Xavi Pascual vuelve a decir basta
El entrenador del Barça deja en el aire su continuidad la próxima temporada
BarcelonaDespués de sufrir una de las derrotas más preocupantes de la temporada, Xavi Pascual encendió todas las alarmas en rueda de prensa. "Soy el principal responsable del ridículo de hoy", dijo el técnico. El Barça llegó a perder por 32 puntos de diferencia contra el Panathinaikos, momento en que algunos aficionados culés expresaron su malestar en el Palau Blaugrana. "Cuando acabe la temporada será el momento de explicaros muchas cosas y que hablemos de todo. De ahora hasta el final intentaré desde aquí tener la máxima calma posible y que estemos todos en el mismo plano: jugadores, directivos, prensa, público... Y después, cuando acabemos, ya habrá tiempo para valorar, para hablar, para pensar para ver dónde estamos, para ver dónde estaremos y para ver si estaremos", dejó ir. Su contrato finaliza el verano del 2028.
El Barça, que el viernes visita la pista del AS Mònaco, ocupa la octava posición en la Euroliga con un balance de 20 victorias y 16 derrotas. El equipo azulgrana aspira a acabar entre los seis primeros para jugar el play-off por el título y, en caso de que no sea posible, ocupar una de las diez primeras plazas para asegurarse la repesca. "Solo tenemos 48 horas de descanso y Jan Vesely está muy tocado. Se juntan muchas cosas y jugaremos contra un superquipo. Toca tratar de hacer un mejor partido en Mònaco esta misma semana y, si no, cerrar la temporada regular aquí en casa contra el Bayern Múnic tan bien como podamos", lamentó Pascual, molesto porque no ha llegado ningún refuerzo para suplir las bajas.
Aunque el Barça no aclara los motivos de la indisposición que arrastra, Tomás Satoransky continúa de baja. El base checo era uno de los pilares del técnico. Su baja, unida a las de Nico Laprovittola y Juan Núñez, es estructural. "Juani Marcos tiene que hacer de primer base y Darío Brizuela también tiene que ocupar esta posición, y entonces perdemos un jugador que cuando sale del banquillo nos da mucho. No tenemos el liderazgo de Satoransky, que es muy importante. Tenemos que adaptarnos en un momento de la temporada en que nos lo estamos jugando todo sin los dos fundamentos principales. Es un desajuste a todos los niveles. Físicamente, sin Satoransky también sufrimos porque somos pequeños. Tenemos muchos problemas a la hora de tomar decisiones tácticas, tanto en ataque como en defensa", dijo.
"Yo lo que necesito es que el equipo vaya al límite de sus posibilidades y, si no ganas, no ganas, pero el partido contra el Panathinaikos es muy decepcionante. Hay muchos condicionantes juntos, pero es una derrota que como entrenador del Barça y como persona que ha hecho aquí muchas cosas... Hacer un partido así cuando te lo juegas tanto en casa... Tenemos que adaptarnos a una nueva situación. Entiendo perfectamente al aficionado porque es lo mismo que sentimos nosotros. Lo único que puedo decir es lo mismo que dije el primer día que llegué: que lo pasaríamos mal. Pero lo único que puedo decir es que el público siempre está bien y que nosotros no lo hemos estado, esa es la realidad", resumió.
Momento de indefinición
Una vez celebradas las elecciones a la presidencia, el Barça inició un periodo transitorio de cohabitación institucional. La sección de baloncesto, obligada a rebajar su masa salarial para cumplir con el fair play del fútbol, vive momentos de indefinición. Joan Carles Navarro y Mario Fernández se han quedado sin Josep Cubells como interlocutor. Hasta la toma de posesión de la nueva junta directiva liderada por Joan Laporta, prevista para el 1 de julio, la responsabilidad de la sección recae en Sisco Pujol, fundador de un entramado de empresas que lo ha convertido en un referente emprendedor. "No hay que darle más vueltas, no se puede fichar y ya está", aclaró Pascual.