Bruselas quiere que las empresas establezcan un día de teletrabajo obligatorio por la crisis energética
La Comisión Europea presentará la semana que viene una batería de medidas y recomendaciones para reducir el coste de la factura de la luz
BruselasLa Comisión Europea propondrá a los estados miembros que animen a las empresas a establecer un día de teletrabajo obligatorio para los trabajadores y que se cierren los edificios públicos "cuando sea posible", según ha avanzado el diario El País y ha podido confirmar la ARA. En el paquete de medidas para paliar la crisis energética provocada por la guerra de Irán, Bruselas también aboga porque las administraciones rebajen los precios de los transportes públicos y que sean gratuitos para ciertos colectivos.
La Comisión Europea, que presentará el plan el miércoles de la semana que viene, también prevé dar más flexibilidad a los estados miembros para que puedan aprobar medidas energéticas y abaratar la factura de la luz, tal como ya avanzó la misma presidenta del ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, este lunes. Según los datos de Bruselas, la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel en Oriente Medio ya ha costado más de 22.000 millones de euros adicionales a la Unión Europea en importación de combustibles fósiles.
De esta manera, en el paquete de medidas que presentará la semana que viene, la Comisión Europea abre la puerta a que los estados miembros puedan ayudar a los hogares y la industria a la hora de costear la energía que consumen. En concreto, según el borrador de la propuesta y que aún está sujeto a cambios, las administraciones estatales y regionales podrán asumir hasta un 50% del coste adicional del precio del combustible y, por ejemplo, de los fertilizantes en el caso del sector primario.
Por otra parte, Bruselas plantea una serie de recomendaciones que los estados miembros pueden aplicar de manera voluntaria como, por ejemplo, subvencionar total o parcialmente la factura de la luz de los hogares más vulnerables, y aplicar reducciones totales o parciales de los impuestos especiales sobre la electricidad de algunos colectivos.
En este sentido, la vicepresidenta de la Comisión Europea y titular de Transición Neta, Teresa Ribera, ha calificado el paquete que presentará su ejecutivo la próxima semana como "equilibrado" porque "fortalece las medidas estructurales", como potenciar la energía verde, y las medidas "extraordinarias", como las de reducción de consumo o de subvenciones a sectores particularmente afectados.
A largo plazo, a pesar de la ola contraecologista impulsada por la derecha y la extrema derecha europea que ha llevado a Bruselas a rebajar sus ambiciones climáticas, el borrador también plantea avanzar en la transición energética. El ejecutivo comunitario lo ve como la única vía para alcanzar la anhelada soberanía energética y dejar de ser tan vulnerable ante otras potencias o conflictos internacionales como la guerra en Oriente Medio.
En estos momentos, sin embargo, la Comisión Europea no se plantea aplicar impuestos a los beneficios extraordinarios, tal como se aplicó de manera temporal por la crisis energética provocada por la guerra de Ucrania. Tal como ha constatado Ribera, los precios de la energía no se encuentran en los mismos niveles que al inicio de la invasión rusa contra el país ucraniano y, por este motivo, tampoco es una medida que en estos momentos cuente con el apoyo suficiente de los estados miembros, sobre todo teniendo en cuenta que se debería aprobar por unanimidad. Aun así, de momento es una medida que ya han pedido estados miembros como Alemania, Italia, España o, entre otros, Portugal.