La Seguridad Social sitúa en el 14% del PIB el gasto en pensiones hasta 2050
El ministerio de Elma Saiz diseña una herramienta propia para calcular las proyecciones del sistema
MadridLa Seguridad Social ha dado un paso adelante para no depender de informes externos a la hora de hacer diagnósticos sobre el sistema de las pensiones y acaba de lanzar una nueva herramienta que le permita hacer proyecciones casi en tiempo real tanto del gasto como de los ingresos del sistema. El objetivo es observar si es o no sostenible.
"Era incomprensible que, teniendo una de las bases de datos más poderosas y útiles de la administración [pública], no contáramos con nuestra propia herramienta", ha defendido la ministra de la Seguridad Social, Elma Saiz, este jueves durante la presentación del nuevo modelo. Una de las principales diferencias entre la nueva herramienta bautizada con el nombre INTegraSSy los cálculos que hacen organismos como la Autoridad Fiscal (Airef) o el Banco de España es el hecho de que el ministerio no utilizará muestras (bases de datos trabajadas), sino el universo de la población pensionista del Estado.
La importancia de la supervisión del sistema de pensiones está en los retos que debe afrontar a medio y largo plazo y que tensionan el gasto –hay que recordar que la Seguridad Social supone una parte relevante de los recursos públicos–, que siempre está bajo la atenta mirada de Bruselas, que a la vez hace sus propias proyecciones. Una población más envejecida y la jubilación de la generación del baby boom, la más numerosa, en los próximos años suponen un desafío para el sistema que despierta fantasmas: ¿se podrán pagar las pensiones?, ¿el sistema será equitativo o supondrá una factura demasiado cara para las generaciones futuras?
Después de la presentación de la nueva herramienta, el gobierno español mantiene su optimismo en cuanto a las respuestas de ambas preguntas. Desde la Seguridad Social se aferran a las reformas de 2021 y 2022, pero también a la evolución de los datos macroeconómicos y demográficos (la población crecerá mucho más de lo previsto por la llegada de personas extranjeras), para reafirmar la sostenibilidad del sistema. Utilizando la nueva herramienta, el ministerio sitúa el gasto medio neto en pensiones en el 14% del PIB durante el período 2022-2050, año de máxima tensión. A partir de entonces, comenzaría a descender. Se trata de una proyección mucho más moderada en comparación con las que han elaborado otros organismos. La Autoridad Fiscal, por ejemplo, la sitúa en el 14,4% del PIB y la Comisión Europea en el 14,6% del PIB.
La última gran reforma de las pensiones debe pasar cada tres años un examen de Airef. El primero fue la primavera de 2025 y la conclusión que se extrajo era que con los cambios se cumplía con la "regla de gasto" del sistema de las pensiones pero que la sostenibilidad "no mejoraba", a juicio del organismo. Para justificarlo, Airef se fija en el crecimiento del dinero que se gasta para cubrir las prestaciones, sobre todo las pensiones por jubilaciones, y que suponen el grueso del gasto.