Aviación

Un pasajero de Ryanair casi sale disparado del avión después de que se rompiera una ventana a 4.900 metros de altitud

El incidente ha tenido lugar durante el vuelo FR1879 entre Tesalónica y Memmingen, en Alemania

Un avión de Ryanair, en el aeropuerto de Stansted, al norte de Londres
Act. hace 22 min
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LondresUn pasajero de 61 años de origen serbio ha estado a punto de salir disparado de un avión de Ryanair después de que una ventana de la cabina se rompiera en pleno vuelo, en un incidente que ha obligado al vehículo a regresar al aeropuerto de Tesalónica, en Grecia. Los hechos ocurrieron el jueves por la tarde en el vuelo FR1879, que debía cubrir la ruta entre Tesalónica y Memmingen (Alemania).

Los testimonios citados por medios locales indican que una fuerte explosión precedió a la rotura de la ventana. La descompresión de la cabina hizo que el pasajero fuera arrastrado hacia el exterior, pero su mujer lo sujetó por las piernas mientras otros viajeros ayudaban a devolverlo al interior.

Las imágenes posteriores al incidente muestran las mascarillas de oxígeno desplegadas en el techo de la cabina. Una pasajera, identificada como Christina, ha explicado a Radio Tesalónica que después del ruido inicial se oyeron gritos y que durante unos instantes pensó que alguien había abierto accidentalmente una puerta de emergencia. "Las mascarillas cayeron y se sentía un olor muy fuerte. La cabeza y los hombros de un pasajero estaban fuera de la ventana. Por suerte, no se había quitado el cinturón de seguridad", relató.

Trasladaron al hombre a un hospital de Tesalónica, donde fue atendido por estado de shock y por quemaduras producidas por el contacto con el aire frío exterior a gran altitud, según informó el dirigente sindical local Michalis Giannakos, citado por el medio griego Newsit. Los datos de Flightradar24 indican que el avión llegó a una altitud de unos 4.900 metros antes de iniciar el descenso hacia el aeropuerto griego, después de haber estado poco más de una hora en el aire.

Ryanair ha confirmado que el avión volvió a Tesalónica "poco después del despegue cuando una ventana de un pasajero se desprendió durante el vuelo". La compañía ha asegurado que el aterrizaje se realizó con normalidad y que el pasajero recibió asistencia médica en tierra. Posteriormente, la aerolínea envió un avión de sustitución para transportar a los pasajeros hasta Alemania.

Expertos en aviación han dicho que la descripción de los pasajeros podría encajar con una falla del motor no contenida (uncontained engine failure), un tipo de incidente en el que piezas internas del motor pueden salir proyectadas y dañar otras partes del avión, incluida la cabina. John Strickland, analista aeronáutico, ha explicado a medios británicos que en una situación de estas características cualquier fragmento que se desprende queda dentro de la carcasa del motor, mientras que en una falla no contenida los daños pueden afectar la estructura exterior del avión.

El vehículo afectado, un Boeing 737 de unos dieciocho años de antigüedad, lo operaba Malta Air, una filial del grupo Ryanair. La Autoridad de Aviación Irlandesa (IAA) ha informado que se ha enterado del incidente y que colaboraría con las autoridades de investigación de seguridad aérea de Grecia y con la dirección de aviación civil de Malta.

El incidente recuerda el caso de un vuelo de Southwest Airlines en Estados Unidos en 2018, cuando una pasajera murió después de que fragmentos de un motor dañado rompieran una ventana y la descompresión parcial la succionara fuera del avión.

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