Cataluña sigue recibiendo un tercio de los fondos del Estado para pagar facturas y deudas
Desde 2012 ha recibido 160.722 millones de un total de 488.000 millones de los instrumentos para la liquidez de las autonomías
BarcelonaCatalunya sigue recibiendo un tercio de toda la cantidad que el Estado destina desde el 2012 a las autonomías a través de mecanismos extraordinarios como el fondo de liquidez autonómico (FLA). Según los datos del ministerio de Hacienda, desde ese año hasta la asignación para el primer trimestre de 2026, la cantidad total para Catalunya, a través de distintos instrumentos extraordinarios, se ha situado en 160.722,3 millones de euros. Esto supone el 32,8% de los más de 488.000 millones destinados a los territorios del régimen común y con los que se cubre el déficit y se pagan facturas y deudas pendientes. De todas formas, la clasificación varía cuando la estimación es en euros por habitante. En este caso, es la Comunidad Valenciana la que la lidera, con 22.461 euros por persona, dado el incremento de recursos recibidos por esta autonomía para paliar los efectos de la dana de octubre de 2024, frente a los 19.676,4 euros de Catalunya.
Encima de la mesa hay actualmente dos cuestiones acordadas entre el gobierno español y ERC que afectan precisamente a las finanzas autonómicas, a pesar de la polarización y las complicaciones para encontrar apoyos parlamentarios. Una es la condonación de unos 17.000 millones de la deuda del FLA para Catalunya de un total de más de 83.000 millones del conjunto de las autonomías, que representan en torno al 24% de la deuda autonómica actual. Lo aprobó el consejo de ministros y está pendiente de pasar por el Congreso de los Diputados. El otro elemento esencial es el nuevo modelo de financiación, que tiene el reto de aportar singularidades a Cataluña, pero también al resto de comunidades.
La próxima reunión prevista este jueves entre el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, y el líder de Esquerra, Oriol Junqueras, debe ponerlo en marcha y encarar cuestiones como mantener el principio de ordinalidad, es decir, que una vez aportados los recursos a la caja común, Catalunya no se quede demasiado atrás respecto a otros territorios. Según las liquidaciones del modelo de financiación vigente, que está caducado desde 2014, Catalunya es la tercera comunidad que más aporta al sistema, por detrás de Madrid y Baleares, pero cae en el décimo lugar cuando se hace el reparto en forma de gasto e inversiones del Estado, y todavía baja más puestos cuando se tiene en cuenta el diferencial de precios.
Para el ejercicio que acaba de empezar, la Generalitat tiene previsto recibir 8.538 millones, de los que se le han asignado 1.351,2 millones para este primer trimestre. Esta cantidad no proviene ahora del FLA sino de la facilidad financiera, que es el otro instrumento destinado a las autonomías que piden acogerse a ellos y que cumplen con el déficit y la deuda. Además de Cataluña son Aragón, Baleares, Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura, Murcia y la Comunidad Valenciana.
El año pasado, la Generalitat también dispuso de parte de un préstamo del Banco Europeo de Inversiones (BEI) por un importe total de 430 millones, que se cobra por tramos y que debe permitir reducir el importe pedido al Estado. La suma que todavía era procedente del FLA en el 2025 alcanzó los 8.991,11 millones. Pero la superó la Comunidad Valenciana, que alcanzó los 10.151,84 millones de euros, de los que 2.364,28 millones fueron exclusivamente para financiar la reconstrucción por los destrozos provocados por la dana, además de otros 1.692 millones, según los datos de Hacienda.
Mercados cerrados
Estos volúmenes de pasivo nacieron de la necesidad de facilitar liquidez a las autonomías cuando los mercados cerraron sus puertas a la financiación en 2012. En términos absolutos, después de Catalunya, la segunda comunidad autónoma que ha recibido más fondos extraordinarios para la liquidez durante el periodo ha sido la Comunidad Valenciana, con 123.346,4 millones; y la tercera, Andalucía, con 60.472,8 millones, el 12,37%.
En cuanto a los instrumentos de liquidez desde 2012, las cosas cambian si el cálculo de los recursos recibidos es por habitante. Por detrás de la Comunidad Valenciana, según los datos demográficos del pasado 1 de octubre del Instituto Nacional de Estadística (INE), se sitúa Cataluña, con 19.676,4 euros por habitante, y tercera Castilla-La Mancha, con 15.627,9 euros por persona.
Estas modalidades, creadas para paliar la imposibilidad de las autonomías de acceder a los mercados cuando estalló la crisis de la deuda en el 2012, primero con el gobierno del PP y después con el del PSOE, han hecho que el principal financiador y acreedor de las autonomías más endeudadas sea el Estado. Es el caso de la Generalitat, con un pasivo de 89.089 millones de euros el pasado 30 de septiembre, y 84,6 de cada 100 euros con el Estado como acreedor.
Dependencia hasta 2036
La administración catalana prevé que dependerá del Estado hasta el 2036. En las presentaciones a los inversores, afirma que ya se han liquidado las deudas hasta el 2016 correspondientes a los instrumentos del Estado para facilitar la liquidez. Ahora quedan pendientes de 2017 en adelante.
Los intereses de los instrumentos de liquidez eran muy bajos, hasta alcanzar fondos en 2021 con una media del 0,109%. Actualmente, superan el 3% y por eso el gobierno de Salvador Illa logró en 2025 financiar parte de la deuda del FLA de 2023 (3.500 millones) a través de bancos como CaixaBank, Banco Sabadell, BBVA o Santander por primera vez en 13 años. Con ello calcula que se ahorrará 127,6 millones en costes financieros hasta 2035.
El gobierno de la Generalitat aspira a poder recurrir a los mercados en un futuro, aunque todavía no pone fecha. A través de los mecanismos extraordinarios destinados a las autonomías, Hacienda liquidó en 2014 la última de las emisiones de bonos de la Generalitat que iban destinados a particulares y empresas. Con esta amortización se puso punto y final al ciclo de financiación a través de los llamados bonos patrióticos, que empezó el tripartito en 2010.