Los alquileres en Barcelona se habrían encarecido al menos 160 euros al mes sin el tope
La compraventa de edificios enteros en la ciudad registra una caída de un 31%, según un estudio metropolitano
BarcelonaEl Observatorio Metropolitano de la Vivienda de Barcelona calcula cuál ha sido el impacto real del tope del alquiler. Los precios en la capital catalana se habrían disparado entre 160 y 270 euros más al mes si no se hubiera implantado esta medida, según apunta un informe elaborado por este ente. Sin la regulación, dice el documento, los arrendamientos habrían continuado creciendo hasta los 1.318,6 euros al mes siguiendo la tendencia de la última década, o podrían haber subido incluso más, hasta los 1.492,2 euros, si se hubiera mantenido el ritmo acentuado de crecimiento del mercado los últimos dos años.
Los últimos datos disponibles sitúan en 1.161 euros el precio medio de alquiler, una bajada de un 2,7% en comparación con lo que se pagaba antes de que entrara en vigor la normativa, el primer trimestre de 2024. Con estos datos, que salen del estudio de seguimiento semestral de la Zona de Mercado Residencial Tenso, el codirector del Observatorio Metropolitano de la Vivienda de Barcelona, Carles Donat, ha defendido la efectividad del tope de precios del alquiler para contener el aumento desorbitado de los últimos años. "Se ve una ruptura de tendencia después del incremento muy intenso de las últimas décadas, especialmente de los últimos dos años después de la covid", ha dicho.
¿Menos especulación?
Según detalla el mismo estudio, las compraventas de bloques enteros por parte de inversores privados han caído un 31% en Barcelona, hasta las 149 operaciones notificadas al Ayuntamiento de la ciudad en 2025. Se trata del dato más bajo desde los últimos cinco años, razón que lleva al gobierno municipal a pensar que la especulación inmobiliaria “va a la baja” en la capital catalana. El comisario de Vivienda, Joan Ramon Riera, asegura que la "demanda especulativa” está “desincentivada” por la regulación de los alquileres de larga duración, de temporada y también de los coalojamientos.Riera también ha asegurado que los datos indican que Barcelona “va por buen camino”, ya que la regulación ha provocado que la “simposibilidad de ganar en la compraventa de fincas sea más baja” y, por lo tanto, que la demanda “de carácter especulativo” también haya ido a la baja, hecho que se nota en las operaciones de propiedades verticales de más de 10 viviendas, que han bajado un 31,3% interanual en 2025. Las cifras elaboradas a partir de los datos que hace públicas el Incasòl indican también que el alquiler de temporada ha notado un “descenso brusco e intenso”, hasta los 1.282 pisos registrados el último trimestre de 2025, un 53% menos que un año antes y un valor próximo al que se daba antes de la contención de rentas.