El Premio Sant Joan descubre dos nuevas voces literarias
Jordi Marrón firma una comedia irreverente ambientada en la Barcelona actual y Laura Pallarés se ha llevado el premio Sant Joan Jóvenes Talentos con una historia que explora la identidad de género durante la Guerra Civil
BarcelonaHace 46 años que el premio Sant Joan reconoce una obra narrativa —de ficción o no— y a lo largo de este casi medio siglo de historia ha reconocido autores de larga trayectoria como Vicenç Villatoro, Maria de la Pau Janer, Baltasar Porcel y Carme Riera, pero también ha descubierto, sobre todo recientemente, voces como las de Àlvar Caixal, Alba Gómez Gabriel y Aida Sunyol. Convocado por la Fundació Antigues Caixes Catalanes y el BBVA y dotado con 35.000 euros, el premio se ha desdoblado este año en dos categorías y, sin pretenderlo inicialmente, ha incorporado dos nuevas voces al sistema literario catalán, Jordi Marrón y Laura Pallarés.
Marrón ha ganado el 46º premio Sant Joan con Manual de flotación, una comedia irreverente ambientada en la Barcelona actual que parte de un momento delicado de la vida de la protagonista, la farmacéutica y escritora aficionada Teresa Saurí. Poco después de que muera su madre, Saurí hereda la gran casa familiar del Eixample y, cargada con la urna que contiene las cenizas de la progenitora, vuelve hasta el albergue de la costa portuguesa donde, poco después de que el padre abandone la familia, vivió el amor y el sexo libre desacomplejado y también sufrió una tragedia. "A muchos autores no profesionales nos cuesta aceptar el silencio abrumador y oceánico del sector editorial cuando escribimos un libro y lo enviamos —ha dicho Marrón este lunes, que nació en Barcelona en 1974, es biólogo y profesor de secundaria y ha estudiado escritura creativa en el Ateneu Barcelonès—. Al principio, el no me costaba un poco, pero también me servía para empezar un nuevo proyecto". A Marrón se le ocurrió la idea de novela "una madrugada que estaba de viaje con la familia a Portugal". "Lo que debía ser un thriller cáustico se ha convertido en una comedia negra o bastante autoparódica", ha añadido. Entre los referentes de Marrón hay "mucha literatura clásica" —ha citado Dostoievski, Dumas y Flaubert—, aunque también "los best-sellers de verano, si están bien escritos".
Un fantasma de la Guerra Civil
Laura Pallarés ha ganado la primera edición del premio Sant Joan Joves Talents —dotado con 10.000 euros y al que pueden aspirar autores de hasta 35 años— con Qui ha de callar. Nacida en 1999 en las Terres de l'Ebre, se licenció en ciencias biomédicas en la Universitat Autònoma de Barcelona y se está doctorando en paleogenómica, el campo que estudia la recuperación y análisis de material genético de restos biológicos del pasado. El enigma que debe resolver Judit desde la Cataluña actual se remonta a una historia de amor sacudida por la violencia durante la Guerra Civil en la Terra Alta. "Tengo una relación diaria con la muerte por cuestiones laborales. Las consecuencias de la Guerra Civil llegan hasta hoy y todavía nos influyen —ha explicado Pallarés, que se ha declarado lectora entusiasta de Carlos Ruiz Zafón y de Mercè Rodoreda—. Uno de los pilares de esta novela es explorar la identidad de género a través de la historia entre Teresa y Salvador. Siempre ha habido personas que no se sienten identificadas con el género que los demás atribuyen y deberíamos poder amar a quien quisiéramos". La historia, ambientada en la Guerra Civil, se entrelaza con la que transcurre en el presente a través de las investigaciones de Judit a partir del hallazgo con el "fantasma de Teresa".