Alimentos ecológicos: una elección con pocos dilemas

Alimentos nutritivos, saludables y de calidad, con garantías para las personas y el territorio, son la base del sistema productivo ecológico de Cataluña. Detrás hay muchas más razones de las que parece para elegirlos.

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Zumos de fruta ecológica de la empresa Cal Valls, en Vilanova de Bellpuig.
Redacció
21/10/2026 - 00:03 h

¿Qué hay detrás de un alimento ecológico? Seguramente mucho más de lo que imaginamos. Elegir entre una manzana ecológica y una convencional: esa es la cuestión. El dilema tiene un punto shakesperiano y, aunque está lejos de la profundidad de las reflexiones de Hamlet, la decisión no es tan trivial como parece. Detrás hay una manera de producir alimentos que tiene implicaciones para nuestra salud y para el medio ambiente.

Los alimentos ecológicos guardan un secreto de dominio público: son de calidad, saludables y nutritivos. Además, su sistema de producción es respetuoso con el medio ambiente y el bienestar animal. Por eso, la Generalitat de Catalunya acaba de poner en marcha una nueva campaña bajo el concepto creativo "Detrás de un alimento ecológico, hay mucho más de lo que piensas" para volver a poner sobre la mesa algo tan fundamental para el bienestar de todos y del territorio.

La iniciativa está impulsada por el departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación para incrementar su consumo entre la ciudadanía y reforzar el conocimiento sobre este modelo de producción. Los datos dicen que el crecimiento de la producción en nuestro país no es equivalente al aumento del consumo, lo cual hace que una parte importante se destine a mercados exteriores. La campaña tiene como finalidad consolidar y reforzar la agricultura y la alimentación ecológicas en Cataluña.

Elegir alimentos ecológicos es mucho más que una opción de consumo: es un compromiso con la salud, el medio ambiente, nuestro entorno, la biodiversidad y los ecosistemas de nuestro planeta. Al elegirlos, contribuimos a fortalecer la soberanía alimentaria y una agricultura respetuosa con el medio ambiente. Llenar la compra de alimentos ecológicos es también garantía de prosperidad. La producción ecológica ejerce un papel social que favorece la conservación y la mejora de la riqueza de nuestro patrimonio agrario y paisajístico. Y promueve, además, la calidad de vida en las zonas rurales.

Controles y garantías

La elección de este tipo de alimentos es también sinónimo de confianza. La producción ecológica está controlada y certificada por entidades de certificación que garantizan el cumplimiento de las normas ecológicas, hecho que aporta seguridad a los consumidores. En Cataluña, la entidad de certificación es el Consejo Catalán de la Producción Ecológica (CCPAE).

También la producción agraria ecológica ayuda a cuidar el medio ambiente, protegiendo la biodiversidad y contribuyendo a reducir los efectos del cambio climático. Y es que optar por este tipo de producción agraria significa mejorar e incrementar la fertilidad del suelo. Se utilizan métodos naturales para prevenir las plagas, como la rotación de cultivos o el uso de especies beneficiosas, y se descartan abonos y fitosanitarios de síntesis química, herbicidas y organismos modificados genéticamente. Se limita, pues, el uso de aditivos artificiales para la elaboración de los alimentos. Esto favorece una agricultura más respetuosa con la naturaleza y más sostenible.

La ganadería ecológica es otro de los pilares de este modelo, que sitúa el bienestar animal en el centro de la producción. Las explotaciones siguen criterios estrictos que garantizan espacios adecuados, acceso al aire libre y a pastos, y una alimentación basada en piensos y forrajes ecológicos. La cría respeta las necesidades de los animales, su comportamiento y sus ritmos naturales de crecimiento.

Todo ello dibuja un modelo de producción que combina el respeto por el medio ambiente, el bienestar animal y la confianza de los consumidores, y que apuesta por una manera más sostenible de producir alimentos. Cataluña cuenta con 5.180 operadores, 287.266 hectáreas certificadas y 1.131 explotaciones ganaderas ecológicas, datos que marcan la consolidación del sector.

Según los datos del 7º Barómetro de Percepción y Consumo de los Alimentos Ecológicos, el 88% de la ciudadanía catalana conoce los alimentos ecológicos y un 47% afirma que compra. En cuanto a la frecuencia de consumo, un 6,2% de la población consume cada día y un 27% lo hace al menos una vez por semana. Además, la salud es el principal criterio de compra para los consumidores, por delante de la calidad, y la fruta, la verdura, las legumbres y los huevos son actualmente los productos ecológicos más consumidos.

Con un presupuesto de 417.000 euros, la nueva campaña quiere estimular el consumo interno y reforzar el vínculo entre productores y consumidores, acercando los alimentos ecológicos a la ciudadanía y fomentando su incorporación a los hábitos de compra y alimentación. El objetivo es que elegir ecológico deje de ser un dilema y se convierta en una opción cada vez más habitual.

Eurohoja: la garantía europea

El sistema europeo de certificación ecológica

Según los estudios de consumo analizados por el Departamento, todavía existe un importante desconocimiento sobre el sistema europeo de certificación ecológica y sobre las garantías que ofrece este modelo productivo. Por este motivo, una de las líneas principales de la campaña es dar visibilidad al logotipo europeo de la producción ecológica, conocido como Eurohoja, y reforzar la confianza de los consumidores en los mecanismos de control y certificación existentes.

La iniciativa ha sido definida con la participación activa de los diferentes agentes del sector ecológico catalán, incluyendo productores, elaboradores, comercializadores y entidades representativas, con el objetivo de construir una campaña cercana, rigurosa y alineada con las necesidades reales del sector.

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