Internacional 16/05/2021

Los militares franceses, un electorado cada vez más a la (extrema) derecha

La publicación de dos manifiestos en que alertaban de intervenir para evitar una guerra civil les pone en el centro del debate

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Tropas francesas en un desfile en los Camp Elisis de París

París¿Qué partido votan los militares franceses? Un estudio del instituto de opinión francés Ifop intentó responder hace dos años esta misma cuestión que, en apariencia, puede parecer fácil de resolver a través de unas simples encuestas. Pero no fue así: las fuerzas armadas no pueden expresar en público sus opiniones, puesto que se rigen por un estatus específico que les prohíbe, por ejemplo, hacer huelga o sindicarse. Además, tienen que cumplir con el deber de confidencialidad.

Ante esta situación, para elaborar este estudio se tuvieron que analizar los resultados electorales de ciertos colegios municipales, de los que dependen algunos cuarteles y de municipios más bien pequeños, con poca población, y donde hay una implantación militar considerable con bases de los diferentes regimientos. Es el caso de poblaciones como por ejemplo Mourmelon-le-Grand y Mourmelon-le-Petit, las dos cerca de Reims, al noreste del país, donde hay una base militar con unidades del ejército de tierra. El resultado del estudio demostró entonces una realidad contundente: los militares votaban, mayoritariamente, por Marine Le Pen. El partido de extrema derecha que lidera Le Pen hija obtuvo en las elecciones europeas de 2019 un nivel de votos muy superior a la media departamental en estos municipios, donde hay una implantación militar. En el caso de Mailly-le-Camp, un municipio de un millar de habitantes donde hay otra base militar, el partido de Le Pen obtuvo 50,4% de los votos, mientras que en el conjunto del departamento al que pertenece el pueblo, el Aube, solo consiguió un 33,4%.

Si bien esta tendencia se observa desde hace algunos escrutinios, en los últimos años ha ido in crescendo, según apuntan los autores del estudio del Ifop, Jérôme Fourquet y Sylvain Manternach. En concreto, el voto militar a favor del rebautizado Frente Nacional, ahora Reagrupamiento Nacional (RN), se incrementó entre las elecciones presidenciales de 2012 y las europeas de 2014. “La llegada de la izquierda al poder [con François Hollande en el Elíseo] y las divisiones reinantes en la derecha hicieron cambiar de voto una parte del electorado militar, que hasta entonces era partidario de la derecha”, explican.

Marine Le Pen, en una imagen reciente.

El voto militar a Reagrupamiento Nacional “progresó muy significativamente” en los comicios regionales de diciembre de 2015, unas elecciones que tuvieron lugar al final de un año trágico para Francia: al poco de la masacre terrorista del 13 de noviembre en París, que conmocionó el país entero. Los ataques y el clima semibélico, con el consecuente despliegue de soldados en las calles, tuvieron “un efecto no negligible en este electorado, que se encontró en primera línea para luchar contra el enemigo islamista sobre el territorio nacional [lo que se llama operación Sentinelle]”. El discurso radicalmente racista, especialmente contra la comunidad musulmana, de Marine Le Pen, hizo el resto.

Ahora la cuestión del electorado militar ha cogido más relevancia que nunca. En las últimas semanas, y en dos ocasiones diferentes, un grupo de generales, altos mandos y militares franceses, la mayoría en la reserva y jubilados, han firmado un manifiesto publicado en el semanario ultraconservador Valeurs Actuelles. Los signatarios –del primero, puesto que el segundo fue anónimo– instan a Emmanuel Macron a defender el patriotismo –un término omnipresente en el léxico que utiliza Marine Le Pen– y advierten de una posible “intervención” de las fuerzas armadas para “preservar los valores civilizadores” del país. También han hablado directamente de una futura guerra civil. "Se está gestando una guerra civil en Francia y lo sabéis perfectamente", decía uno de los textos, dirigido al gobierno de Macron. Todo ello lo han enmarcado en el "hundimiento" del estado causado por "peligros mortales" como "un cierto antirracismo", "el islamismo y las hordas de la banlieue".

Le Pen hija no tardó en reaccionar a la publicación de la carta, animando al grupo de signatarios a unirse a su proyecto político de cara a las elecciones de 2022. Un apoyo con objetivos electorales que causó desaprovación en más de uno a pesar de que la presidenta de RN no juega aquí en campo contrario.

Las elecciones, en el horizonte

El inicio del desconfinamiento en Francia no es, pues, solo territorial, sino también político. A un año de las elecciones presidenciales, que tendrán como prólogo los comicios regionales del 20 y 27 de junio, las estrategias de los diferentes actores del espectro político se empiezan a divisar. Hasta ocho candidatas y candidatos ya se han declarado oficialmente, entre los cuales está Jean-Luc Mélenchon, del partido de izquierda radical La France Insoumise, el conservador Xavier Bertrand y también Le Pen. Otros nombres, como la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, o bien el mismo presidente Macron también tendrían que competir en esta nueva cursa hacia el Elíseo.

Y el escenario de un duelo Macron-Le Pen vuelve a encabezar las quinielas. Un déjà-vu del que el presidente francés podría no salir tan bien parado este 2022: las últimas encuestas apuntan que Le Pen le pisaría los talones a pesar de que es pronto todavía para dar credibilidad a los pronósticos, teniendo en cuenta la situación sanitaria en la que todavía se encuentra el país y que nadie supo prever. 

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