies o Alexandre Cirici, a partir de la antología Mundos secretos (UB, 2023), de Noemí Montetes-Mairal y Joan Santanach.
Atravesamos el vestíbulo con Maragall, pero cuando salimos a los Jardines Ferran Soldevila es la hora de leer al crítico de arte Alexandre Cirici (1914-1983). En sus memorias, El tiempo cerrado (1973), explicaba cómo vivió en el curso 1933-34 el paso de "la vieja Universidad burocrática" –que describe como sucia, decrépita y con esos jardines que pisamos que "apestaban a basura y meado de gato"– a un lugar autónomo, civilizado e interesante, bajo la presidencia.
Una estudiante como guía
La guía de la visita es Aísha Targarona, una estudiante de cuarto de Historia del Arte que tiene una beca de colaboración con la UB. Como ella estudia en la Facultad de Geografía e Historia, en el Raval, está tan fascinada por pasearse por este edificio como lo estarán los visitantes. "Ha sido cómo reenamorarme de la universidad", me dice. Lleva un jersey de la Universidad de Barcelona muy bonito, que le han regalado para realizar la visita. Me entero en cuanto la UB tiene una tiendecita de merchandising a la entrada del edificio de plaza Universitat. Resulta que, como esta moda es más bien una tendencia guiri, las tiendas de la Rambla las han plagiado y venden copias para los turistas. Cosas del turbocapitalismo.
Subimos al Claustro de Matemáticas para leer al poeta y pionero de la sociolingüística catalana Francesc Vallverdú, que recuerda el "gozo fraterno que sentimos un día por los claustros". La resistencia y la amistad deben ser materia universitaria. Entramos en el Paraninfo con Teresa Pàmies, que vino aquí por primera vez por el Mayo de las Mujeres de 1976, pasamos por la biblioteca en silencio para no molestar a los estudiantes que están ante el ordenador, la mayoría con auriculares, y fuera recuperamos una novela de la profesora Glòria Sabaté que habla, El velo de la diosa (2020). En el Patio de Letras descubrimos que la universidad fue "una de las mayores desilusiones" de la vida del huracán Capmany, que recuerda "aquel Patio de Letras lleno de uniformes, sotanas y hábitos". Era el otoño del 37.
Termina la ruta en el Patio de Ciencias con una referencia a la última novedad editorial que habla, Una chica en la ciudad, las memorias de Mercè Ibarz, que describe la entrada en este sitio como "un bautizo de ciudad". "A la universidad llegan adolescentes que crecen aquí –afirma el vicerrector Agustí Alcoberro–. Viven las primeras protestas, el primer enamoramiento o, aún más literario, el primer desamor". Aísha lo confirma: "Eso me ha hecho caer la lagrimita. ¡Son años clave, desde los dieciocho! –exclama desde la atalaya de los 22: tres años son una eternidad– Cuando piense en mis años universitarios, pensaré en este paisaje".