El precio del petróleo vuelve a dispararse con la guerra en Irán en punto muerto
El fracaso negociador de Trump fuerza una semana de subidas intensas en el Brent
BarcelonaLa excepcional visita del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a China ha terminado sin un camino claro para las tensiones geopolíticas provocadas por su administración. El optimismo sin fundamento del mandatario neoyorquino no ha servido para calmar el mercado: todo lo contrario, el final del viaje ha coincidido, este viernes, con la subida más intensa del precio del barril Brent de toda la semana. La referencia europea del crudo se disparaba a tres cuartos de seis de la tarde hasta rozar los 109 dólares. Ya va camino de los máximos desde el inicio de la guerra, próximos a los 115 dólares, establecidos a principios de mes.
El sector petrolero ha recibido sin ningún tipo de euforia las propuestas de Trump para Pekín. La Casa Blanca ha buscado que China aumente las compras de petróleo a EE. UU. y rebaje los encargos a Irán. Hay que recordar que el gigante asiático es el primer cliente del crudo iraní, con un 80% de todas las exportaciones ordenadas desde Teherán.
A pesar de que la administración estadounidense vería este acuerdo como una buena noticia, los consumidores norteamericanos podrían ponerlo en duda: en el mes de abril las petroleras estadounidenses batieron su récord de ventas de crudo, con unos cinco millones de barriles diarios, y acto seguido la inflación se disparó hasta el 3,8%.
"Difícil salida"
Las fuentes del mercado consultadas por el diario ARA observan que, a diferencia de las primeras semanas de la guerra, cuando el crudo sufría una extrema volatilidad, el mercado parece haberse estabilizado. Se ha estabilizado, sin embargo, a precios muy elevados, más de un 50% por encima de donde se situaban antes de la ofensiva israelí-estadounidense sobre Irán. Fuentes del sector consultadas por este medio opinan que "no hay una solución fácil" para la tensión en el producto porque, más allá del conflicto, "muchas infraestructuras de refino de la región se han dañado".
Además, en oposición a la crisis energética que estalló después de la invasión rusa de Ucrania, el petróleo del Golfo "no tiene alternativas" para distribuirse. "Si no pasa por Ormuz, no sale de allí", considera la misma voz del mundo petrolero.
La bolsa, deprimida
Como ya ha sido tendencia en las últimas semanas, el mercado de renta variable se ha desplomado a consecuencia de las malas noticias petroleras. El Ibex-35 ha cerrado la sesión del viernes con un retroceso general superior al 1,2%, con caídas especialmente marcadas en las empresas más dependientes del precio de los derivados del petróleo, como la gran industria, con el batacazo de ArcelorMittal, o el grupo de aerolíneas IAG. Por el contrario, Repsol ha sido el mejor valor de una jornada pobre, con un incremento del valor por debajo del 1%.