Irán se prepara para la reactivación de la guerra tras la negativa de Washington al plan de paz

La diplomacia lleva semanas estancada y Trump advirtió el viernes de aniquilar el país persa si no se llega a un acuerdo

Personas delante de una pancarta con la imagen del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el estrecho de Ormuz, en Teherán, Irán.
Catherine Carey
02/05/2026
3 min

JerusalénEl clima político internacional se ha vuelto a tensar en las últimas horas después de que los Estados Unidos hayan rechazado la propuesta de paz que presentó Irán. La decisión ha provocado una reacción inmediata de Teherán y ha hecho crecer el temor de que el alto el fuego pueda colapsar. Desde la cúpula militar iraní, el tono ha sido contundente. Un alto cargo militar iraní, el brigadier general Mohammad Jafar Asadi, ha advertido a la agencia iraní Fars que es “probable” que el conflicto con los Estados Unidos e Israel se reanude. Asadi ha asegurado que Irán está “plenamente preparado para cualquier nueva aventura o estupidez de los americanos” y ha añadido que “hay medidas sorpresa preparadas para el enemigo”.

Donald Trump, ha afirmado que no está “satisfecho” con la propuesta iraníLa tensión también se ha elevado a escala institucional. La misión iraní ante la ONU ha acusado a los Estados Unidos de vulnerar el Tratado de No Proliferación Nuclear y ha calificado su comportamiento de “hipócrita”. Según Teherán, Washington no cumple sus obligaciones internacionales mientras mantiene un amplio arsenal nuclear. En un comunicado, ha afirmado que “durante 56 años los Estados Unidos, poseedores de miles de ojivas nucleares y principal proliferador de este tipo de armas, han incumplido de manera clara sus obligaciones de no proliferación y desarme nuclear establecidas en los artículos I y VI del Tratado”. Irán ha defendido, además, que no existen restricciones en cuanto al enriquecimiento de uranio, siempre que este se lleve a cabo bajo la supervisión de la Agencia Internacional de la Energía Atómica.

Este intercambio de declaraciones ha llegado solo unas horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, haya afirmado que no está “satisfecho” con la propuesta iraní y haya insinuado que “quizás sería mejor no llegar a ningún acuerdo”. El presidente ha situado el conflicto en un escenario de máxima presión y ha dejado solo dos opciones sobre la mesa: un acuerdo o la destrucción “completa” de las capacidades del país. “No están presentando el tipo de acuerdo que queremos ver”, ha declarado Trump, que ha insistido en que los Estados Unidos quieren “resolver esto correctamente” y no tienen intención de retirarse antes de tiempo ni de dejar el problema abierto para que vuelva a aparecer “dentro de tres años”.

El programa nuclear y Ormuz, en el centro de la mesa

Los detalles de la nueva propuesta iraní aún no han sido confirmados oficialmente, pero según The Wall Street Journal, Teherán debe haber suavizado algunas condiciones iniciales. Irán podría haber propuesto iniciar simultáneamente conversaciones sobre el estrecho de Ormuz si Estados Unidos reduce su bloqueo y garantiza que no habrá nuevos ataques. Paralelamente, el país persa se habría mostrado dispuesto a discutir su programa nuclear a cambio de un alivio de las sanciones norteamericanas, y habría abierto la puerta a posibles conversaciones directas en Pakistán.

En cuanto al estrecho de Ormuz, en las últimas horas tanto Irán como Estados Unidos han anunciado nuevas medidas. Teherán estudia una legislación que podría restringir el paso de buques israelíes y de otros países considerados enemigos, a menos que paguen reparaciones de guerra. Al mismo tiempo, Estados Unidos ha advertido que las compañías navieras podrían ser sancionadas si pagan peajes por cruzar el estrecho y está creando el Maritime Freedom Construct, una iniciativa para reforzar la coordinación, el intercambio de información y la aplicación de sanciones en la zona. Este movimiento ha sido tildado por algunos analistas de prueba de las dificultades de Washington para controlar en solitario esta vía estratégica, en medio de tensiones con algunos aliados de la OTAN y de la Unión Europea.

A estas alturas, las negociaciones están bloqueadas, el lenguaje político se ha endurecido y la confianza entre las partes es mínima. A todo esto se suma la presión de Israel, donde el ministro de Defensa, Israel Katz, advirtió el jueves que su país podría “verse obligado a volver a actuar” para neutralizar lo que considera amenazas existenciales iraníes.

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