El Banco Sabadell rebaja el ritmo de concesión de hipotecas
La entidad ganó un 29% menos el primer trimestre, hasta los 347 millones, por el impacto del plan de prejubilaciones y la reducción del margen de intereses, que prevé que mejore el resto del año
BarcelonaEl Banco Sabadell ha reducido el ritmo de concesión de hipotecas para adaptarse a una menor rentabilidad de este tipo de préstamos para la compra de viviendas. El consejero delegado, César González-Bueno –que dejará el cargo después de la junta de accionistas de mañana para ceder el testigo a Marc Armengol, exresponsable de la filial británica TSB, vendida al Banco Santander–, ha explicado que los precios (intereses) de las hipotecas "están muy tensionados" y se registra un menor ritmo de producción y también de amortización.
González-Bueno ha asegurado que han reducido su cuota de mercado hipotecario español, que en momentos de más rentabilidad fue del 9%, hasta situarse ahora en torno al 6% y podría subir al 7% o 8%. Ha justificado que la entidad debía adaptar su parte en este mercado a unos precios que están más ajustados. El volumen de nuevas hipotecas ha bajado el 24% respecto a hace un año y un 26% respecto al trimestre anterior, pero mantiene un volumen hipotecario total que aumenta un 4,1% interanual, hasta los 39.000 millones, ha añadido. "Esto no es una caída", ha dicho cuando se lo han planteado durante la que ha sido su última presentación trimestral de resultados después de más de cinco años en el cargo.
El banco ha comenzado el año con un beneficio neto de 347 millones en el primer trimestre, lo que supone un descenso de un 29% respecto a un año atrás por el impacto de medidas como el plan de prejubilaciones, que implica unas 300 personas, y la reducción ya prevista del margen de intereses (fruto de la diferencia entre lo que cobra por los créditos y lo que remunera por los depósitos) por la bajada de los tipos.
La entidad resalta el aumento del volumen de crédito en todos los segmentos de negocio. Destaca, por ejemplo, el que se destina al consumo, con una subida del 14,8%, hasta los 5.500 millones, e incluye las hipotecas, con un 4,1%, hasta los 39.800 millones, que supone una ralentización en la concesión, y el dirigido a las pymes y grandes empresas, con un 2,1%, hasta los 44.800 millones. El banco prevé que en el segundo trimestre las plusvalías por la venta de TSB tendrán un efecto positivo en las cuentas y tendrá una estrategia más enfocada, centrada en el mercado español.
González-Bueno afirma que la entidad mantiene sus previsiones. Entre estas destaca alcanzar una rentabilidad del 16% el año que viene, al final del plan estratégico 2025-2027, y también la del ejercicio actual. También continúa con el compromiso de remuneración a los accionistas de unos 6.450 millones hasta 2027, que incluye los 50 céntimos de dividendo extraordinario por acción que se pagarán el día 29 de este mes por la venta de la filial británica por 3.300 millones de euros, además de un programa de recompra de acciones. Cuando se le ha preguntado, también ha descartado que haya próximamente una fusión entre bancos en España dado que todas las entidades se encuentran en un "momento muy dulce".
Menos comisiones
el núcleo duro del banco son los pequeños accionistas que a la vez son clientesLa otra variable que ha afectado el beneficio –55 millones para el nuevo plan de prejubilaciones en España– tendrá un coste total de 90 millones este año. Esta medida, añade el banco, permitirá unos ahorros anualizados de 40 millones brutos a partir de 2027, pero este año ya se conseguirá un tercio de esta cantidad, según la entidad.
La ratio CET1 fully loaded, la principal métrica de fortaleza financiera, que incluye esencialmente el capital básico –principalmente acciones ordinarias y reservas–, se sitúa en el 13,2% al cierre de marzo. La ratio de morosidad sin TSB se reduce al 2,55%, frente al 2,65% de hace un año.
Despedida de González-Bueno
González-Bueno ha aprovechado su última presentación de resultados para hacer un corto balance de los más de cinco años en que ha llevado el timón de la entidad y que deja ahora en manos de Marc Armengol. Ha sido una etapa de crecer reduciendo el coste del riesgo y la generación de capital, ha explicado. También ha destacado la apuesta por la transformación de los procesos y los modelos de mejora de concesión de riesgos.
Ha asegurado que se va "extraordinariamente satisfecho", después de desembarcar en el banco en un momento delicado, poco después de la pandemia. También ha destacado el papel de toda la organización y ha recordado que la opa del BBVA, que fracasó, unió todavía más al equipo del banco. Y ha reiterado que, después de la ofensiva de la entidad de origen vasco, se ha demostrado que el núcleo duro del banco son los pequeños accionistas que a la vez son clientes.