La nueva bestia negra del Real Madrid
Ewa Pajor se ha convertido en la segunda máxima goleadora de los clásicos en sólo una temporada y media
Barcelona"El Barça es su sitio en el mundo", apunta Piotr Kozłowski, el primer entrenador de fútbol que tuvo Ewa Pajor (Uniejow, 1996). La delantera polaca ha caído con el pie derecho en Barcelona: en sólo una temporada y media suma ya 63 goles en 69 partidos, pero sus cualidades van mucho más allá de ver portería. "Destaca su espíritu de equipo, crea ocasiones para las demás jugadoras y toma decisiones que benefician a toda la plantilla, no sólo sus estadísticas. Si fuera más egoísta, tendría aún más goles, pero tiene una responsabilidad y una madurez sobre el campo que la hacen una jugadora completa y preciada", dice Kozłowski, que trabajó con Pajor de los ocho a los doce. Unas virtudes que Pere Romeu también ha destacado. "Sale motivada a todos los partidos, presiona hasta darlo todo, se desmarca, llega al área y aguanta el balón de espaldas. Disfruto mucho entrenándolo, siempre da su máximo nivel y si pudiera haría más pases de gol".
La elevada cifra de goles no es una novedad. En el Wolfsburgo, antes de fichar por el Barça, hizo 136 en 196 partidos, pero pese a estar en dos clubs que han dominado el panorama europeo, la Champions siempre se le ha resistido. La futbolista polaca ha disputado cinco finales, pero siempre ha salido cruz. Perdió cuatro con el Wolfsburgo –una de ellas contra el Barça en Eindhoven, en la que Pajor hizo el 0-1, pero las azulgranas acabaron remontando el partido– y otra con el conjunto catalán la pasada temporada en Lisboa. Unas decepciones que le han hecho crecer para seguir mejorando. "Su carácter, sus experiencias vitales y los altos niveles atléticos le han llevado a donde está hoy", explica Kozłowski.
Una evolución gracias a la que Pajor ha conseguido jugar con más confianza, ser más eficaz y tener una mayor influencia en los partidos. "Tiene una gran comprensión del juego y ahora toma decisiones muy rápidamente. Es más madura sobre el campo, sabe leer mejor las situaciones, se anticipa a los movimientos de las rivales y es capaz de escoger la solución más adecuada en pocos segundos", dice Kozłowski, que dirige una academia de fútbol, Uniejowska Akademia Futboluska (Uniójów Pajor & Tarczyńska & Smolarek). Prueba de ello es su capacidad para marcar el primer gol del partido, el más complicado. En el primer tramo de temporada, la polaca abrió la lata en siete ocasiones, seis de ellas en partidos consecutivos.
Hegemonía azulgrana
Este jueves (21 h), el Barça visita el campo del Real Madrid en los cuartos de final de la Copa de la Reina. Una eliminatoria a partido único con un objetivo claro: estar en las semifinales de la competición y seguir optando a todos los títulos tras ganar la Supercopa de España contra las madrileñas (2-0). Un rival propicio para Pajor, que desde su llegada al Barça se ha convertido en su nueva bestia negra. La delantera, con nueve goles, es la segunda máxima goleadora de los clásicos, sólo superada por Alexia Putellas (12). Ahora bien, Pajor sólo ha jugado siete veces ante el Madrid –el equipo contra el que más goles ha hecho de azulgrana–, mientras que Putellas ha disputado diecisiete enfrentamientos.
Hasta ahora, ambos clubs se han visto las caras en 23 ocasiones –contando los dos primeros enfrentamientos en los que el equipo madrileño jugaba bajo el nombre y escudo del Tacón–, con 22 triunfos para las catalanas y solo una victoria para las blancas. El Barça ha hecho 88 goles sumando todos los clásicos, mientras que el Madrid sólo ha podido marcar 11. Unas cifras que demuestran la clara distancia entre ambos clubs. Sin embargo, Pere Romeu no se confía ni se relaja. "Es el partido más complicado contra el Madrid, jugamos en su estadio ya partido único. Ellas han ido modificando cosas y cada Madrid-Barça se va igualando más. Si hacemos un partido de equipo, estaremos más cerca de que la balanza se decante a nuestro favor".