Luz verde en el plano director que proyecta 220.000 pisos más en el área metropolitana hasta el 2050
El AMB vuelve a aprobar la fase inicial del PDUM después de recibir más de 5.000 alegaciones en el texto de hace tres años
BarcelonaLa herramienta urbanística más importante del área metropolitana de Barcelona, que debe posibilitar una mejora de las condiciones territoriales de los 36 municipios que la integran, ha recibido este martes una nueva luz verde. El nuevo marco servirá para iniciar la renovación del Plan General Metropolitano, vigente desde 1976 y centrado en un modelo obsoleto de crecimiento por extensión u ocupación de territorio, y tiene por objetivo dar respuesta a los retos actuales especialmente en materia de vivienda, pero también de equilibrio de toda la metrópolis en cuanto a la actividad, la movilidad, el uso del suelo y el uso.
Esta herramienta es Plan Director Urbanístico Metropolitano (PDUM), y lo ha aprobado el consejo metropolitano, el máximo órgano de gobierno del Área Metropolitana de Barcelona (AMB). El camino comenzó en 2015, cuando se empezó a redactar; en 2019 se presentó su primer borrador, y en 2023 se aprobó inicialmente. En los últimos años el plan ha recibido más de 5.180 alegaciones e informes de administraciones y entidades, como la Federación de Asociaciones Vecinales de Barcelona (Favb), lo que ha requerido una segunda aprobación inicial casi tres años después. La aprobación provisional se prevé para antes de las próximas elecciones municipales, y la definitiva para 2028. "Ahora tenemos que ver qué cambios se han hecho respecto al otro. Claro que la vivienda es un tema importante, pero habrá que aterrizarlo. Que expliquen muy bien los contenidos", explica en el ARA el presidente de la Confavc, Jordi Giró. El texto aprobado todavía no se ha hecho público.
Las directrices que incorpora ahora el texto, que afectarán a los 36 municipios y 3,38 millones de habitantes del AMB, crearán un marco urbanístico unitario de posibilidades para los próximos 25 años. Han votado a favor el PSC, ERC, Junts per Catalunya, En Comú Podem, Vivim Montcada i Reixac, Compromís y Acord per Torrelles y Junts por Tiana, mientras que Vox ha votado en contra y se han abstenido el PP y los consejeros de Hospitalet de Llobregat David Quirós (PSC) (PSC), Jesús Husillos (PSC), Jesús Husillos (PSC), Jesús Husillos (PSC).
Las necesidades que busca resolver el PDUM —como el acceso a la vivienda y la movilidad integrada—, también existen en los municipios que quedan justo fuera del AMB, como en el Maresme, los dos Vallès y el Garraf, pero éstos no forman parte de la estructura institucional metropolitana y, por tanto, no tienen instrumentos de planeamiento. Esta ausencia es una demanda histórica en el debate sobre la región metropolitana.
¿En qué consiste el nuevo plan?
Se trata de un plan director urbanístico de carácter estratégico, es decir, más enfocado en el cómo y en los procesos y no tanto en propuestas cerradas y definidas. No garantiza medidas concretas, sino que autoriza lo que se podrá hacer y lo que no. "No es un catálogo de proyectos, sino que es un documento que orienta para que se haga bien ese crecimiento", ha explicado este martes en una rueda de prensa el vicepresidente del área de Políticas Urbanísticas y Espacios Naturales, Damià Calvet.
Así, el plan define unos objetivos y también los procesos para conseguirlos, lo que "no quiere decir que sea menos ejecutivo, sino más operativo", ha añadido Xavier Mariño, director del área de Políticas Urbanísticas y Espacios Naturales del AMB. El texto incorpora propuestas y también la forma de desarrollarlas con unas "reglas del juego" entre la fase definitiva del PDUM –que llegará a partir de 2028– y el Plan de Ordenación Urbanística Metropolitano (POUMet), que es el plan metropolitano que se activará para concretar cómo se aplica en cada ámbito el PDUM.
En resumen, el plan director aprobado fija un marco general, y el POUMet lo despliega con el detalle que corresponde a un plan de ordenación urbanística municipal (POUM). Precisamente por todo ello, Mariño también ha destacado como última línea maestra la seguridad jurídica, puesto que el PDUM debe cumplir con la jerarquía y respetar el plan general metropolitano todavía vigente y el plan territorial metropolitano de Barcelona (PTMB) de la Generalitat, así como encajar con el marco legislativo y urbanístico.
- 01 Puerta Garraf
- 0.2 Delta - Gran Vía
- 0.3 Morrot
- 0.4 Cruce Sant Boi
- 0.5 Cornisa Verde
- 0.6 Diagonal ponente
- 0.7 Diagonal - Llobregat
- 0.8 Cuatro Caminos
- 0.9 Nexo Baix Llobregat
- 10 Corredor Mediterráneo
- 11 Cruce Vallès
- 12 Encrucijada Montcada
- 13 Besòs Central
- 14 Besòs - Gran Via
- 15 Cerro de Sariol
- 16 Puerta Maresme
Cómo tener más vivienda en menos espacio
Una de las proyecciones clave es la previsión de construcción de vivienda en un territorio altamente densificado. En esta materia, el PDUM prevé la posibilidad de construir otros 220.000 pisos principales en el área metropolitana –con una horquilla de entre 167.000 y 262.000– para atender el crecimiento de la población hasta el 2050, previsto en 184.000 nuevos habitantes. También se fija que el 10% de viviendas sean asequibles. Esto supone llegar a los 3,58 millones de personas.
El plan director prevé este incremento doblando la capacidad de planeamiento, pero desclasificando suelo y no consumiendo de nuevo. Esto significa que, en vez de crecer en extensión, hará lo contrario: reducirá las hectáreas de suelo urbano y urbanizable de la zona –1.850 hectáreas menos– que pasarán a ser no urbanizables. ¿Y cómo será posible crecer entonces? Pues a través de instrumentos como las áreas de oportunidad metropolitana –áreas existentes en lugares estratégicos con potencial de abarcar crecimientos– y las áreas de regeneración urbana.
"El documento no incorpora factores de crecimiento extensivos", ha dicho Calvet en este sentido, después de que en las últimas décadas muchos municipios han tenido ocupando el territorio porque así lo planteaba el Plan General Metropolitano de 1976.
Sobre este aspecto, los expertos advierten de varios cuellos de botella. La regeneración urbana, es decir, crecer en intensidad o densidad y no en extensión, es una tarea más compleja, lenta y costosa. En diciembre, un informe de la Cátedra APCE-UPF ya alertaba de que el 73% del potencial de vivienda del PDUM "descansa sobre la renovación urbana y la ciudad construida" y advertía que se necesitan instrumentos para superar la fragmentación de la propiedad y reducir costes, ya que transformar áreas existentes habitualmente choca con intereses privados, costes de realojamiento y litigios.
De hecho, el vicesecretario general técnico de la APCE, Carles Sala, pide agilidad para llegar al máximo de viviendas que plantea el PDUM, que son más de 200.000. "Y esto sólo es posible modificando criterios de densificación y edificabilidad", añadió.
Reequilibrar el territorio
El nuevo PDUM prevé también que prácticamente todos los municipios del área metropolitana incrementarán la proporción de vivienda si están especializados en actividad o, por el contrario, incrementarán el techo para actividad si están especializados en residencia. Esta planificación ataca la idea de ciudad radial, en la que Barcelona es donde ocurren las cosas y el resto de ciudades son sobre todo dormitorios.
En este sentido, el plan director identifica 16 "centralidades metropolitanas" donde podrá tener lugar esta transformación con nuevos equilibrios entre actividad, viviendas, equipamientos y servicios. Estos espacios son Porta Garraf, Delta-Gran Vía, Morrot, Cruïlla Sant Boi, Cornisa Verde, Diagonal Ponent, Diagonal-Llobregat, Quatre Camins, Nexo Baix Llobregat, Corredor Mediterráneo, Cruïlla Vallès, Cruïlla Montcada, Besòs Central, Besòs-Gran Via.
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El objetivo es conseguir tejidos urbanos mixtos, una distribución de las actividades más cercana al lugar de residencia de la población y una reducción de la movilidad motorizada.
Movilidad y emisiones
Esta apuesta por la vivienda y la combinación de usos tiene una derivada para la movilidad y equipamientos. El plan director propone una red de 240 kilómetros de avenidas metropolitanas que conecten varios municipios y concentren el transporte público en superficie, así como la bicicleta y los desplazamientos a pie. Esta red debería permitir que la mitad del suelo residencial actual y un 58,2% del suelo de los polígonos de actividad se encuentren a menos de 500 metros de estos nuevos canales para el transporte colectivo y la movilidad activa.
Con todo ello se prevé una reducción de las emisiones y del consumo de infraestructuras energéticas, así como una caída de un 5% de la generación de residuos por habitante.