Fútbol

Una trampa que vuelve a sacar de quicio al Barça

La tecnología es incapaz de acabar con las polémicas del fuera de juego

Lamine Yamal resignado en Anoeta con Gil Manzano de fondo.
22/01/2026
3 min

SabadellEl gol anulado a Lamine Yamal ha reabierto el debate sobre la fiabilidad del sistema SAOT, la tecnología del fuera de juego semiautomático que determina si un jugador está en posición ilegal. Esta herramienta está implantada en la Liga desde la temporada 2024-25 y ha significado una mejora notable respecto al sistema anterior, en la que los árbitros trazaban manualmente las líneas.

El sistema se llama semiautomático porque requiere la intervención humana para resolver la jugada. La función del colegiado de la sala VOR es determinar el momento exacto en el que el compañero del delantero toca el balón por última vez. A partir de ahí, el programa calcula si la posición es legal. En determinadas situaciones, el árbitro puede elegir entre uno o dos framas, ya que con imágenes a cámara lenta es complicado establecer con absoluta precisión cuando la pelota toca el pie del jugador por última vez. Sin embargo, en ningún caso los colegiados conocen con antelación cómo se resolverá la jugada.

Para agilizar el proceso y ganar fiabilidad, sería necesario que la pelota incorporara un chip oficial que permitiera determinar el momento exacto del último toque. Sin embargo, la Liga descartó esta opción por motivos económicos, al igual que la implantación del reloj que avisa al árbitro cuando el balón ha atravesado completamente la línea de gol en los casos de gol fantasma.

Un dolor de cabeza para el CTA

La empresa Hawk-Eye, responsable del fuera de juego semiautomático, proporciona a la retransmisión del partido una representación gráfica para justificar la decisión tomada desde el VAR. El problema es que las deficiencias de esta simulación generan más dudas que certezas: los muñecos tienen todos la misma estatura, con el mismo calzado y no presentan rasgos como el pelo, hechos que restan realismo a la imagen. Una de las representaciones más surrealistas se produjo en el Real Sociedad-Barça de la pasada temporada, cuando se mostró un pie desproporcionado de Robert Lewandowski para justificar un fuera de juego. Este domingo, también en Anoeta, se difundió una imagen en la que Lamine Yamal aparecía perfectamente alineado con el defensa y, posteriormente, tuvo que enviarse una segunda prueba donde se detectaba que una parte de su talón estaba ligeramente adelantado.

El actual presidente del Comité Técnico de Árbitros, Fran Soto, confió en David Fernández Borbalán para liderar la comisión técnica y designó a Eduardo Prieto Iglesias como responsable del VAR, una herramienta clave en el fútbol moderno. Se decidió crear una plantilla de 16 árbitros especializados en esta función y se estableció una nueva línea editorial: el VAR sólo intervendría en caso de error clamoroso y, siempre que fuera posible, debería reforzar la decisión del árbitro de campo.

A consecuencia de estas directrices, las intervenciones desde la sala VOR han disminuido cerca de un 50%. Paralelamente, también se fijó otro objetivo: alinear la visión del VAR con la del árbitro principal. En este sentido, Prieto Iglesias consideró que los VARman debían transmitir su opinión para intentar convencer al compañero de campo de su criterio. Un cambio comunicativo relevante que muchos colegiados no han visto con buenos ojos, ya que consideran que pierden autoridad y, pese a tener la última palabra, se sienten condicionados.

Polémicas sonadas y alguna intromisión

Sin embargo, la polémica no ha bajado de tono, en gran parte porque no se ha consolidado un criterio uniforme e identificable. Aparte de errores interpretativos –como el penalti señalado a Araujo en Sevilla–, se han producido errores que han dado la vuelta al mundo, como el gol concedido en fuera de juego al Alavés-Atlético de Madrid. En aquella ocasión, González Fuertes no advirtió de que Giuliano Simeone iniciaba la jugada en posición ilegal y el gol colchonero subió al marcador.

Por otra parte, durante el Elche-Madrid se produjo una situación incómoda cuando un medio de comunicación fue invitado a seguir el partido en la sala VOR. Prieto Iglesias fue grabado comentando las decisiones arbitrales en directo y, una vez finalizado el partido, el VAR Pulido Santana tuvo que justificar sus decisiones en caliente. El colectivo mostró su malestar y los dirigentes del CTA pidieron disculpas a nivel interno, comprometiéndose a que no se repetiría una situación similar.

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