"Es un documento antinada": turismo e inmigración centran un debate sobre el 'Informe Fénix'
Algunos expertos analizan el estudio crítico con el modelo económico catalán en un acto organizado por el ARA y el Colegio de Economistas
BarcelonaL'Informe Fénix, elaborado por diversos economistas de renombre, ha abierto el debate de si la economía catalana va bien o no. El estudio ha levantado polémica por la crítica a algunos sectores productivos como el turismo y la industria cárnica, que considera que están "subvencionados" de manera indirecta, y por la crítica a un crecimiento de la economía basado en la entrada de inmigración en lugar del incremento de la productividad de empresas y trabajadores.
Para hablar de ello, el ARA y el Col·legi d'Economistes de Catalunya (CEC) han organizado este martes en la sede del mismo Col·legi el acto L'Informe Fènix', a debat, que ha reunido al economista Miquel Puig, uno de los coautores del documento, con tres expertos más: el director general de Análisis y Prospectiva Económica de la Generalitat, David Lizoain; la cofundadora de Ksnet –empresa dedicada a la accesibilidad del conocimiento y la investigación–, Elena Costas, y el catedrático de la Pompeu Fabra Oriol Amat. La moderación ha ido a cargo de la directora del ARA, Esther Vera, y el decano del CEC, Carles Puig de Travy, ha hecho la presentación.
Puig ha defendido el contenido del informe recordando que Catalunya está "quedando atrás respecto a economías supermaduras" como el País Vasco. El economista ha dicho que esta situación se debe al déficit de productividad catalán respecto al resto de Europa y al fuerte crecimiento de sectores intensivos en mano de obra y que pagan sueldos bajos.
En este sentido, Puig ha encontrado quórum entre el resto de ponentes: "Los 25 últimos años han dado resultados que no han sido los deseables, aunque hemos visto una mejora", ha dicho Lizoain. "La productividad es la clave que hace que podamos tener estado del bienestar", ha añadido Costas. Ambos han coincidido con Amat en que el informe era una buena noticia porque abre un debate necesario.
A partir de aquí ha habido más divergencias. Lizoain ha recordado que la política del actual Gobierno, pero también de la anterior, ha puesto énfasis en el aumento de la productividad, pero ha apostado por hacerlo ganando "peso industrial" y no "disuadiendo algunos sectores", que es lo que el informe propone hacer, por ejemplo, con el turismo. A pesar de eso, Puig ha recordado que la industria catalana hoy está en una mejor posición y es más productiva que la vasca, por lo cual –a su parecer– no es la raíz del problema.
Si bien tradicionalmente las administraciones han centrado las políticas económicas en el crecimiento del producto interior bruto (PIB, el indicador que mide el tamaño de una economía), Amat ha opinado que el estudio "hace muy bien de poner el foco en el PIB per cápita"; es decir, en cuánta riqueza se crea en un país por habitante, no en general. Costas, sin embargo, ha ido más allá y ha pedido que se tengan en cuenta indicadores que incluyan la cuenta de "bienestar" de la población, cosa que no llega a hacer el PIB per cápita.
Lizoain y Amat han coincidido, y el segundo ha pedido que, como ahora se ha pasado del PIB al PIB per cápita como medida a analizar, el debate se centre en el bienestar, y ha pedido que haya "un Pacto Nacional por el Bienestar" entre partidos y agentes sociales y económicos en Cataluña. En la misma línea, Lizoain ha reclamado "grandes consensos de país" para corregir los problemas de la economía.
Por su parte, Puig ha asumido las críticas y ha dicho que el hecho de centrarse tanto en la productividad y el PIB por persona era un "pecado" del informe, pero lo ha justificado: "Nos focalizamos en un punto que creemos que es muy importante para fijar la atención pública".
El debate migratorio
El punto más polémico del Fénix, pero, es la idea de que los sectores menos productivos están creciendo gracias a una subvención encubierta a través de los salarios que pagan a sus trabajadores, que son insuficientes para cubrir los servicios públicos que consumen. El informe pone el acento en el hecho de que este tipo de trabajos mal pagados los ocupan inmigrantes y que, además, dos de estos sectores –el turismo y las cárnicas– ofrecen unos productos que consumen eminentemente clientes de fuera de Cataluña.
Esto ha provocado que al estudio se le haya criticado por poner en el punto de mira de los problemas económicos del país algunos sectores concretos y a las personas recién llegadas. En este aspecto, Costas ha dicho que hay que evitar señalar "sectores buenos o malos", y Lizoain ha lamentado "la terminología" usada en el documento, que habla de salarios y sectores "altamente subvencionados".
En el turno de preguntas, Francesc Reguant, presidente de la comisión de economía agroalimentaria del Colegio de Economistas, y Carlos Rabaneda, presidente de Pimec Turisme, han defendido sus sectores. Reguant ha cuestionado la idea de que el sector cárnico sea poco productivo y ha indicado que está formado sobre todo por "empresas técnicamente avanzadas", y Rabaneda ha recordado el papel de cohesión que juega el turismo en muchas comarcas.
"No es un documento antiinmigración, es un documento antitontería", se ha defendido Puig, que ha asegurado que el informe solo pide poner freno a sectores en los que "el beneficiario es un no residente" al mismo tiempo que "el inmigrante recibe un sueldo indigno". "Cataluña está creando demasiados puestos de trabajo poco cualificados que no necesita para nada y le está costando un deterioro del estado del bienestar", ha afirmado.