Música

¿Qué pasa cuando un clarinetista de Girona y un laudista de Siria se encuentran para hacer música juntos?

Oriol Marès y Talal Fayad lideran un cuarteto que fusiona jazz, músicas mediterráneas y tradiciones árabes, con conciertos por todo el mundo y un segundo disco que se estrenará en octubre

El cuarteto de Oriol Mares y Talal Fayad
06/06/2026
4 min

GironaUn clarinetista gerundense y un intérprete sirio de laúd árabe creando música juntos. Esta es la historia de Oriol Marès y Talal Fayad, dos jóvenes músicos que difuminan las fronteras entre géneros y culturas transitando entre las influencias de la improvisación del jazz, los ritmos latinos y las resonancias de Oriente Medio. Con su cuarteto, en 2025 publicaron el primer disco, Estuarium, y ya trabajan en el segundo, de nombre Uncivilized, que presentarán en octubre en la Fira Mediterrània de Manresa, después de ir de gira por China y Corea del Sur.

"Nuestro proyecto musical pone en común perspectivas muy diferentes. Todo este embudo de información, influencias e identidades se canaliza y se transforma en composiciones propias que nos dan mucha libertad. No encajamos en ningún género concreto y defendemos precisamente eso", explica Oriol Marès. El nombre del primer disco, Estuarium, de hecho, es una metáfora muy precisa de este espíritu: "Un estuario es el punto de encuentro entre el río y el mar, entre el agua dulce y el agua salada, y es un ecosistema extremadamente rico. Los cuatro miembros del cuarteto venimos de mundos diferentes y el Mediterráneo es, de alguna manera, nuestro punto en común", continúa el clarinetista.

La semilla de l'Annexa de Girona

Oriol Marès nació en 1998 en Barcelona, pero enseguida se trasladó a Girona, donde creció y pasó toda la adolescencia muy arraigado a la ciudad. Actualmente, reside en Róterdam, al sur de Holanda, desde donde desarrolla buena parte de su actividad artística, pero manteniendo siempre un pie y un vínculo con Cataluña. De su infancia en Girona, guarda un recuerdo muy especial de su paso por la Escola Annexa, en el barrio de Vista Alegre. La escuela, a principios de los 2000, impulsaba un modelo educativo muy innovador que, de manera más o menos explícita, ha alimentado la semilla de su proyecto musical actual. "No nos enseñaban las capitales de los países, pero sí a hacer mapas conceptuales. Aprendíamos a conectar ideas, nos preguntábamos constantemente el porqué de las cosas. Había asambleas, discusiones y una manera muy abierta de aprender. Visto en perspectiva creo que tuvimos mucha suerte", recuerda. En este sentido, no es casual que, de su promoción, hayan salido artistas, médicos, profesores universitarios y asesores europeos en Bruselas.

La universidad de Róterdam donde conviven todas las artes

La universidad de Róterdam donde conviven todas las artes

En el momento de dar el paso universitario, entró en la ESMUC de Barcelona, pero su manera de entender y vivir la música no acababa de encajar en la formación reglada. Hasta que se le abrieron las puertas de la escuela Codarts de Rotterdam. "Allí encontré una universidad donde conviven el jazz, la música clásica, las músicas del mundo, la música latina y las artes escénicas. Esto me dio todo el oxígeno que me faltaba. La pregunta que me hicieron durante las pruebas de acceso me pareció preciosa: «¿Qué te interesa de la música?». Una pregunta como las del Anexo. Querían saber por qué quería estudiar música y qué me podían ofrecer que encajara conmigo", relata.

Para Marès, los años de formación en Codarts fueron realmente estimulantes: "Me fascinó descubrir instrumentos que no había visto nunca. No sabía ni cómo se llamaban, ni si se tocaban soplando o frotando las cuerdas. Y, en cambio, había compañeros estudiándolos a nivel superior. Esta horizontalidad, esta idea de que no hay una jerarquía entre un violín, una flauta, un buzukio un ud, me impactó profundamente".

Intercambio recíproco entre el maqam y el jazz

Fue en esta universidad donde conoció a Talal Fayad, estudiante del laúd árabe llamado ud. Ambos coincidieron en un festival en Utrecht en 2022 que buscaba precisamente generar encuentros entre músicos procedentes de tradiciones muy diferentes. El objetivo era que desarrollaran un proyecto conjunto con absoluta libertad creativa, de inmediato encajaron y empezaron a salirle un montón de conciertos. Así lo recuerda el músico gerundense: "Empezamos haciendo algunos arreglos y descubriendo cómo pensaba la música el otro, desde la curiosidad y la admiración artística. No se trataba solo de poner estilos en común, sino de entender sus lenguajes. Talal piensa desde el sistema del sistema modal maqam de la música árabe y turca, desde los microtonos y los compases irregulares. Lo que para mí era extraño, para él era completamente natural". Y viceversa, ya que Marès le aportaba aspectos relacionados con la armonía del jazz, los acordes occidentales o los ritmos de síncopa.

Músicos y culturas incivilizadas

Para el primer disco, reunieron un cuarteto con un contrabajista y un batería de la misma universidad. Lo gestaron en La Marfà de Girona en 2024 tras obtener una beca de residencia internacional. El segundo lo han preparado en Córcega, también en una residencia artística, y continúan explorando los mismos rasgos fundacionales del grupo: "Queríamos forzar nuestro propio discurso y llevar esta fusión hasta el límite. Cuando buscábamos un título apareció este concepto de incivilizado. Tiene relación con la manera en que a menudo se habla de determinadas culturas desde Occidente, especialmente en el contexto de conflictos como los de Ucrania, Palestina o Yemen. Hay una cierta doble vara de medir. Pero también es una reflexión artística, ya que estamos un poco cansados de que nos pregunten sobre cómo debemos encajar", argumenta Marès.

En este último trabajo, el cuarteto ha colaborado con la cineasta brasileña Flávia Moraes, que descubrió Estuarium en una actuación en Girona y quedó fascinada. "Hemos grabado entrevistas a personas de diferentes edades y procedencias en Girona preguntándoles qué significa ser incivilizado. La idea es que la gira del disco tenga tanto una versión solo musical como una versión escénica, que incorporará todas estas miradas y voces dentro del espectáculo", concluye Oriol Marès.

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