Uno de cada dos jóvenes españoles cree que el feminismo contribuye a la "manipulación política"
Sólo el 38% de los jóvenes dicen sentirse feministas y crece la tolerancia del control a la pareja
BarcelonaEl feminismo retrocede. La mitad de los hombres jóvenes españoles (51,5%) considera que el feminismo "solo se utiliza como herramienta política de manipulación y adoctrinamiento", detalla el último Barómetro Joventut y Gènere que ha publicado este martes la Fundación Fad Juventud. Ha pasado casi una década desde la aparición del movimiento Me Too y las masivas manifestaciones que sitúan al feminismo en la cuarta ola, pero hoy la población entre los 15 y 29 años se manifiesta menos feminista que sus hermanos mayores.
Ideas sobre el feminismo
Concretamente, el porcentaje de jóvenes que se sienten feministas cae al 38,4% en 2025, más de 10 puntos del máximo histórico de 48,9% que se registró en 2021. En este termómetro del feminismo, que el barómetro comienza a medir en 2018, los que el 30% y saltaron al 42% en el 2023. Sin embargo, la mitad sostiene que es importante alcanzar "la igualdad real".
Esta paradoja es, para las autoras del estudio, la muestra de la "coexistencia, adhesión y desconfianza" hacia el movimiento feminista en el que queda claro que las diferencias no son homogéneas ni entre géneros ni entre generaciones, ya que el comportamiento de la juventud refleja las tensiones que existen en la sociedad española en torno a la igualdad. Entre la población general, el 42% se define como feminista y es entre los que están en la década de los 30 los que más se sienten identificados (52%).
Por género, la percepción de que existen grandes desigualdades entre hombres y mujeres llega a casi la mitad de la población, pero ellas lo tienen más arraigado (62%) que ellos (37%). En el ámbito laboral, un tercio de los encuestados afirma que no existe brecha, lo que muestra una incomprensión de las grandes desigualdades estructurales que existen en la sociedad.
Este barómetro, realizado con más de 3.000 entrevistas –la mitad a jóvenes de entre 15 y 29 años–, profundiza en la evolución de las relaciones afectivas, las desigualdades y la violencia de género en los últimos diez años. "Hoy son más los jóvenes que no se sienten feministas", ha explicado Anna Sanmartín, directora de investigación de Fad, quien ha subrayado que, en parte, se debe a que los chicos crecen sintiéndose con "desventaja" en relación a sus compañeras o que la lucha por la igualdad "se ha pasado de frenada".
Control en la pareja y estereotipos
Los estereotipos asociados al género están fuertemente arraigados entre la juventud, especialmente en lo que se refiere a los chicos. Las mujeres señalan que se sienten presionadas por su apariencia, las tareas del hogar, las relaciones afectivas –para no defraudar a nadie o esconder la tristeza, por ejemplo– o tener éxito profesional o en los estudios, mientras que los hombres perciben la presión por el liderazgo, el éxito sexual y la obligación de ganar dinero.
El estudio analiza también aspectos vinculados a las relaciones y las violencias. Aunque una amplia mayoría asumen la autonomía personal, la responsabilidad y el respeto como valores, también han interiorizado el control de la pareja. En este sentido, el 32% de las mujeres jóvenes afirman que su pareja se ha enfadado porque no habían contestado de inmediato mensajes o llamadas respecto al 17,5% de los chicos; el 27% de las chicas declara que les han revisado el móvil (17% en ellos) y el 26,6% de ellas, que les han dicho con quien puede o no puede hablar (17% en ellos). También casi la mitad considera que tener pareja supone la entrega absoluta y que una pareja es de por vida. Respecto a 2017, el porcentaje en este apartado ha crecido en 20 puntos y se advierte que los jóvenes son más tolerantes a este control que sus padres.
Además, un 27,2% de los entrevistados considera que la investigación y la ciencia son ámbitos más adecuados para hombres, y entre un 36% y un 45% asocian sectores como la informática, la gestión empresarial o las ingenierías mayoritariamente a los hombres. En el hogar, el 56,2% afirma que existe reparto igualitario de tareas, pero cuando no es así, el 38,5% reconoce que el trabajo recae principalmente en las mujeres. Sólo un 2,3% afirma que la hacen los hombres.