Muere a los 71 años Carles Vilarrubí, empresario, gastrónomo y barcelonista
Hombre de consenso, fue vicepresidente del Barça hasta que dimitió del cargo por el 1-O, y presidente de la Academia Catalana de Gastronomía y Nutrición
BarcelonaCarlos Vilarrubí ha muerto a los 71 años esta madrugada en Barcelona. Vilarrubí, que nació en Barcelona, ha participado de los estamentos más relevantes del país y en los últimos años estuvo especialmente vinculado a la gastronomía, puesto que desde 2016 ocupaba la presidencia de la Academia Catalana de Gastronomía y Nutrición, donde era considerado un hombre de consenso. Durante toda su trayectoria profesional se dedicó al mundo de la empresa y de la banca. Además, fue un hombre cercano a Jordi Pujol y una figura clave en los inicios de Convergència i Unió.
Una vez en la Generalitat, con el desembarco de Jordi Pujol en 1980, Vilarrubí fue uno de los impulsores de Catalunya Ràdio, de la que fue secretario general y director adjunto, y años después de RAC1 y RAC105. También recibió el encargo de crear la Entidad Autónoma de Juegos y Apuestas (EAJA), es decir, la lotería de la Generalitat, que nunca fue la gran compañía a la que aspiraba Pujol, porque el Estado la frenó. Aun así, Vilarrubí fue el encargado de impulsar la primera lotería online de Europa, la 6/49. En los últimos tiempos, ha sido uno de los empresarios acusados en el caso Pujol por blanqueo de capitales y asistió al inicio de este juicio en la Audiencia Nacional a finales de noviembre.
A lo largo de su carrera acumuló varios cargos en el mundo de las finanzas, los seguros y el deporte. El financiero Javier de la Rosa le fichó como consejero delegado por un gran proyecto que contaba con el aval de la Generalitat: Grand Tibidabo / Port Aventura. Entonces el parque tenía el nombre de Tibigardens. Era la etapa en la que tanto Pujol como su entonces conseller de Economia, Macià Alavedra, ponían a De la Rosa como ejemplo de empresario. Al poco, Vilarrubí decidió desvincularse del proyecto al detectar algunos movimientos que le parecieron sospechosos. Finalmente, De la Rosa acabó en prisión.
Con el tiempo entró en el consejo de administración de La Seda. Allí coincidió con Artur Mas y, después, una vez sellado el pacto del Majestic entre el PP y CiU, acabó sentado en el órgano de gobierno de Telefónica, en plena batalla de las plataformas de televisión entre el grupo Prisa (El País, la SER) y El Mundo, de Pedro J. Ramírez, que iba acompañado del gobierno de José María Aznar (PP).
Años después le ficharon como vicepresidente del banco Rothschild –una de las estirpes de banqueros más importantes del mundo–, fue presidente de CVC, de Oxer Sport, de la correduría de seguros Willis S&c C y miembro del consejo de administración de la Fira de Barcelona, entre otros cargos.
Gran barcelonista
La otra institución a la que estuvo muy ligado Vilarrubí es el FC Barcelona. Vilarrubí, gran aficionado del Barça, explicó que escuchaba los partidos por la radio con su abuelo y que se enamoró de la figura de Cruyff en los 70. Durante los 90 recibió una propuesta para entrar en la directiva de Josep Lluís Núñez, pero no la aceptó. Posteriormente, sí dio el paso y formó parte de la candidatura de Sandro Rosell, que ganó las elecciones en el 2010. Siguió en el club durante la presidencia de Josep Maria Bartomeu, y llegó a ser vicepresidente institucional de la entidad.
Dimitió el 1 de octubre de 2017 para mostrar su desacuerdo por la decisión de jugar el partido de Liga ante Las Palmas tras la represión policial durante el día del referéndum por la independencia de Catalunya. Vilarrubí defendía que habría sido mejor perder puntos que salir a jugar, tal y como defendieron los jugadores y acabó aceptando el propio Bartomeu. Ferviente defensor de la vertiente más catalanista del club, defendió la iniciativa por bautizar en el 2015 el palco del Barça con el nombre del presidente del club Josep Suñol i Garriga, ejecutado por las tropas franquistas durante la Guerra Civil.
Vilarrubí, hijo de un directivo de la multinacional alemana AEG, estudió en los Jesuitas de Sarrià. De joven había llegado a ser uno de los impulsores del equipo de hockey sobre hielo del club, del que fue guardameta. Este deporte lo descubrió en los años 70, cuando iba de vacaciones a Puigcerdà. También jugó a hockey hierba en el Atlètic Terrassa.
Cruz de Sant Jordi
Carles Vilarrubí estaba casado con Sol Daurella, presidenta de Coca-Cola Europacific Partners y la persona más rica de Cataluña. Tenía tres hijos. Dos del primer matrimonio con Maria Rosa Jordà y otra hija con Daurella. En 2015 le fue concedida la Creu de Sant Jordi por su papel en momentos clave del país, en el que siempre ha procurado hacer de enlace con un espíritu constructivo.
En su paso por la Academia Catalana de Gastronomía y Nutrición, Vilarrubí ha sido clave para hacer crecer los Premios Nacionales de Gastronomía, así como para ampliar la actividad académica a través de la incorporación de nuevos miembros este verano, como Fina Puigdevall y Jordi Vilà. También ha alentado el consumo de la nostrada ya menudo poco valorada cocina de caza. Vilarrubí ha sido un firme defensor de la cocina catalana y ha denunciado que no fuera un criterio en los buscadores de búsqueda, o bien que en Barcelona prácticamente no hubiera restaurantes con el término "cocina catalana" en el cartel.
"Un hombre de país"
Aparte del FC Barcelona, son diversas las personalidades que ya han lamentado la muerte de Vilarrubí a través de la red X. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha destacado el "legado comunicativo" que deja gracias a su impulso en la fundación de Catalunya Ràdio y RAC1. También lo ha hecho el expresidente Pere Aragonès, quien ha asegurado que está impactado por la muerte del empresario. "Un hombre profundamente comprometido con el país y con una gran capacidad de impulso", aseguró.
A su vez, el presidente del Parlament de Catalunya, Josep Rull, ha reivindicado que Vilarrubí "dedicó su vida al ideal de hacer país" y que "amaba a Catalunya, y que la hizo mejor". "Fortaleció la nación desde la política, el deporte, la comunicación y la gastronomía", ha dicho.
Desde el mundo empresarial, la patronal catalana Fomento del Trabajo también lamentó la muerte de Vilarrubí, al que describieron en un mensaje a X como "un empresario de consenso" y un "hombre polifacético y emprendedor", ya que también fue miembro del consejo asesor de esta organización empresarial. La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, ha recordado al catalán como "un gran amigo, de aquellos que siempre decimos que están llenos de vida, con los que hemos disfrutado de tantos momentos compartiendo historias que nadie contaba mejor". La banquera reconoció que dejó huella en todos los ámbitos, "siempre con una gran discreción", y que era una "persona culta y muy querida, cercana a los pequeños empresarios ya la comunidad".