Hablemos de dinero

Carlota Pi: "Fui emprendedora para poder ser madre"

La cofundadora de Holaluz explica su relación con el dinero y el trabajo

La presidenta de Holaluz, Carlota Pi.
Júlia Riera Rovira
27/02/2026
3 min

La ingeniera y empresaria, Carlota Pi, ha crecido en una familia de empresarios. "Como teníamos un negocio, en casa se hablaba de ventas, de clientes y de si éstos estaban contentos. Y a mí esto me ha influido muchísimo", explica en declaraciones al'Empresas. Con la idea de que el propósito último de cualquier empresa debe ser hacer del mundo un sitio mejor, Pi en 2010 cofunda Holaluz, la empresa energética que promueve la democratización de la energía verde.

El primer trabajo de la ingeniera fue a los 14 años impartiendo clases de matemáticas. Pi era muy buena estudiante, tanto le gustaba leer y escribir como los números y la física: "Yo sabía que entraría en la carrera que quisiera, entonces tiré una moneda al aire para decidir y me salió ingeniería industrial en Barcelona". "En la carrera disfruté, pero también sufrí mucho". Y, de hecho, si ahora volviera a elegir asegura que quizás sería médico, maestra o escritora.

Después de varios años de experiencia en el sector, la ingeniera conoció en el máster que estudiaba quienes serían los socios cofundadores de Holaluz: "Oriol y Ferran hacía tiempo que querían emprender y un día quedamos". La ingeniera llevaba unas semanas pensando en montar una compañía de tecnología para producir energía verde, fácil y barata para clientes finales: "Ya había hecho un business plan y hacia la tercera cerveza fui a coger la mochila y les digo: «podemos hacer esto». Era un documento de unas cuarenta o cincuenta páginas". Hicieron la leída más rápida de la historia. Y pasan diez minutos y dicen «lo vemos». Y así empezamos. Tampoco lo pensamos mucho, teníamos una buena idea y muchas ganas de trabajar", explica. Y añade: "Donde otros ven el riesgo nosotros veíamos oportunidades".

Cuando empezó la empresa, Pi ya tenía dos hijas: "Fui emprendedora para poder ser madre. Porque trabajando por ti misma trabajas muchísimo más. Trabajas todas las horas, todos los días, pero tienes una flexibilidad y una libertad en tu tiempo brutal". "Tengo tres adolescentes, y yo las he ido a buscar a la escuela el 90% de los días de toda su vida". Sin embargo, por otra parte, ha dormido poco.

Madre y profesional

Y eso no podía hacerlo en ningún otro sistema: "Vi claramente que era imposible que yo pudiera ser mi madre y la profesional que yo quería estar en aquella estructura. Era como tratar de encajar una pelotita en un agujero cuadrado". "Eso sólo funcionaba si la pelotita era más pequeña. Y yo no estaba dispuesta a hacerme más pequeña", detalla.

"El mundo está hecho por los hombres, blancos, heterosexuales, del Primer Mundo" y cada vez que no entras dentro de estos cánones "eres peor", apunta la empresaria. Por eso, está a favor de las cuotas y las regulaciones que obligan a que haya mujeres en los consejos administración: "O introduces sesgo positivo para que cambie el sistema que promociona a los nuevos individuos, o es imposible".

"Me han atacado muchísimo, porque lo que nosotros hacemos es incómodo para un statu quo", sentencia la ejecutiva de Holaluz. De hecho, asegura que los hombres se han aprovechado de la voz que tienen para ejercer esta superioridad: "Me han abucheado, me han llamado y me han despreciado a un consejo de administración dando puñetazos sobre la mesa. Sé que si yo hubiera sido un hombre no habrían tenido narices en hacerlo". Se dio cuenta cuando una consejera que acababa de entrar le dijo que aquello no era habitual. "Ser una mujer catalana que hace cosas transformadoras, era inaceptable", apunta. Por qué dónde vas, por qué vas, cómo vas cambia mucho. Y al final quien determina todo esto es con las personas que estás".

El esfuerzo de la casa

Por lo que se refiere a finanzas personales, no se considera una persona ahorradora. No escatima en la educación de sus hijas, al comprar buena comida ni al hacer un buen viaje con la familia. "En cambio, lo mejor que tengo de ropa, siempre me lo ha regalado mi marido. Yo sin rebaja no me compro nada", apunta. Por otra parte, la mejor inversión fue comprar la casa: "Estaba medio en ruinas y nos costó Dios y ayuda a arreglarla. Pero la vida de tres adolescentes puede pasar en nuestra casa". Fue un esfuerzo brutal pero asegura que fue una gran buena inversión vital.

Pi quiere seguir creciendo en el ámbito laboral: "Continuar nuestra revolución de transformar el tejado en nueva generación por el sistema eléctrico, al conseguir democratizar la energía y que la gente tenga acceso a operar en más países".

stats