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El impacto positivo del gas verde

Los gases renovables son la energía que mejor resuelve el trilema energético: son sostenibles económicamente y socialmente, contribuyen a dar seguridad de suministro al sistema y permiten reducir las emisiones de CO₂ con una fuente autóctona. Con cuatro proyectos de producción de biometano en activo, Naturgy lidera la transición ecológica más eficiente

La planta Elena, de Barcelona
Redacció
19/06/2026
4 min

La seguridad en el suministro, la asequibilidad y avanzar hacia la sostenibilidad ambiental son los retos del trilema energético. El equilibrio de estos tres principios resulta complejo. De aquí que gobiernos e industrias deban repensar la transición ecológica, porque no todas las acciones que se pueden emprender se ajustan a estas tres reglas. En este sentido, el gas verde emerge como una de las grandes alternativas, porque es clave para la descarbonización y se puede distribuir a través de la infraestructura gasista existente, lo que permite reducir costes. De aquí la apuesta de Naturgy en el desarrollo del gas renovable.

El gas verde o gas renovable se obtiene a partir del tratamiento de los residuos urbanos, agrícolas, ganaderos y de la industria agroalimentaria, así como de la depuración de las aguas residuales, y puede distribuirse a través de la infraestructura gasista existente y hacerse servir en hogares, industrias, comercios y también para la movilidad en el transporte. Son gases procedentes de fuentes autóctonas y renovables y, por tanto, se caracterizan por no generar emisiones de carbono. Por eso su desarrollo es clave para la descarbonización.

Las energías renovables no pueden asegurar energía continua, mientras que el biometano es la única fuente de energía renovable que se puede generar 24 horas al día, los 365 días del año.

Instalación de una tubería de la red gasista.

Cuatro proyectos en funcionamiento

Los gases renovables son principalmente el biometano, que se produce a partir de residuos orgánicos, y el hidrógeno verde, que se genera a partir de electricidad renovable y agua. Actualmente, Naturgy cuenta con cuatro proyectos de producción de biometano en funcionamiento, con una capacidad instalada de 6,6 MW.

Además, Naturgy ha establecido tres asociaciones: dos con empresas de gestión de residuos agrícolas y ganaderos, Hispania Silva y Bioeco Energías, y una tercera con el desarrollador del proyecto ID Energy, para desarrollar plantas de biometano en toda España hasta 2030.

Nedgia, la distribuidora de gas del grupo Naturgy, también está jugando un papel estratégico en el despliegue de los gases renovables a través de una infraestructura gasista compuesta por una red de más de 60.000 kilómetros, con la que podría hacer llegar el gas verde de manera inmediata a más de 5,5 millones de consumidores repartidos en 1.222 municipios y 10 comunidades autónomas. La distribuidora ya suma peticiones para inyectar gas verde a su red equivalentes al consumo de más de un millón de hogares, tras la firma de 98 contratos de inyección de gas verde (biometano) que permitirán alcanzar una capacidad de inyección a la red de 5,8 TWh/año.

La compañía cerró 2025 con 14 plantas de producción de biometano conectadas a su red en España. Las redes de distribución de Nedgia canalizaron más de 170 GWh de biometano –equivalente al consumo anual de más de 33.000 hogares–, un 53% más que el año anterior, y se consolidaron como un activo estratégico para el impulso de este gas verde en España. Esta energía de origen renovable permitió reducir emisiones en más de 34.000 toneladas de CO₂.

Algunos retos pendientes

A pesar del crecimiento registrado en 2024, el biometano todavía necesita mecanismos de apoyo similares a los existentes en otros países del entorno. En Francia, por ejemplo, el número de plantas en operación ha pasado de 44 a más de 700 entre los años 2017 y 2024, con una capacidad actual de inyección superior a los 13.200 GWh.España es el tercer país europeo con más potencial de producción de biometano. Se estima en 163 TWh/año, según un estudio realizado por Sedigas: podría suministrar con biometano el equivalente al 40% de la demanda interna de gas natural. Esto permitiría descarbonizar el 100% del consumo doméstico y el 62% del consumo industrial. Al mismo tiempo, permitiría ahorrar la emisión de 8,3 millones de toneladas de metano, que de otra manera se liberarían a la atmósfera por la descomposición de los residuos reutilizados para generarlo. Además, desarrollar el potencial de biometano en España supondría un ahorro de hasta 4.000 millones de euros para los consumidores gracias a la reducción de las compras a países terceros.El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) ha duplicado el objetivo de producción de gases renovables hasta los 20 TWh/año en 2030, lo que demuestra la importancia de su papel en la transición energética. Por su parte, el plan RepowerEU estableció un objetivo proporcional de producción de 35 TWh para 2030 en España. La oportunidad de que España se convierta en un futuro hub gasista europeo con el desarrollo de gases renovables, como el biometano y el hidrógeno verde, es cada vez más evidente.

Sin ningún coste para los hogares

"El biometano ya es una realidad en el sistema energético español y nuestras redes están demostrando que pueden integrarlo de manera inmediata y eficiente. Desde Nedgia estamos poniendo la infraestructura al servicio de la transición energética, facilitando que un gas verde de origen local llegue a hogares, industrias y comercios, y contribuya de manera directa a la reducción de emisiones y a la independencia energética", señala Raúl Suárez, CEO de Nedgia.

Una de las grandes ventajas del biometano es que su implantación no tiene ningún coste para los ciudadanos: no requiere ninguna adaptación de la infraestructura gasista ni de los equipos de los clientes.

Hoy día todas las calderas están preparadas para funcionar al 100% con biometano sin necesidad de ninguna inversión: la caldera de condensación con biometano es la mejor y más barata manera de descarbonizar los hogares. Con el 30% del potencial de biometano que existe en España podríamos descarbonizar todo el parque de viviendas sin que los propietarios tuvieran que asumir ningún coste.

El desarrollo del biometano en España requiere integrar rigor ambiental, seguridad regulatoria y una planificación territorial adecuada para que su despliegue sea sostenible y su contribución efectiva para la transición energética. Es una de las conclusiones del informe "Las principales variables ambientales en plantas de biometano en España”, elaborado por INERCO y presentado por Fundación Naturgy.

El biometano ya es una tecnología madura, asequible y almacenable. Es una fuente de energía limpia y autóctona que contribuye a reducir la factura exterior de la balanza comercial y atrae la inversión a los sectores primarios y la nueva contratación, cifrada en 20.000 puestos de trabajo directos y 40.000 indirectos en la operación y mantenimiento de plantas. A estos habría que añadir un total de 35.000 puestos de trabajo directos y 465.000 indirectos en la construcción de las plantas de biometano. Sin olvidar que el desarrollo del gas verde completa el ciclo de la economía circular al convertir el problema de los residuos en una solución sostenible.

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