¿Quién tiene derecho a definir qué es un periodista? (1)
La presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid, María Rey, ha hecho unas declaraciones al Congreso con las que reclama que los políticos “dejen de definir qué es un periodista”. Y añade: “Sabemos lo que somos”. ¿Seguro? Las palabras de Rey, que también es presentadora de un magazine de Telemadrid –ejem–, llegan justo cuando el agitador Vito Quiles acaba de protagonizar otro de sus numeritos acosando a la mujer de Pedro Sánchez. Su claque, incluyéndolos los sectores del PP que la alimentan –el mismo PP que gobierna Telemadrid, ejem ejem–, intenta envolver este tipo de acciones con la bandera del periodismo para ganar legitimidad. Rey no menciona explícitamente a Quiles, pero la coincidencia en el tiempo hace difícil no interpretar sus declaraciones en la cámara baja como un intento de que dejen al chico en paz.
A la ilustre presidenta de la APM le diría: de acuerdo, efectivamente no es buena idea que los políticos determinen qué es y qué no es periodismo, porque en la definición –y sobre todo con las consecuencias que se deriven entonces– puede haber la semilla de la censura y del control informativo. Ahora bien, hay que ser valientes desde la profesión y dejar claro que no todo lo que se autocalifica como periodismo lo es. Hacer el ridículo persiguiendo a gente para violentarla, por ejemplo, no lo es y no se convierte mágicamente porque saques el móvil y lo registres. No quiero que Pedro Sánchez (o Feijóo o Abascal) definan qué es periodismo, pero aún menos quiero que lo hagan los Quiles de la vida y sus semejantes. Sencillamente, no ejercemos la misma actividad ni nos regimos por una deontología profesional común. Por eso, las asociaciones de prensa –hola, Colegio de Periodistas de Cataluña– tienen un debate incómodo, pero necesario, que hacer sobre quién es periodista y, sobre todo, quién no lo es. En Pareu Màquines de mañana expondré algunas consideraciones.