El heredero se va para siempre
El Mónaco paga los 11 millones de la opción de compra y se queda Ansu Fati después de un año de cesión
BarcelonaAnsu Fati fue bautizado como el heredero porque se le consideraba el relevo natural de Leo Messi. Rápido, hábil, astuto, goleador... tenía todas las cualidades para ser la nueva estrella del Barça. Tanto es así que, con la despedida del delantero de Rosario, Ansu pasó a llevar el 10 en la camiseta. Parecía un relevo natural. Pero este cuento de hadas se empezó a torcer el 7 de noviembre de 2020, cuando se rompió el menisco en un partido de Liga contra el Betis. Comenzaba un calvario que le llevaría a ser intervenido hasta cuatro veces y a una recuperación lenta e insatisfactoria. Ansu nunca volvería a ser el mismo. Este 30 de junio ha dejado de ser jugador del Barça a todos los efectos.
A sus 23 años, este extremo de Guinea-Bisáu, nacionalizado español y formado en La Masia, seguirá su carrera en el Mónaco, club donde ya ha jugado cedido esta temporada. Ha sido precisamente en la liga francesa donde Ansu se ha reencontrado con el fútbol y con las buenas sensaciones. Ha disputado 30 partidos y ha marcado 12 goles, la mejor cifra goleadora desde que es profesional. Todo un lujo para un jugador que el curso 24/25 tan solo había podido disputar 11 partidos y no había anotado ninguna diana, o que la temporada 23/24, en la que jugó cedido al Brighton & Hove Albion inglés, llegó a los 27 partidos pero tan solo anotó 4 dianas y repartió una asistencia.
El Mónaco tenía hasta el 30 de junio para hacer efectiva la opción de compra por valor de 11 millones de euros que el conjunto del Principado ha accedido finalmente a pagar, a pesar de que los timings han ido un poco más tarde de lo que querrían en las oficinas azulgranas. En cualquier caso, este dinero que entra en la caja es muy bienvenido en una entidad que lo aprovechará para entrar en la norma 1:1 y tener la posibilidad de operar con normalidad en este mercado de fichajes que apenas arranca.
La despedida de Ansu, además de dar beneficios contables, también supone liberar entre 10 y 12 millones de euros de masa salarial. Precisamente, los emolumentos de Ansu habían sido un obstáculo doble para el Barça, ya que, a pesar de marcharse cedido a Mónaco, el extremo seguía cobrando una parte del sueldo de las arcas azulgranas. Todo arranca de la gran renovación que firmó en octubre de 2021, cuando nadie sospechaba que podría quedar tocado de la operación de menisco. Si era el heredero de Messi, debía tener una ficha en consonancia y pactó ingresar alrededor de 15 millones de euros brutos por temporada. El acuerdo era hasta 2027. Un dinero que dejó de tener sentido cuando Ansu recayó de las lesiones.
Tanto en la Premier League como en la Ligue 1, el Barça pagaba una parte de la ficha de Ansu Fati porque los clubes de destino no podían asumirla íntegramente, a pesar de tratarse de una cesión. La diferencia con el Mónaco es que, antes de marcharse, el Barça pactó una renovación a la baja con el extremo guineano, de tal manera que se garantizaba cobrar la misma cantidad total pero repartida en más años. Ahora que ha transferido sus derechos federativos al club del Principado, Ansu se beneficia de los beneficios fiscales monegascos para poder seguir cobrando aproximadamente lo mismo a pesar de que no suponga una carga monetaria tan elevada para su club de origen.
A pesar de la despedida, la intención de Ansu siempre había sido la de triunfar en el Barça, pero las lesiones lo impidieron. Después del paso por el Brighton, Ansu probó suerte nuevamente en un conjunto azulgrana que acababa de fichar Hansi Flick. El papel del guineano fue testimonial y el técnico alemán le recomendó una nueva cesión para tener minutos. A pesar de que el Barça haya traspasado sus derechos federativos, tiene una opción de recompra que ronda los 28 millones de euros que ya dejó firmada en el contrato de cesión con el Mónaco de la temporada pasada. Hoy nadie de la comisión deportiva se plantea hacerla efectiva. Pero en el fútbol, nunca se sabe.
Andreas Christensen ultima su renovación
Además de Ansu Fati, el martes también ha sido un día intenso para Andreas Christensen, que está terminando de atar la renovación con el Barça. El central danés, que se acaba de recuperar de una nueva lesión de larga duración, acababa contrato este 2026, pero el conjunto azulgrana no quería desprenderse de él porque, a pesar de no ser un hipotético central titular para Flick, sí que es un jugador de nivel alto, bagaje y experiencia, por lo que el técnico prefería mantenerlo en la plantilla. Además, es un jugador con cartel, y con la renovación los azulgranas se garantizan mantenerlo en propiedad por si en un futuro no muy lejano llega alguna oferta interesante y pueden hacer dinero con un traspaso. En paralelo, la renovación también ayuda a Christensen a mantenerse en un equipo top y tener más visibilidad mientras va cogiendo ritmo de competición de manera progresiva.