Muere la legendaria Dolly Parton a los 80 años
La cantante y compositora norteamericana ha sido una de las grandes estrellas del country
BarcelonaLa cantante y compositora Dolly Parton ha fallecido este martes a los 80 años. Lo ha comunicado la familia en un vídeo que ha compartido en las redes sociales. Leyenda del country, y una de las artistas más icónicas de su generación, Parton deja un legado que incluye canciones como Jolene y I will always love you. Hace unos días, la misma cantante explicaba a la revista People que tuvo que cancelar unos conciertos debido a unos problemas de salud que había desatendido mientras cuidaba a su marido, Carl Thomas Dean, que falleció en marzo de 2025 a los 82 años. Desgraciadamente, no ha salido adelante.
La magnitud artística de Dolly Parton es inmensa, sobre todo en Estados Unidos, donde ha sido una de las figuras más importantes del country, un género cuyas coordenadas estilísticas supo adaptar a sus inquietudes artísticas y políticas, y siempre desde el punto de vista de las mujeres. Además, ha sido un referente tanto para el country tradicional como para el heterodoxo. Empática de cuna, siempre estuvo al lado de los más vulnerables. Impulsó programas de alfabetización en zonas deprimidas, creó becas universitarias, financió ONGs y durante la pandemia de coronavirus dio apoyo económico para el desarrollo de vacunas. A pesar de ser una de las pocas artistas de consenso entre las dos Américas, mantuvo un enfrentamiento directo con Donald Trump, un presidente que representa la antítesis de los valores empáticos que defendía Parton.
Nacida en Sevierville (Tennessee), el 19 de enero de 1946, se crió en un entorno bastante duro, en los Apalaches, un contexto geográfico propenso a "canciones tristes de cojones" (sad ass songs), tal como decía ella misma. Reina indiscutible del country, tenía un conocimiento profundo de la tradición y a la vez una gran intuición pop. La combinación era ganadora por naturaleza, aunque el éxito no fue inmediato. Dolly Parton se formó con Porter Wagoner, que en 1967 la contrató para que cantara en su programa de televisión. Antes ya había hecho incursiones en Nashville, y había empezado a componer con la colaboración de su tío, Bill Owen, y bajo la influencia de figuras del country como Hank Williams, tal como mostró en el disco Hello, I'm Dolly (1967). La alianza con Wagoner, que duró hasta 1974, le dio notoriedad y una presencia habitual en la televisión. Discos como Just because I'm woman (1968), In the good old days (when times were bad) (1969) y el magnífico Joshua (1971) forman parte de esta primera etapa de country más clásico, pero que ya ofrece bastantes detalles de la personalidad vocal y compositiva de Dolly Parton.
En los años setenta, a medida que el country se empapaba de rock y a la vez perseguía fórmulas más comerciales para hacer frente precisamente al rock y al pop, Dolly Parton confió en su punto de vista: ser ella misma sin renunciar a la posibilidad de llegar a todo el mundo. A su favor tenía una sensibilidad especial, como la que puso en juego en Jolene (1973), una canción compuesta y cantada desde el punto de vista de la mujer que implora al amante del marido que lo deje. "No puedo competir contigo, Jolene (...) / Por favor, no me quites al hombre (...) / Puedes elegir lo que quieras", cantaba en el mismo disco que incluía la balada Lonely comin' down y I will always love you, otro de los superhits de la cantante norteamericana. Dos décadas más tarde, Whitney Houston versionó I will always love you en la película El guardaespaldas (1992). Es solo una pequeña prueba del talento de Dolly Parton como compositora.
En la segunda mitad de los setenta, el éxito de las canciones trascendió el country. Ella misma supo leer el momento, y acentuó la vertiente pop. Así llegó Here you come again (1977), una diana comercial, como Old flames can't hold a candle to you, una versión de un clásico del country convenientemente azucarada que se situó en lo más alto de las listas de 1980, en plena era disco. Aquel mismo año protagonizó la película Com eliminar el seu cap (Nine to five), junto a Jane Fonda y Lily Tomlin, y la canción 9 to 5 se convirtió en número 1; seguramente fue la canción que más contribuyó a la popularidad de Dolly Parton fuera de los Estados Unidos.
En los años ochenta, su discografía incluye notables ejercicios interpretativos como el disco The great pretender (1984), en que ponía la voz al servicio de temas de Johnny Cash, Pete Seeger, The Platters y Jerry Butler, entre otros. Escuchando en estas canciones se aprecia también el talento de una cantante capaz de emocionar sin perder el centro. Pasa lo mismo con The grass is blue (1999) y Little sparrow (2001), discos de bluegrass con los que volvía a reivindicarse como gran voz arraigada en las tradiciones rurales, y con Halos & horns (2002), de perfume más folk. Era una manera de desafiar el estereotipo malintencionado que pretendía reducirla a ser una "Barbie de las montañas".
Surgida del corazón del country, Dolly Parton marcha con un reconocimiento casi unánime por parte de diferentes generaciones y sensibilidades musicales.