La disciplina olímpica que puede cambiar la historia del deporte catalán

Los Juegos de Milán y Cortina de Ampezo 2026 llegan con más catalanes que nunca y opciones de medalla

Oriol Cardona, en acción de la copa del mundo de skimo
04/02/2026
4 min

BarcelonaEl próximo viernes nadie llamará ningún gol al estadio Giuseppe Meazza de Milán. Por una vez, San Siro olvidará el fútbol por ser el escenario de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno 2026, evento que se alargará del 6 al 22 de febrero en los Alpes italianos y la capital lombarda, con la estación de Cortina de Ampezo como sede central de muchas pruebas de esquí.

Unos Juegos que llegan con cierta inquietud, ya que las obras de muchos pabellones de pruebas de hielo en Milán se han inaugurado a toda prisa y no ha ayudado la tensión política del momento, con el gobierno de Estados Unidos enviando agentes del polémico ICE, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. Italia, que presenta una delegación que aspira a ganar más medallas que nunca, promete unos Juegos modernos con el estreno de nuevas disciplinas. Lo que ha cambiado la vida de varios deportistas catalanes.

Once catalanes

Nunca unos Juegos de Invierno habían visto una delegación con tantos catalanes. De los 20 miembros del equipo estatal, once son catalanes, lo que supera a los ocho catalanes que estuvieron en los Juegos de Vancouver en el 2010. Al frente de todo estará la eterna Queralt Castellet. La sabadellense se convertirá en la primera catalana que participa en seis Juegos diferentes y lo hace en forma, aspirante a repetir la medalla en halfpipe hace cuatro años. La plata de la snowboarder vallesana en el 2022 sigue siendo la única medalla de un deportista catalán en unos Juegos de Invierno. También en snowboard, debuta la gerundense Nora Cornell, en la disciplina de big air y slopestyle.

En esquí de fondo, tres catalanes: uno Jaume Pueyo que aspira a diploma olímpico y los jóvenes Bernat Sellés y Marc Colell. Los tres fondistas participarán en diversas pruebas, como el sprint clásico y los 10 km. En esquí alpino repite participación Quim Salarich, que será uno de los dos abanderados de la delegación. La otra abanderada será la británica que vive en Barcelona Olivia Smart, que hará pareja con el alemán Tim Dieck, ambos nacionalizados españoles. Participarán en patinaje artístico, deporte donde también estará el barcelonés Tomàs-Llorenç Guarino. Una de las novedades es el debut de Nil Llop: por primera vez un catalán estará en unos Juegos en patinaje de velocidad, disciplina de la que no hay pistas en España, por lo que compite medio año en el extranjero.

Una potencia mundial

Pero allí donde está la esperanza de sumar medallas está en el esquí de montaña. Esta disciplina se estrena en el programa olímpico. El skimo, como también es conocido, consiste en subir esquiando una montaña dividida en tres tramos. Primero esquiando, de por medio caminando con los esquís colgados en la espalda y después de nuevo esquiando. Una vez cumbre, toca bajar rápidamente esquiando en carreras al sprint que duran unos tres minutos.

Y los catalanes sobresalen en esta modalidad en la que hace falta un gran esfuerzo para subir esquiando colinas. "Somos catalanes, nos gusta hacerlo complicado. A los catalanes si nos dicen que no se puede hacer una cosa, la hacemos. Decidimos dónde vamos y cómo lo hacemos, por eso nos gusta subir esquiando", bromea Ot Ferrer, uno de los representantes en los Juegos. De la delegación española tres de los cuatro esquiadores son catalanes. Oriol Cardona es uno de los favoritos después de ganar el oro en la Copa del Mundo recientemente. Este último fin de semana fue segundo en la prueba de la Copa del Mundo disputada en Boí Taüll, justo por detrás del francés Thibault Anselmet, en la carrera sprint. El equipo de skimo se completa con Ferrer y Maria Costa, además de la andaluza Ana Alonso, con la que Cardona ganó la plata el pasado domingo en la prueba de relevos.

El banyolí Cardona, doble campeón del mundo y de Europa, admite que el hecho de no haber estado nunca en unos Juegos le ayuda. "El desconocimiento de lo que sentiremos o viviremos. Yo lo gestiono como puedo, sin pensar mucho. No he estado nunca en unos Juegos, no sé qué sentiré. El desconocimiento puede ser la clave para correr sin presión y conseguir buenos resultados. Los cuatro integrantes del equipo tenemos opciones de medalla. Somos un equipo muy potente". A sus 31 años, recuerda el momento en que les dijeron hace años que por fin el esquí de montaña sería olímpico. "Nos dio un salto el corazón". Cardona competirá en el sprint y el relevo mixto haciendo pareja con la granadina Alonso, que se recuperó a tiempo de una grave lesión de rodilla que sufrió en octubre, cuando fue atropellada mientras entrenaba en bicicleta. Juntos han ganado la plata en el último mundial.

Maria Costa, de Santpedor, participará en la prueba femenina: "Tengo muchas ganas de debutar en unos Juegos Olímpicos absolutos, de disfrutar de la experiencia y de dar el máximo, no me pongo límites. Iré a disfrutar y competir". Costa y Ot Ferrer tienen 23 años y forman parte de una hornada que ya brilló en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Lausana del año 2020, cuando el skimo entró en el programa. "Maria y yo llegamos al equipo con 16 o 17 años, este es el premio a toda una trayectoria y al equipo que nos ha formado. Es una oportunidad única. Es normal que se hable más de Oriol y Ana, eso quizás nos quita presión a nosotros" dice el berguedà.

Elskimo es un deporte muy arraigado en casa. "Las condiciones de nuestras montañas y el clima permiten practicarlo más que en otros sitios", dice Ferrer. De hecho, hay quien dice que este deporte quizás nació en Catalunya. "Hay un cierto debate historiográfico, ya que hay gente que dice que la primera carrera de esquí de montaña que hubo en el mundo fue una carrera en los años veinte, en La Molina, que subía a la Tossa d'Alp. Por tanto, esto viene de lejos y siempre ha habido gente muy buena en las competiciones, rivalizando de tú a tú con corredores transalpinos, que apunta corredores transalpinos, que apunta corredores transalpinos, del Centro de Tecnificación de Esquí de Montaña, creado por Jordi Canals en 1998 y por el que han pasado grandes campeones como Pinsach o el propio Kilian Jornet, que practicó esta disciplina durante una época en la que fue campeón mundial.

En la estación de Bormio, en unos días, no sólo se hará realidad el sueño de los tres esquiadores que estarán. Será también un premio al trabajo de gente como Canals, Pinsach o Jornet. Un deporte arraigado que por fin es olímpico.

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