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Deportes  /  Fútbol 17/05/2022

Jake Daniels normaliza una realidad: hay futbolistas homosexuales

El joven delantero del Blackpool es el primero en salir del armario en el Reino Unido desde 1990

Jordi Cardero
3 min
Jake Daniels, jugador del Blackpool.

Barcelona"Esta temporada ha sido fantástica: he debutado con el Blackpool, he marcado treinta goles con el filial, he firmado mi primer contrato profesional... Pero fuera el terreno de juego he escondido la persona que realmente soy. Toda mi vida he sabido que soy gay, y ahora me siento preparado para salir del armario y ser yo mismo". Así empezaba Jake Daniels el comunicado en que revelaba que es homosexual. Es el primer jugador británico en hacerlo desde 1990. El fútbol, que tiene un inexorable vínculo con la masculinidad tóxica, no evoluciona al mismo ritmo que la sociedad. El ejemplo de Daniels, sin embargo, representa un paso de gigante para normalizar una realidad: en el fútbol hay jugadores homosexuales.

Daniels ha salido del armario solo dos semanas después de debutar con el primer equipo del Blackpool, de la segunda división inglesa. "Siempre he odiado tener que mentir y sentir que tenía que cambiar para encajar. Hay personas en la misma posición que yo que no se sienten cómodos revelando su sexualidad. Les quiero decir que no tienen que cambiar su manera de ser para encajar", comentaba Daniels. El mundo del fútbol ha apoyado al futbolista. Varios clubes ingleses han respondido el tuit en el que el Blackpool publicaba el comunicado, como el Liverpool, el Manchester City o el Chelsea, así como la UEFA y la FIFA. Los últimos futbolistas en salir del armario fueron Thomas Hitzlsperger, internacional con la selección alemana y con pasado en la Premier League, a pesar de que lo anunció una vez retirado, y Josh Cavallo, en activo en el Adelaide United australiano, hace solo unos meses.

El primer jugador en declararse gay en el Reino Unido fue Justin Fashanu. A pesar de tener un inicio de carrera prometedor en el Norwich, una grave lesión en la rodilla lo paró en seco. Fashanu reconoció que, cuando se estaba planteando anunciar su homosexualidad, su hermano le ofreció 100.000 libras para que no lo hiciera. Finalmente, lo acabó confesando en una entrevista en el diario The Sun, pero el entorno en que vivió desde entonces lo obligó a marcharse a vivir a los Estados Unidos. En 1998, ocho años después de salir del armario, un adolescente de Maryland lo acusó de abuso sexual. En aquel estado americano cualquier acto homosexual era considerado un delito. Solo dos meses después, Fashanu volvió a Inglaterra, donde decidió quitarse la vida. Nunca se reunieron suficientes pruebas para considerar que había cometido un delito.

Mundial de Qatar, donde ser homosexual te lleva a la prisión

A finales de este mismo año, el fútbol celebrará su acontecimiento más importante, el Mundial, en Qatar. El Código Penal del país tipifica que la homosexualidad entre hombres es un delito punible y puede estar castigado con hasta siete años de prisión. La legislación qatariana no prevé las relaciones entre mujeres porque están sometidas al sistema de tutela. Es decir, hay ámbitos de su vida que no pueden hacer solas si no tienen el permiso de un hombre. La elección de Qatar como sede del Mundial, la de Rusia en 2018 o la decisión de llevar la Supercopa de España a Arabia Saudí es un intento de lavado de imagen desde el deporte. "Estos países intentan diversificar su economía, porque algún día se les acabará el petróleo, y un Mundial es una gran oportunidad para mostrarse al exterior y atraer inversores. Muestran una cara que tiene poco que ver con la realidad, incluso parecen democráticos", explica al ARA Carlos de las Heras, responsable de deportes y derechos humanos en Amnistía Internacional.

Mientras Jake Daniels intenta convertirse en un referente y transformar el fútbol, la FIFA liga el deporte a regímenes antidemocráticos en los que ser homosexual te lleva a la prisión. Pero no hay que ir tan lejos: la homofobia está tanto en las gradas como en los vestuarios, porque el fútbol es una muestra de la sociedad. A menudo condensa los comportamientos más primitivos de la especie. "He jugado toda mi vida a fútbol y nadie en el vestuario sabía que yo era gay, porque no se podía decir", revela Joan Miró, presidente de Panteres Grogues. La entidad barcelonesa es un club "que tiene una cláusula no discriminatoria por razones de orientación sexual". Panteres Grogues firmó hace unos meses un acuerdo con el Barça para hacer una serie de charlas tanto al cuerpo técnico como a trabajadores del club para formarlos en diversidad sexual y para que puedan tener las herramientas para evitar situaciones de LGBTI-fobia dentro del club.

Jake Daniels tomó la decisión de anunciar su homosexualidad con el apoyo de la familia, el club y su representante. Ahora, con toda la carrera delante, quiere trascender el terreno de juego y ser un referente. "Ser tú mismo y ser feliz, esto es lo más importante", sentenciaba el futbolista en el comunicado.

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