PARAD MÁQUINAS

La chica marroquí que no encajaba en su país

La migrante marroquí Wafae Atid se sienta sobre su colchón inflable cerca del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta.
21/08/2026 - 14:00 h.
Subdirector y delegado en Madrid
2 min

BarcelonaLa fachosfera ha hervido estos días contra el caso de Wafae Atid, una joven marroquí que participó en el intento de entrada masiva a España a través del mar por Ceuta y que explicó su caso a El País. En unas declaraciones hechas en un perfecto inglés, Atid explicaba que en Marruecos "los hombres están por encima de las mujeres" y en casa le ponían problemas, por ejemplo a la hora de viajar sola o llevar un determinado estilo de vida. Automáticamente, algunos perfiles aprovecharon para rastrear sus redes sociales y airear que la joven había estado en lugares como Qatar o Indonesia y que no se veía en ningún caso que pasase grandes penurias. Rápidamente comenzó una campaña contra ella, por ser una farsante, y contra El País, por darle voz.

El País se ha visto obligado a volver a hablar con ella y aclarar algunos puntos, pero manteniendo el núcleo de la historia. En efecto, en la entrevista que se le hacía Atid no decía en ningún momento que quisiera emigrar por una cuestión económica, porque es una persona formada y puede acceder a buenos puestos de trabajo, sino por huir de lo que ella considera que es un ambiente patriarcal opresivo en su país. "Es muy difícil vivir en un país que no encaja contigo", decía.

Y aquí cabe una reflexión. La gente que emigra no es la que está peor, sino personas que han accedido a un mínimo nivel de vida (por ejemplo para pagar a las mafias) y aspiran no solamente a sobrevivir sino a una vida mejor de la que le pueden ofrecer sus países de origen. Esto explica que en Marruecos, que objetivamente está mucho mejor que hace 30 o 40 años, los jóvenes quieran emigrar igual. De la misma manera que en España el grueso de la inmigración no se produjo en los años 40 o 50 sino en los 60, cuando la cosa estaba un poquito mejor. Por eso, no todos los que se juegan la vida para venir a Europa son muertos de hambre, son gente que quiere prosperar, y está dispuesta a arriesgarlo todo para conseguirlo.

stats