La muerte de Isabel II
Internacional  /  Europa 09/09/2022

Carlos III promete hacer cumplir la constitución "por el tiempo restante que Dios me conceda"

El monarca rinde tributo a su madre y también a su mujer, en el primer discurso a la nación

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Primera fotografía oficial de Carles III, rey de Inglaterra

LondresSi el día que hacía 21 años su madre, la reina Isabel II, prometió servir a todos los ciudadanos del entonces (1947) imperio, o del que empezaba a quedar, su hijo, el rey Carlos III, también ha hecho otra promesa en el primer discurso a la nación, un texto profundamente personal, que ha sido pregrabado en el Salón Azul del Palacio de Buckingham esta tarde de viernes, y que se ha emitido por televisión a las 18.00 h. (hora local), inmediatamente antes de que empezara una ceremonia religiosa en memoria de la reina en la catedral de San Pablo.

Carlos ha asegurado que "me comprometo solemnemente durante el tiempo que Dios me conceda a mantener los principios constitucionales en el corazón de nuestra nación. Y allá donde viváis del Reino Unido, o en los reinos y territorios de todo el mundo, y sean cuales sean tus orígenes o creencias, me esforzaré por serviros con lealtad, respeto y amor, como he hecho a lo largo de mi vida". Una manera de descartar, de entrada, cualquier forma de injerencia, al menos directa, en los asuntos del gobierno, como había hecho anteriormente, en cuanto que príncipe de Gales. Un título, precisamente, que ha anunciado que traslada a su heredero, Guillermo, y a su mujer, Kate Middleton.

Un papel diferente

Las palabras de Carlos, de hecho, han sido muy reveladoras sobre cuán diferente ve su nuevo papel ahora, en cuanto que rey, que como heredero, prácticamente un activista y defensor de numerosas causas (ecologismo, arquitectura…). El de Carlos III, pues, no ha sido el discurso que habría hecho el príncipe que nunca callaba. Como ha reconocido, "por descontado, mi vida cambiará a medida que asuma mis nuevas responsabilidades. Ya no me será posible dedicar tanto de mi tiempo y energías a las organizaciones benéficas y a los temas que me interesan tanto [desde la ecología hasta la arquitectura]. Pero sé que esta importante tarea continuará en otras manos de confianza".

Recoge así el papel constitucional que tiene reservado el monarca y que, como heredero, había violentado en más de una y dos y muchas ocasiones, a través de presiones directas sobre ministros del gobierno, incluso sobre el premier Tony Blair. Pero más allá de esta leve referencia política, Carlos III ha querido mostrar su rostro más humano, de hijo lleno de dolor que ha perdido a su madre, y de hombre que debe saber que tiene fama de hierático, incluso con una cierta tendencia a la tiranía sobre los que le rodean. No ha ahorrado, pues, expresiones familiares al referirse a la reina. Y ha hablado del "amor y afecto de su madre", de su devoción inquebrantable y su sensación de "pérdida inconmensurable". Igualmente, Carlos III ha hablado de "mi querida mujer", reina consorte. Y, finalmente, en un esfuerzo inclusivo, y por superar las divergencias por todos conocidas, también se ha referido a Enrique y Meghan.

Carles también ha apuntado que el funeral de Estado por la reina tendrá lugar "dentro de algo más de una semana", y se calcula que serán diez días, por lo tanto, aunque no hay una fecha oficial. "Nos reuniremos como nación, como Commonwealth y, de hecho, como comunidad global, para enterrar a mi querida madre. En nuestro dolor, recordamos y sacamos fuerza de la luz de su ejemplo. En nombre de toda mi familia, solo puedo ofrecer el más sincero agradecimiento por vuestro pésame y apoyo. Significan más para mí de lo que nunca podré expresar. Y a mi querida madre, que empiezas tu último gran viaje para unirte a mi querido difunto padre, simplemente quiero decirte esto: gracias. Gracies por vuestro amor y devoción a nuestra familia y a la familia de las naciones que habéis servido con tanta diligencia durante estos años".

A mediodía del viernes, Carlos III se ha trasladado con la reina consorte, Camila, desde Balmoral a Londres y poco antes de grabar el discurso, ha mantenido su primera audiencia privada con la primera ministra, Liz Truss.

Este sábado, a las 10.00 h. (hora local) tendrá lugar la primera proclamación oficial del rey en el palacio de San Jaime, muy cerca de Buckingham Palace. Será proclamado por el llamado Consejo de Adhesión, al cual asisten los consejeros privados. El acto se divide en dos partes. En la primera, el Consejo Privado, sin la presencia del Rey, proclamará al soberano y aprobará formalmente varias órdenes consecuentes, incluidas las disposiciones para la Proclamación. La segunda es la celebración del primer Consejo Privado de Su Majestad. El rey hará su Declaración y leerá y firmará un juramento para mantener la seguridad de la Iglesia en Escocia y aprobar las Órdenes en Consejo que faciliten la continuidad del gobierno.

La multitud de actas de este viernes se han iniciado con salvas de honor desde diferentes territorios del Reino Unido así como otras dependencias de la corona. En el parlamento también ha habido sesión de homenaje a la monarca fallecida, que se alargará a este sábado. Lejos de la pelea política, los diputados se han lucido con sus capacidades retóricas. Y las carcajadas se han oído en más de una ocasión. Por ejemplo, cuando ha intervenido Theresa May, explicando una anécdota sobre ella y la reina en Balmoral. Lo que explicaba, sobre un trozo de queso caído al suelo en presencia de la reina, no tenía ninguna importancia. Pero la narración que ha hecho ha sido de gran actriz. Y es que estos días en el Reino Unido todo es performance.

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