"Seguir vivo es un milagro": la tragedia que marcó al nuevo héroe de la Peña
Emir Sulejmanovic nació en medio del bosque, mientras su madre huía de la masacre de Srebrenica
BadalonaLa historia de Emir Sulejmanovic es de las que conmueven. El nuevo jugador del Asisa Joventut nació el 13 de julio de 1995, dos días después de la masacre de Srebrenica, donde al menos 8.000 hombres bosnios fueron asesinados. Desde adolescentes hasta ancianos. “Mi vida fue muy complicada desde pequeño. Lo que se vivió en Bosnia y Herzegovina es una tragedia. La ciudad de Srebrenica se llevó la peor parte, ya que fue bombardeada”, recuerda el pívot verdinegro.
Las primeras horas de su vida dan para hacer una película. “Nací en un bosque y mi madre tuvo que dar a luz con la ayuda de la gente que tenía al lado. Había una roca grande y, según me dijeron, yo nací al lado. Me parece impresionante porque no me vio ningún médico hasta los dos meses. Para mí seguir vivo es un milagro, pero aquí estamos”, dice Sulejmanovic.
La tensión siguió creciendo y la situación se volvió tan cruel como imprevisible. “Separaron a los hombres de las mujeres. Mi padre fue con un grupo y fue capturado. No sabía si seguía vivo ni dónde estaba”, explica. Después de ser liberado por la Cruz Roja, el padre se reunió con su mujer y sus dos hijos en Finlandia. “Primero intentó ir a Alemania, que es donde estaba su hermano, pero al final fue a Finlandia porque Alemania no aceptaba más inmigrantes. Allí comenzó la nueva vida de nuestra familia”, asegura en una entrevista a la ACB.
Su madre murió cuando Emir tan solo tenía cuatro años. “Todo pasó muy deprisa. Todavía me cuesta preguntar a mi padre exactamente qué pasó porque él se siente muy mal. Los médicos habrían podido hacer un mejor trabajo, pero no se puede cambiar nada”, analiza Sulejmanovic, que ha firmado un contrato de dos años con la Penya.
Algunos recuerdos se mantienen inalterables. “Todavía siento a mi madre presente conmigo. Sé que las cosas pasan por alguna razón y le quiero demostrar con el baloncesto que pienso en ella todos los días y que querría que se sintiera orgullosa de mí”, explica el nuevo jugador del Asisa Joventut.
A medida que ha ido pasando el tiempo, Sulejmanovic ha necesitado más explicaciones. “Casi cada año vuelvo a casa para conocer mejor la historia de lo que pasó. Si alguien me pregunta, mentiría si dijera que no me siento más bosnio que finlandés. Estoy muy agradecido a Finlandia porque me permitió tener una nueva vida”, argumenta.
"Solo le tengo miedo a Dios"
“Cuando juegas con la selección lo tienes que hacer con el corazón. Cuando jugué el primer partido con Bosnia y escuché el himno, me sentí increíble”, confiesa. El pívot, que coincidió con Ludde Hakanson en La Masia del Barça, se ha construido un carácter indomable. “Solo le tengo miedo a Dios. Todo lo que hago lo hago al 120% porque así aprendí a hacer las cosas. Si haces las cosas así, la vida te recompensa. He conseguido cosas que muchos sueñan. Si persigues tus sueños y luchas por ellos, la recompensa siempre llega. El trabajo no se puede esconder nunca”, resume.
Sulejmanovic, que tiene 31 años, tiene mucha experiencia en la Liga Endesa, donde ha vestido las camisetas del Montakit Fuenlabrada, el Cafés Candelas Breogán, Surne Bilbao Basket (en dos etapas), el Lenovo Tenerife, el Casademont Zaragoza y el Unicaja. El nuevo jugador del Asisa Joventut, que quiere hacerla grande con el regreso de Nico Laprovittola y la continuidad de Ricky Rubio, tuvo una media de 6,3 puntos y 4,3 rebotes la temporada pasada en la ACB.