Las nucleares, en el punto de mira por el apagón
El lobby nuclear se defiende ante los expedientes abiertos por Competencia
BarcelonaSaber con certeza cuál fue la causa del apagón masivo del 28 de abril del año pasado que dejó toda la península Ibérica a oscuras durante horas será difícil. De momento se han llevado a cabo varias investigaciones. Las han hecho Red Eléctrica, ENTSO-E (el grupo europeo de empresas operadoras del sistema), la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), del ministerio para la Transición Ecológica, y otras. Todas indican que hubo un cúmulo de circunstancias que llevaron al apagón, pero sin señalar a nadie en concreto.
ya ha comenzado a abrir expedientes sancionadoresLa Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ya ha empezado a abrir expedientes sancionadores por lo que pasó aquel día; uno, por ejemplo, por una posible falta muy grave, a Red Eléctrica, la compañía que opera el sistema. Pero no es el único. Las dos últimas semanas, la CNMC ha abierto expedientes sancionadores a varias plantas de generación, tanto de renovables como nucleares, y a empresas distribuidoras de electricidad. Y algunos de los expedientes que se han ido abriendo apuntan directamente a plantas atómicas que, en una situación de producción de renovables en máximos, como fue la primavera del año pasado, están llamadas a mantener la estabilidad del sistema y asegurar el suministro.
De hecho, el lobby nuclear ya ha salido a defenderse después de los expedientes que se han abierto a las empresas que operan algunas de las centrales atómicas. Pero de los 56 expedientes que la CNMC ha abierto hasta ahora, solo tres son por presuntas faltas muy graves, y, de estos, uno es para Red Eléctrica y los otros dos son para plantas nucleares: la sociedad que explota Almaraz y Trillo y la que explota Cofrentes. A este hay que sumar, pero por una falta grave y una no muy grave, el que se ha abierto a la sociedad ANAV, que explota las centrales nucleares catalanas de Ascó y Vandellós.
La patronal nuclear se desmarca de estos expedientes. Por un lado, asegura que no son para el día del apagado. Y, por otro, se quejan de que las centrales nucleares, en muchos casos, pierden dinero por la asfixia fiscal, especialmente cuando hay mucha generación de renovables, que inevitablemente hace caer el precio de la electricidad en el mercado mayorista.
"Los expedientes sancionadores recientes de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) dirigidos a diversos titulares de centrales nucleares no tienen relación con el apagado del 28 de abril de 2025 ni se refieren a cuestiones de seguridad de las instalaciones", decía en un comunicado, la semana pasada, Foro Nuclear, que aseguraba que estos expedientes "se circunscriben a fechas diferentes y a cuestiones relacionadas con el cumplimiento de los procedimientos operativos (prestación básica del control de tensión), las ofertas en el mercado y las paradas motivadas por criterios de mercado eléctrico".
Este lobby nuclear remarcaba que "las centrales nucleares afrontan una asfixia económica derivada de una carga fiscal desproporcionada, que dificulta su viabilidad cuando caen los precios del mercado, especialmente en períodos de alta penetración renovable. Si los precios muy bajos se mantienen de forma sostenida, las instalaciones pueden llegar a no cubrir ni siquiera los impuestos y las tasas, a pesar de contar con costes operativos reales muy competitivos".
Para defenderse de las sospechas de desconexión o parada de las nucleares precisamente por este impacto económico cuando hay mucho peso de las renovables, Foro Nuclear defendía que "las paradas de las centrales por el mercado eléctrico siempre se comunican con antelación a Red Eléctrica de España, que es quien tiene la última palabra". Y añadía: "Todas las paradas se han hecho de acuerdo con la normativa del Consejo de Seguridad Nuclear, siguiendo lo que establecen las autorizaciones de explotación y notificándose de acuerdo con los procedimientos establecidos".
Máxima presión
Todo el revuelo sobre el papel de las nucleares durante el apagón se produce en un momento de máxima presión para evitar su cierre, previsto en un calendario pactado entre el gobierno español y las empresas en el año 2019 y que prevé ir desconectando las plantas de manera escalonada hasta 2035. El gobierno ya tiene sobre la mesa la decisión sobre Almaraz. Debe decidir si permite alargar su vida útil o si comienza el proceso para cerrarla.
Evidentemente, el lobby nuclear quiere prorrogar la vida de las nucleares españolas. Pero no está solo. La semana pasada el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, defendió con firmeza la energía nuclear en una visita a Ascó. Hacía un año del apagón y Feijóo pidió, en unas declaraciones con la central nuclear de fondo, revertir el "boicot ideológico" del gobierno de España a la energía nuclear. De hecho, prometió que si gobierna extenderá la vida útil de las centrales en toda España "de manera coherente, razonable y técnicamente blindada". Para el líder popular, este tipo de energía es fundamental por cuatro cuestiones principales: “Para asegurar el suministro, para abaratar la factura de la luz, para generar ocupación y fijar la población y para contribuir a la descarbonización”. "Hemos venido a Cataluña para comprometernos con su autonomía energética, su futuro industrial y para abaratar el coste de la factura eléctrica de los hogares", dijo.
Otro aliado de las nucleares es la patronal Foment del Treball. También el mismo día del aniversario del apagón, una delegación de Foment, encabezada por su presidente, Josep Sánchez Llibre, fue a Bruselas para trasladar a las instituciones europeas la necesidad de revisar la ejecución de la transición energética para que sea compatible con la competitividad industrial, la seguridad del suministro y el objetivo de neutralidad climática. Foment ha reclamado mantener la garantía de suministro de energía eléctrica que proporciona la energía nuclear. Y aseguró que hay que evitar el desmantelamiento de centrales nucleares españolas como las de Almaraz, Trillo, Cofrents, Vandellòs y Ascó.