Hockey

La nueva vida de Edu Castro, el entrenador que ama al Barça y la literatura

Edu Castro lidera Benfica, un proyecto que quiere volver a dominar el panorama nacional e internacional del hockey

Edu Castro en el Palau Blaugrana en su etapa como entrenador del Barça de hockey
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BarcelonaEnamorado de la cultura lisboeta, Edu Castro (Vigo, 1966) hace ya un año y medio que se pierde por las calles de Lisboa y pasea por los parques, donde se sienta a leer alguno de los libros que le han acompañado a lo largo de su trayectoria: Don Quijote, Historia de la filosofía occidental, Ulises o El hombre sin atributos. El ex entrenador del Barça y actual técnico del Benfica es un ávido lector y está aprovechando su aventura en Portugal para conocer más a fondo la literatura de José Saramago y de Antonio Lobo Antunes. "La salida del Barça nunca es planeada, pero estoy aprovechando el tiempo en Benfica. No era un objetivo que tuviera fijado, pero una vez llega hace ilusión", explica al ARA.

Nacido en Vigo, aunque criado desde pequeño en Bellvitge, es un abogado de oficio que se adentró en el mundo del hockey de casualidad. "La sección de hockey del Espanyol no tenía sitio para jugar sus partidos y alquilaron la pista de un colegio de Bellvitge, el Joan XXIII. Vimos aquel deporte, nos enamoramos y tanto mis hermanos como yo empezamos a jugar". A sus 59 años dirige Benfica, donde de momento tiene contrato hasta junio del 2027. "Los entrenadores vamos acompañados de la provisionalidad y, en un deporte como el nuestro, en el que hay pocos proyectos de los que se pueda vivir profesionalmente, esa es la realidad". Esto hace que, de momento, viva solo en Lisboa, lejos de la familia; pero Edu Castro le ha encontrado lo positivo: "Como estoy solo tengo más tiempo para dedicarme a la literatura y al hockey. Tienes que hacer siempre de la necesidad virtud".

Después de diecinueve años en el Barça —los últimos siete dirigiendo el primer equipo—, en el 2024 el club le comunicó que querían cerrar un ciclo y que no continuaría al frente del banquillo. "Me esperaba la decisión porque durante el último año ya veíamos que se iba planificando la temporada siguiente sin pedirnos nuestra opinión. Me hubiera gustado que hubiera una razón deportiva de fondo, que no estuvo, o que me dijeran qué es lo que podríamos haber hecho mejor, para mejorar yo como entrenador, pero no fue así". que era un cambio de ciclo, pero que estaban agradecidos por todo lo que habíamos hecho.

Castro hizo todos los papeles del auca en la sección de hockey: entrenador de formación, del equipo junior, segundo entrenador y técnico del primer equipo. "Al Barça le debo todo lo que soy en el mundo del hockey. Toni Miró decidió que teníamos la oportunidad de llevar al equipo y fueron siete años maravillosos en los que ganamos 22 títulos". Una etapa que no estuvo exenta de presión. "Todo el mundo da por supuesto que debes ganar siempre y eso, en el mundo del deporte, no debería ser así, porque siempre hay un componente aleatorio. El hecho de que un equipo sólo sea noticia cuando pierde es una injusticia muy grande que no debería pasar en ningún deporte". El técnico también habla de la responsabilidad de hacer de entrenador: "Sabes que de tu trabajo, de estar más o menos acertado, depende que haya mucha gente que pase un buen momento y se alegre de tus victorias, o que se entristezca mucho por las derrotas".

El modelo de los clubs multideportivo en Portugal

El Barça destaca por tener varias secciones profesionales, un modelo poco frecuente en España pero no en Portugal. Grandes clubs, como el Sporting de Lisboa, el Oporto o el Benfica tienen sección profesional masculina y femenina de voley, fútbol sala, baloncesto, balonmano, hockey, waterpolo y fútbol. "No te falta nada, pero tienes que compartirlo todo. Esto también permite estar en contacto con entrenadores de otras secciones en las que hablas de problemas comunes que hay en los deportes colectivos, y eso te ayuda a crecer". Una iniciativa que en Benfica gestiona el departamento de psicología, mientras que en el Barça surgió de la voluntad personal de los técnicos. "En los dos últimos años en el club recuerdo hacer cenas con Sarunas Jasikevicius (baloncesto), Carlos Ortega (balonmano), Jesús Velasco (fútbol sala) y Xavi Hernández (fútbol)", recuerda Castro.

El objetivo en el Benfica es volver a dominar el panorama nacional y europeo, empezando por una liga portuguesa en la que el nivel medio de los equipos es muy alto. "Hasta ahora no hemos perdido ningún partido, pero ahora es cuando debemos empezar a estar bien. El pasado no sirve de nada si en el futuro no estás bien. Cada vez queremos que haya más emoción, y eso va un poco en contra de la regularidad; simplemente es estar bien un día determinado a una hora determinada. Y eso puede pasar factura o puede favorecer a cualquiera", reflexiona el técnico.

Portugal ha apostado fuerte por el hockey. "La apuesta económica ha debilitado otros proyectos tan potentes como el del Barça, en los que se sigue apostando y mucho por el hockey, pero ahora hay mucha más competitividad y hay más posibilidades de que otros equipos ganen Copas de Europa". De hecho, Portugal se está llevando mucho de los jugadores del territorio catalán y español. "No sólo el talento consagrado está viniendo a Portugal, sino que el talento emergente está en otras ligas, como puede ser la italiana. Es difícil mantener a jugadores en la Liga española actualmente. Debemos plantearnos qué podemos hacer de cara al futuro para tener más proyectos alentadores en nuestra casa", concluye un entrenador atípico que ama el hockey y la literatura.

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