Dieciséis años después, España se ha vuelto a proclamar campeona del mundo. Con un gol de Ferran Torres en la segunda parte de la prórroga ha sido suficiente para que el combinado español se haya impuesto a la Argentina de Leo Messi, que se ha quedado con un jugador menos tras la expulsión de Enzo Fernández. El partido era muy esperado: Messi contra Lamine Yamal, y dos selecciones con estilos totalmente opuestos. La parte política del enfrentamiento tampoco se queda corta. La final se ha jugado en los Estados Unidos de América y Donald Trump ha estado presente en el MetLife Stadium. España y los Estados Unidos, actualmente, tienen una relación tensa, mientras que la Argentina de Javier Milei es mucho más próxima al magnate norteamericano.