Televisión

¿Muertos accidentales o asesinatos encubiertos? 'Noches sin ficción' vuelve a adentrarse en la cara oscura de la mili

Un nuevo documental dirigido por Mireia Prats y Joan Torrents se estrena este martes en TV3 y en la plataforma 3Cat

Imagen promocional del documental
Jordi Feijoo
12/01/2026
3 min

Barcelona"Ya te harán un hombre en la mili" era una de las frases más oídas cuando el servicio militar obligatorio todavía estaba en activo. Para algunas personas, pasar una temporada en un cuartel para instruirse militarmente era una forma de hacer emerger una supuesta virilidad. Todo esto ha quedado atrás, pero las historias traumáticas aún se acuerdan: denigrar a los "conejos" -soldados que acababan de entrar en el servicio militar- era una de las aficiones de los que tenían un rango más alto y de los más veteranos, algunos de los cuales se veían empujados a estas prácticas si no querían convertirse a sí mismos en víctimas. Tras el éxito del documental Te harán un hombre, Mireia Prats y Joan Torrents muestran ahora el trabajo de ocho meses de investigación para una secuela de esa pieza. Te harán un hombre: Muertes silenciadas se adentra en varios casos de muertes en extrañas circunstancias que se produjeron en los cuarteles y sobre las que existen dudas porque nunca se investigaron debidamente. La producción se estrena este martes en TV3 y en la plataforma 3Cat.

Los protagonistas son los familiares de Narcís, Joan, Martí y Jordi, cuatro reclutas que durante la mili, o después de este periodo, acabaron muriendo de forma traumática. Estas historias están narradas desde el punto de vista de los hermanos de las víctimas y algunos de ellos explican cómo se encontraron con un "muro de silencio" donde no se contaba nada y lo único que podían hacer era "aceptar lo ocurrido" y recibir el féretro precintado que les entregaba el estamento militar, sin más explicación. Uno de los familiares de un joven que se suicidó afirma estar convencido de que a su hermano "le asesinaron" porque días antes estaba escribiendo cartas mostrándose ilusionado porque le habían dado un permiso para devolver. Estos testigos se combinan con los de otras personas que hicieron el servicio militar en aquella época y que consignan escenas sobrecogedoras, como tener que limpiar las paredes con cal porque estaban llenas de sangre, oír disparos o incluso autolesionarse con una bayoneta para escapar de ese sistema.

Los responsables de realizar este documental han intentado consultar documentos de más de veinte archivos y fuentes oficiales, pero no han obtenido ninguna respuesta y se han topado con una calle sin salida. La mayoría de las familias nunca han averiguado lo ocurrido y, como se explica en el documental, la opacidad de estos archivos militares mantiene la impunidad de las personas encargadas de cometer muchos de esos posibles crímenes que fueron despachados como suicidios o muertes accidentales. En los años noventa los suicidios aparecen en los registros del ministerio de Defensa como principal causa de muerte y aunque sea imposible saber su cifra, la producción estima que cerca de 1.900 personas murieron a lo largo del servicio militar.

Esta segunda parte llega gracias a que, con el primer documental, más personas se decidieron a denunciar hechos de índole similar que habían vivido cuando estaban en la mili. Según 3Cat, más de un centenar de afectados se pusieron en contacto para contar su historia. Después de ver que había tantas y de un carácter aún más grave, decidieron dar voz a las familias que enterraron a sus hijos muertos en la mili de forma traumática como forma de que puedan conseguir cierta reparación.

El comienzo de la historia

En ese documental estrenado en el 2024, un grupo de testigos se reunían para explicar algunos de los hechos que vivieron durante el servicio militar obligatorio en el cuartel de Vielha, en el Vall d'Aran, y en otros puntos de España. Mireia Prats conoció estos abusos mientras estaba en la Ciudad del Vaticano, cubriendo para los servicios Informativos de TV3 la cumbre del papa Francisco contra la pederastia. En una de sus conversaciones con Albert Arean, su compañero y operador de cámara, le confesó que a él a la mili le torturaron y que sobrevivió tres veces a la muerte mientras era voluntario en la Compañía de Esquiadores y Escaladores de Vielha. Arean escribió un libro para que todos estos hechos quedaran registrados y lo llamó La legión blanca. Según Prats, le costó mucho que quisieran hablar en el documental, pero finalmente se animaron a dar su testimonio. Ahora, en el antiguo cuartel, se encuentra uno de los aparcamientos públicos de la localidad.

Los testigos explican cómo les hacían realizar actividades peligrosas y humillantes como hacer flexiones con un cuchillo en el suelo apuntando al pecho, coger una peseta con la boca con el fregadero del lavabo lleno de agua helada, puñetazos que te dejaban noqueado y confrontaciones. Àlex Gorina, crítico de cine que presentaba La ventana indiscreta en Catalunya Ràdio, narró en directo en La mañana de Catalunya Ràdio de Laura Rosel en el 2022 que cuando estaba en la mili en el cuartel de Melilla sufrió una violación: "A mí me despertaron en el barracón donde dormía, me dijeron que fuera a la sala de armas y abusaron de mí dos sargentos".

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