El ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, ha exigido al gobierno iraní que "respete la libertad de manifestación pacífica", "cese la violencia" contra los participantes de las protestas y devuelva la "libertad de comunicación". Asimismo, Albares rechazó la posibilidad de una intervención de EEUU. "El uso de la fuerza externa sobre Irán no puede conducir más que a más caos. La paz, la democracia y el respeto a los derechos humanos siempre viene a través del diálogo, la diplomacia y la negociación", ha dicho en una atención a los medios tras un almuerzo informativo en el Ateneo de Madrid.
Trump estudia cómo intervenir en Irán
La Casa Blanca estaría sopesando una oferta de última hora sobre el programa nuclear iraní para decidir cómo actuar
WashingtonMás de medio año después de bombardear las instalaciones nucleares iraníes, el presidente estadounidense Donald Trump vuelve a amenazar al régimen de los ayatolás con una "fuerte" acción militar como respuesta a la represión de las protestas del país. La advertencia, realizada el domingo por la noche a bordo del Air Force One, también iba acompañada de la afirmación de que "Irán ha llamado" y "quieren negociar". El republicano también aseguraba que "se está preparando una reunión", aunque no descartaba la posibilidad de intervenir antes del encuentro. "Quizá tendremos que actuar antes de una reunión", afirmaba. Y añadía: "Me están preguntando qué hacer, dónde atacar, cuándo y desde qué ángulo". Declaraciones al más puro estilo Trump, obsesionado con trastocar el orden mundial en los primeros días del 2026.
Al día siguiente de poner sobre la mesa la opción de un ataque militar por parte de EEUU, un funcionario de la administración explicaba al Wall Street Journal que la Casa Blanca estaba valorando una oferta iraní de último momento para abordar diplomáticamente la limitación de su programa nuclear. En junio, Washington bombardeó las instalaciones nucleares iraníes con el objetivo de frenar el desarrollo del plan. Ahora, en medio de las masivas protestas que amenazan con derribar al régimen y con Trump dispuesto a emprender acciones para favorecer la derrota, Teherán parece jugar la carta del programa nuclear. Todo con el fin de contener la respuesta de Washington y ganar tiempo. Según el WSJ algunos altos asesores de la administración, encabezados por el vicepresidente JD Vance, instan a Trump a probar la vía diplomática antes de castigar a Irán por la muerte de los manifestantes. Según varias ONG, las víctimas mortales desde el inicio de la ola de protestas se situarían entre 500 y un millar.
Trump había dejado la puerta abierta a una negociación porque encuentra que Irán se "toma en serio" sus amenazas dados los precedentes. El presidente mencionaba el destino del general de la Guardia Revolucionaria Iraní Qasem Soleimani y del líder del Estado Islámico Abu Bakr al Baghdadi, fallecidos por ataques estadounidenses durante su primer mandato. Está por ver cómo recibirá la oferta el republicano sobre la posibilidad de frenar el programa nuclear iraní, ya que el domingo aseguraba que "la amenaza nuclear iraní ha disminuido".
Todos los ojos están puestos sobre el presidente estadounidense y las posibles acciones, militares o no, que esté contemplando aplicar Irán en función de cómo evolucionen las protestas y las negociaciones. Según informaban varios medios estadounidenses, este martes Trump se reunirá con su gabinete para estudiar las posibles acciones entre las que se encuentra un amplio abanico que va desde ciberataques, sanciones y bombardeos. Trump ha indicado también que prevé llamar al magnate Elon Musk para abordar el envío de satélites de su empresa Starlink en Irán para que "internet siga funcionando", ante el apagón impuesto por el régimen iraní para silenciar a los manifestantes. La administración también parece que preferiría inclinarse por acciones concretas para evitar impactar de forma masiva a los ciudadanos que se están manifestando en contra del régimen.
Botas sobre el terreno
El senador Lindsey Graham, un aliado cercano de Trump, dijo en una entrevista en la Fox que espera que el presidente haga "acciones, no una invasión", que "cambien las reglas del juego" para fortalecer a los manifestantes y disuadir a los líderes de Irán.
La intervención militar en Venezuela marcó un precedente porque sí implicó poner botas estadounidenses en el terreno. Esto no había sido así con los bombardeos en Irán, lo que hace temer ahora que si la Casa Blanca opta por una acción militar pueda ser más agresiva. Según la agencia francesa AFP, Francia ha sacado ya a todos los trabajadores no esenciales de su embajada en Irán.
El mandatario dijo el domingo por la noche que el gobierno iraní estaba "empezando" a traspasar una línea roja, ya que "ha muerto gente que no debía morir", lo que ha atribuido a un régimen de "violencia". "Algunos de los manifestantes murieron por una estampida, porque había mucha gente. Y a algunos les dispararon", decía.
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abas Araqxi, decía este lunes que el país está preparado para la guerra, pero que también está dispuesto a negociar. "No buscamos la guerra, pero estamos preparados para la guerra, aún más preparados que en la anterior", declaró en una conferencia con embajadores extranjeros en Teherán, retransmitida por la televisión estatal. Se refería a la guerra de 12 días con Israel del pasado junio, en la que Estados Unidos se sumaron para bombardear las instalaciones nucleares de Irán.
Las manifestaciones que empezaron el 28 de diciembre por la crisis económica y que se han extendido por todo el país cuestionan el régimen y piden su caída y, pese a la represión de las autoridades, siguen vivas en la calle.