Opinión

El porter que nos ha hecho pasar vergüenza

Diego Fuoli, con gafas de sol amarillas, durante la celebración del ascenso del CE Sabadell
22/06/2026
Periodista
3 min

Es increíble cómo un momento que esperas desde hace años puede quedar manchado. Los que somos del Sabadell deseábamos un ascenso como el vivido hace pocos días. Hacía más de 30 años que no conseguíamos un ascenso en casa. El equipo y la ciudad merecía una jornada como esta, pero todo acabó bien sucio de barro cuando el portero Diego Fuoli, quien ha sido uno de los pilares del equipo, decidió iniciar un cántico contra Pedro Sánchez. Buena parte de los jóvenes presentes en la plaza lo continuaron. Después se hizo un silencio incómodo... y aún más gente pitó. La magia se había roto. Lo que pasó después ya no se puede controlar.

Hablo en primera persona porque el Sabadell es el único club del que soy socio. Me afecta. Me entristece. Me duele ver cómo nos convertimos en un juguete en las redes sociales en manos de los partidos políticos. El club lo condenó, pero qué importa: ya has perdido. Fuoli dice que quería hacer una “gracieta”. Cuesta creerlo, la verdad. Se cubrió de gloria. Espero que los futbolistas entiendan cómo pueden llegar a hacer daño a una entidad que les paga el sueldo con acciones como esta. La imagen del club ha quedado tocada. Además, es una demostración de ignorancia, ya que te acababa de recibir la alcaldesa del PSC. Lo cantas desde el balcón que da a su despacho.

Está claro que puedes ser crítico con Pedro Sánchez, pero no era el momento ni el lugar y sobre todo, no eran las formas. Una cosa es criticar y otra muy diferente, insultar. El Sabadell acumula años de buen trabajo, consiguiendo conectar con la ciudad, llenando el campo, tejiendo puentes con las instituciones y haciendo comunicados contra la intolerancia y el fascismo. Los hemos hecho, buscadlos. Cuando aparecen pancartas a favor de la educación pública o pidiendo proteger espacios naturales, no somos noticia. Qué le vamos a hacer.

Nos toca ser noticia por culpa del cántico inadmissible de Fuoli. Un portero que supongo que se marchará. Pero el club seguirá. Y seguiremos en la buena dirección. Estamos mil veces mejor que hace años. No puedes controlar quién se acerca a la plaza en un día como este, como pasa con los jóvenes que cantaron contra Sánchez. Sí, la intolerancia asoma por todas partes. Y es tarea de todos pararlo. Mi club lo intenta, aunque muchos lo ignoren, trata de llevarse bien con otras aficiones catalanas, facilitándoles entradas, defendiendo valores positivos. Y la masa social arlequinada también lo hace, como han demostrado este año las peñas. Pero cuatro intolerantes siempre hacen más ruido que la buena gente. Es así. Nos guste o no. Y no solo por el cántico de Fuoli: hay demasiada gente que celebra éxitos insultando a otros clubs.

Pasa por Sabadell y pasa en otros equipos, es un problema de todos. Buena parte de aquellos que ahora hablan del Sabadell sin saber ni dónde jugamos, pronto encontrarán otro tema para criticar y nos olvidarán. Pero yo les invito a venir un día a la Nova Creu Alta y descubrir un club que quiere hacer bien las cosas. Yo mismo me ofrezco a pagar el vermut antes de ir al campo, porque a pesar de la vergüenza que pasé el sábado por culpa de Fuoli, estoy más orgulloso que nunca de ser del club del cual ya era socia mi abuela. Vamos por el buen camino. Y disfrutaremos de un ascenso que nos ha costado mucho.

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