Un Barça experimental sobrevive en el caos de Guadalajara
Los goles de Christensen y Rashford desatascan los dieciseisavos de Copa
BarcelonaEl Barça ya está en los octavos de final de la Copa después de derrotar al Guadalajara (0-2) en una eliminatoria a partido único que tuvo de todo. De un protagonista inesperado en el once titular hasta el caos en las gradas. Sin goles en la primera parte, las dianas de Christensen y Rashford decantaron la balanza tras el descanso un duelo que empezó con media hora de retraso por un problema de seguridad en las gradas suplementarias que, incluso, amenazó con la suspensión. Al final, el club local logró resolver el problema en un tiempo récord.
Hansi Flick es de los entrenadores que dan tanto valor a la Copa como a la gestión de vestuario. En la eliminatoria del debut, frente a un Primera RFEF, la tentación podía ser la de dejar los pesos pesados en Barcelona. En cambio, el técnico alemán se llevó a toda la plantilla a tierras manchegas. Un mensaje claro: que para ganar títulos no puede haber diferencias de clases en el vestuario. Le funcionó la pasada temporada y seguía aplicando la receta el día que el vigente campeón empezaba la defensa del título.
La sorpresa llegó cuando se conocieron las alineaciones. Ter Stegen era titular y Szczesny se quedaba en el banquillo. Un giro de guión, ya que en el club se daba por sentado que el alemán ya no tendría más minutos en el Barça. Pero Flick dio confianza al primer capitán, en parte para que demostrara que está por jugar y en parte porque, poniéndolo en el escaparate, tal vez aparezca alguna oferta en este mercado de invierno. Ter Stegen no encajó ningún gol, tampoco tuvo que hacer ningún parón de gran mérito, más allá de dos disparos lejanos, aunque se le vio algo oxidado con el juego de pies y titubeante a la hora de salir de la portería. Nada grave que no pueda atribuirse a la falta de actividad. Como también sorprendió a Casadó, que se situó en el lateral derecho pese a que el técnico había dicho en la previa que no le veía en esa posición.
Para sobrevivir en la Copa, en las rondas iniciales, es necesario igualar la intensidad del rival. Y el Barça supo hacerlo. Le faltó, eso sí, un punto de clarividencia en los últimos metros, en parte porque echó de menos tener a los delanteros centros de referencia, ya que Ferran y Lewandowski se quedaron en el banquillo. Conscientes de que era una oportunidad única para ellos, los jugadores del Guadalajara, extramotivados, salieron a comerse el césped y defendieron con orden y rigor. Una línea de cinco y una de cuatro, dejando a un único hombre en punta. Pero con ello sólo pudieron frenar a medias el vendaval azulgrana, que se pasó la mayor parte del partido removiendo el balón cerca de la portería de Dani Vicente.
Un resultado engañoso
El guardameta local fue clave para evitar que el Barça encarrilara el partido mucho antes de lo que lo hizo. Y eso que empezó nervioso, incapaz de bloquear balones, más allá de rechazarlos. Eso sí, se lució tanto en disparos lejanos como en remates interiores de un Rashford que no terminó de estar cómodo jugando de nuevo y que en la segunda parte acabó desplazándose a la banda izquierda, dejando la posición a Fermín. Tampoco tuvo el día a Lamine Yamal, a quien Flick situó nuevamente de media punta. Él tampoco tardaría en cambiar de posición y marcharse hacia la derecha, donde pese a todo tuvo muchos problemas para superar su marcador en el uno contra uno.
Aparte de Roony, el otro azulgrana con ficha de la cantera fue Jofre, que en los 60 minutos que jugó ofreció un buen repertorio en el lateral izquierdo. En la zona de pívot, Flick volvió a dar confianza a Marc Bernal. El berguedá completó una primera parte muy seria, con recuperaciones y pases de mérito, aunque fue sustituido en el descanso tras ver una amarilla.
El Guadalajara hizo cambios en cuanto las fuerzas empezaron a caer y eso permitió que los locales alargaran la esperanza de la clasificación. El partido se rompió un poco y llegaron algunas interesantes ocasiones de los locales, aunque la defensa azulgrana siempre estuvo al caso. Flick, gato viejo, movió el banquillo e hizo entrar pesos pesados como Pedri y Kounde para jugar en los últimos minutos. Aunque fue Christensen, ayer titular, quien acabó abriendo el marcador cabeceando un centro. Quedaba un cuarto de hora y, con Guadalajara totalmente abocado al ataque, Rashford hizo el segundo. Trabajo hecho, aunque costó más de lo que muchos pensaban.