Francia

Gisèle Pelicot relata su calvario: "El policía me dijo que cincuenta y tres hombres habían venido a casa para violarme"

La francesa que fue agredida sexualmente después de ser drogada por el marido publicará un libro biográfico

Gisele pelicot entrando en el Palacio de Justicia de Aviñón para escuchar la sentencia sobre Dominique Pelicot
10/02/2026
3 min

ParísGisèle Pelicot, la francesa a la que su marido drogó con medicamentos para que al menos un centenar de hombres la violaran mientras estaba inconsciente, rompe el silencio más de un año después del juicio que condenó a la pena máxima, veinte años de cárcel, Dominique Pelicot. La mujer no ha concedido entrevistas ni ha participado en ningún acto público desde el juicio que la convirtió en una referente del feminismo, pero está a punto de publicar su libro de memorias, Un himno en la vida (Ara Llibres), en la que relata su historia de amor con Pelicot, el choque al descubrir los hechos, y todo lo que vino después.

El libro se publicará en Francia y en otros países del mundo, en 22 diferentes lenguas, el 17 de febrero, y hasta ahora las editoriales han optado por mantener en secreto el texto, pero el diario Le Monde ha publicado en primicia este martes por la tarde algunos extractos del libro, redactado por Gisèle Pelicot con la ayuda de la periodista y novelista Judith Perrignon.

El relato de la víctima de uno de los juicios más mediatizados de la historia reciente de Francia no ahorra detalles sobre su historia. En uno de los extractos del libro avanzados por el diario francés, Pelicot narra el delicado momento en el que un policía le anuncia que su marido lleva años drogándola e invitando a hombres a casa para que la violen. El agente le muestra primero algunas fotografías donde se la ve a ella, inerte, con distintos hombres encima agrediéndola sexualmente. Su primera reacción es negar la evidencia.

—Es usted, la de esa fotografía.

—No, no soy yo.

Me puse las gafas, y él me mostró otra fotografía. La misma mujer de espaldas, con un hombre tatuado a su lado.

-Es usted.

-No.

No reconocía a aquellos individuos. Ni esa mujer. Tenía la mejilla muy flácida. La boca, laxa. Parecía una muñeca de trapo.

La dificultad de asimilar los hechos

Durante sus declaraciones al proceso judicial, Gisèle Pelicot ya explicó ese momento, pero lo hizo brevemente. En el libro ofrece un relato más extenso, más preciso, con más detalles. Después de que el policía le mostrara las fotografías, le simula que es su habitación y que la mujer de la fotografía es ella. "No soy yo. Es un fotomontaje. La obra de alguien que quiere dañarle a Dominique", responde Pelicot, aún sin asimilar las imágenes que ha visto.

Entonces el agente le anuncia la noticia. "El policía soltó una cifra. Cincuenta y tres hombres habrían venido a nuestra casa para violarme. Pedí agua. La boca se me paralizó", escribe. Luego entra en la habitación una psicóloga, pero la víctima sigue sin procesar lo visto. "No la necesito [la psicóloga]. Estoy segura de mi felicidad, de nuestra felicidad. Casi cincuenta años de matrimonio y todavía tengo la imagen nítida de la primera vez que lo vi. Su sonrisa. Su mirada tímida. Sus cabellos largos y rizados hasta los hombros." "Mi cerebro se detuvo en el despacho del agente Perret", añade Gisèle Pelicot.

Que la vergüenza cambie de bando

La mujer, que lleva años divorciada de Dominique Pelicot, explica también por qué tomó la decisión de pedir que el juicio no se celebrase a puerta cerrada: quería exponer públicamente a sus violadores y llamar la atención sobre el fenómeno de la sumisión química. Si el juicio no era público, "¿no les estaba haciendo un regalo? ¿No les estaba protegiendo cerrando la puerta?", se pregunta en el libro la mujer que pidió durante el juicio que "la vergüenza cambiara de bando".

Gisèle Pelicot, de 73 años, admite que veinte años atrás quizás no se habría atrevido a rechazar un proceso a puerta cerrada. "Quizás la vergüenza se va más fácilmente cuando tienes setenta años y cuando ya nadie te hace caso. No sé. No tenía miedo de mis arrugas ni de mi cuerpo. Amaba a Jean-Loup [su pareja desde el 2023], y él me amaba. Mi felicidad también pesó en la decisión", escribe.

Con motivo de la publicación del libro, Gisèle Pelicot ha concedido entrevistas a algunos medios como el New York Times, que ha avanzado también este martes parte del contenido de la entrevista. En el vídeo que la periodista Lulu Garcia-Navarro ha publicado en X, se ve primero unas imágenes de Pelicot dentro de un taxi parisino y después sentada en una mesa con la periodista estadounidense explicando el momento en que el policía le muestra por primera vez fotografías de ella tumbada en su cama, inconsciente, con distintos hombres violándola.

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