El Girona sube los colores al Barça y le hace perder el liderato
Noche gloriosa en Montilivi para los de Míchel, decidida con un gol de Fran Beltrán en los últimos instantes
GeronaEl Barça perdió el liderato en Montilivi en una noche negra (2-1), continuación de la goleada sufrida en la Copa ante el Atlético. Superado por un Girona que nunca perdió la fe, se aferró a Joan Garcia para aguantar la ventaja que le había dado el gol de Cubarsí. Pero no contaba con la tozudez gerundense, que remontó con goles de Lemar y Fran Beltrán, éste en los últimos instantes. Girona tardará en olvidar una jornada que pasará en la historia.
El Girona fue una piedra en el zapato para el Barça desde el primer momento. En el duelo de entrenadores, salió claramente ganador Míchel, quien planteó un partido de vértigo que sorprendió a Hansi Flick. En la primera vuelta, los gerundenses ya hicieron bailar a los azulgranas en Montjuïc, y sólo cayeron en la última jugada, en ese gol al límite de Ronald Araujo. Ayer en Montilivi, la melodía fue rojiblanca.
Podía haber pasado de todo en un derbi en el que tener vértigo estuvo prohibido. Tanto podía ser que Ferran se envolviera en el interior del área como que Vanat no ordenara un veloz contragolpe. La pelota iba de un lado a otro, sin tiempo para respirar. Fallaba Lamine Yamal y al cabo de unos segundos hacía el propio Bryan Gil. Se ponía las manos en la cabeza Raphinha y lo hacía también Montilivi tras una jugada de área a área del brasileño Vitor Reis, similar, si no fuera por la nacionalidad, a la famosa de Maradona en el Mundial.
El Barça, zarandeado emocionalmente tras el guantazo en el Metropolitano, se sintió atropellado durante gran parte del partido, en el que los hombres de Flick movían los brazos y se pedían explicaciones unos a otros. El Girona fue el dueño. Sobre todo gracias a la insistencia de Gil. Nadie puede recriminarle que no lo intente, en el extremo. Fue una pesadilla para Kounde, que exigió más de una vez la presencia de Cubarsí para echarle una mano. Como es el fútbol que ambos se inventarían el gol del único gerundense presente de inicio en el partido, un Cubarsí que resolvería un centro del francés junto a la hora de juego.
Antes, sin embargo, se habían hartado de sufrir para detener a Bryan, que sirvió varios caramelos en Vanat, que no supo aprovechar ninguno. Prodigiosa fue la mano de Joan Garcia cuando el ucraniano estaba a bocajarro y el estadio entero estaba de pie a punto de abrazarse. El de Sallent respondió a un Gazzaniga que había escupido antes un picadillo de Lamine Yamal, desconcentrado y errático como rara vez.
Arnau Martínez mandó de cabeza al de Rocafonda, amargado por su contundente marcaje. Si escondía con ir a la izquierda, Arnau se lo mangaba; si quería ir al lado contrario, Arnau también se lo tomaba. Fue la gran lucha de la noche. Lamine no pudo ser decisivo ni penalti. Envió uno a la madera, justo en el umbral del descanso. Era la segunda vez que el Barça chocaba con los palos, porque Raphinha ya los había probado.
Joan Garcia aplaza el inevitable
Aún no se había visto la adrenalina a su máximo. El derbi tampoco decepcionó en la reanudación, en la que hubo dos goles en dos minutos. El Girona reaccionó bien en el citado de Cubarsí, con una acción coral que por fin tenía premio, gracias a Lemar. No pensaban dimitir, los gerundenses, que acabarían soñando con Joan Garcia, por lo que el Barça fue aplazando lo inevitable. El sucesor de Ter Stegen en el Camp Nou deshizo una doble ocasión de Vanat y Tsygankov y una tercera de Joel Roca, que acabó expulsado, defendiendo con sangre la victoria en el descuento.
Pocos porteros en el mundo parecen tener un futuro mejor, por no decir ninguno. Pero Joan Garcia no puede hacerlo todo él solo. Faltaba el momento mágico del Girona, un equipo que se ha pasado toda la temporada sufriendo y que merecía tener una noche como ésta. Era el minuto 86 cuando el balón quedó suspendido en la frontal del área y Fran Beltrán lo colocó ajustado a la derecha de un Joan Garcia que se quedó inmóvil. El Barça pidió falta, pero el gol fue la recompensa al trabajo de un Girona que le hizo gordo y poco a poco dice adiós a la zona de descenso. El Barça, mientras, se quedó con un paso de nariz.
- Gerona: Gazzaniga, Rincón, Vitor Reyes, Blind, Arnau, Witsel, Iván Martín (Francés, 92'), Lemar (Fran Beltrán, 68'), Tsygankov, Bryan Gil (Joel Roca, 68') y Vanat (Echeverri, 73'). Entrenador: Míchel Sánchez.
- Barça: Juan García, Koundé, Cubarsí, Éric García (Araujo, 73'), Gerard Martín (Balde, 63'), De Jong, Olmo (Bernal, 80'), Fermín, Lamine Yamal, Raphinha (Roony, 63') y Ferran Torres (Le3andowski). Entrenador: Hansi Flick.
- Goles: 0-1 Cubarsí (59'), 1-1 Lemar (61') y 2-1 Fran Beltrán (86').
- Árbitro: César Soto (Comité de La Rioja).
- Tarjetas amarillas: Èric Garcia (41'), Koundé (84') y Vitor Reis (100').
- Tarjetas rojas: Joel Roca (109').
- Estadio: Montilivi, 14.043 espectadores.