El director de diario que se escribió una carta al director
Bill Keller dirigió el New York Times entre 2003 y 2011, una época convulsa en la que la prensa asumió la sacudida extrema que supuso para los medios de comunicación la popularización de internet entre el público generalista. Entre sus singularidades está la de haber escrito una carta al director... a su propio diario. La escribió como respuesta a una columna de opinión que él mismo había encargado. El rotativo lo había nombrado máximo responsable de la redacción a raíz del escándalo de Jayson Blair, que había cometido fabricaciones y plagios en decenas de sus artículos. Para intentar empezar la nueva etapa haciendo limpieza pidió al juez conservador Richard Posner que trazara un diagnóstico de los males que asolaban la prensa. El artículo, ¡ay!, no le gustó: en uno de los pasajes, el juez aseguraba que los blogs tenían métodos de corrección de errores mejores que los medios convencionales, más grandes y, por tanto, más lentos y sujetos a una compleja red vertical de intereses. Como es comprensible, vetar la columna habría supuesto darle la razón, así que escribió una carta al director, o sea a sí mismo, criticando el artículo del juez por “tendencioso y cínico” y recordándole que, de hecho, la publicación de su ácido comentario era el desmentido más claro de sus tesis, según las cuales la prensa silenciaba lo que no le convenía.
Todo esto pasaba hace más de dos décadas, pero la dinámica continúa viva. Los blogs que aún resisten son ahora casi una reliquia, y no los mataron los medios de comunicación, sino las redes sociales con su propuesta de micromensajes a los que se ofrecía una gran difusión a cambio de estar polarizados o encender las bajas pasiones, como la ira. Y el New York Times, por cierto, es ahora mucho más rentable que hace veinte años. Cosas de la mala salud de hierro de la prensa.