Los accionistas avalan la nueva etapa del Banco Sabadell
Marc Armengol asume efectivamente el relevo de César González-Bueno como consejero delegado
BarcelonaCon el quórum más elevado de los últimos años –más del 71%, según el secretario del consejo, Miquel Roca–, el Banco Sabadell ha congregado hoy a los accionistas en la primera junta después de la opa fracasada del BBVA. La reunión ha servido de despedida del consejero delegado de los últimos más de cinco años, César González-Bueno, y de bienvenida al nuevo, Marc Armengol, un profesional con más de 25 años de experiencia en la casa. Y ha tenido un final poco habitual en las juntas: un refrigerio, tal como reclamó hace un año un accionista, como ha recordado el presidente del banco, Josep Oliu.
El banco enceta una nueva etapa "en solitario" de su historia de 145 años después de que naufragase el intento de integración por parte del BBVA, según ha dicho Oliu, que estará marcada por "la recuperación de la normalidad", según algunos de los asistentes. Los accionistas han dado el visto bueno a la hoja de ruta en esta nueva fase de la entidad, sin fusiones a la vista y combinando digitalización con "banca de relación" y con Armengol como consejero delegado.
Oliu, que ha repasado los resultados de la entidad el año pasado, ha destacado "la extraordinaria gestión" de González-Bueno, especialmente durante el periodo de la opa; y la idoneidad para relevarlo de Armengol, una de cuyas tareas será transformar el banco en el nuevo entorno de la inteligencia artificial y para ser "el mejor banco de empresas de España".
En un discurso de despedida seguido de una gran y larga ovación de los accionistas, González-Bueno ha destacado como características de la nueva etapa el foco en el mercado español. Los objetivos son también orientarse hacia el crecimiento y hacia la remuneración al accionista, con más de 6.450 millones de 2025 a 2027, que incluye el dividendo extraordinario de 50 céntimos por acción por la venta de la filial británica TSB al Banco Santander.
González-Bueno ha recordado la transformación hecha en el banco en todas las áreas de negocio. El beneficio neto ha pasado de 2 millones de euros en 2020 a 1.775 millones en 2025. "El giro radical de nuestro ejercicio financiero ha sido reconocido por el mercado: el precio de la acción ajustado a dividendos se ha multiplicado por 12,3 desde finales de 2020 y hasta el cierre de 2025", ha explicado. El auditorio, a petición de uno de los accionistas, ha vuelto a aplaudir como reconocimiento del trabajo de González-Bueno.
En una situación como la actual, en la que la banca "está muy sólida", se descartan integraciones entre entidades medianas, una vía que podría liderar el Sabadell, según ha explicado Oliu durante un encuentro con la prensa previa a la junta, en que ha reiterado lo que en la presentación de resultados del primer trimestre, ayer martes, había dicho González-Bueno. A juicio de Oliu, todos los bancos, además de obtener unos resultados sólidos actualmente, "tienen su proyecto y su arraigo territorial". Y ha rematado: "Hoy no es el momento".
Alianzas o compras de algunos negocios
Armengol, que fue consejero delegado del TSB, se ha estrenado ante los accionistas, que le han dedicado una ovación, con un discurso al final de la junta. Ha explicado el momento de transformación, competencia y protagonismo de la tecnología que vive la banca. Se ha comprometido a mantener la relación personal con los clientes y el acompañamiento a las empresas, combinándolo con el uso de la tecnología, como banco más ligado al territorio una vez vendido el TSB.
En un encuentro antes de la junta, Armengol no ha descartado que el banco tenga que firmar alianzas o hacer algunas adquisiciones en algunos de los negocios en los que quiere reforzar su servicio a los clientes. Además de medios de pago, una de las áreas en las que incidirá es la digitalización del negocio dirigido a las empresas y las pymes. "No seremos los más grandes, pero sí los más cercanos a las necesidades de los clientes, los más rápidos en ofrecer soluciones y los más orientados a anticipar y proponer soluciones innovadoras en un periodo de cambios rápidos", ha concluido en su discurso ante los accionistas.
Durante el turno de intervenciones de los accionistas, los diferentes representantes sindicales han aprovechado para, a pesar de agradecer el trabajo de González-Bueno y dar la bienvenida a Armengol, criticar la dirección por su política laboral y el exceso de carga de trabajo de la plantilla.
En la junta se han ratificado las incorporaciones al consejo de María Gloria Hernández García y Margarita Salvans Puigbò, así como las bajas de Laura González Molero, Alicia Reyes Revuelta y el inversor mexicano David Martínez Guzmán. Además de confirmar a Armengol como consejero delegado, se ha ratificado a Carles Ventura como nuevo consejero ejecutivo. También se han reelegido a Lluís Deulofeu Fuguet, Pedro Fontana García y George Donald Johnston III como consejeros independientes.