El papa León XIV delante de la catedral de Barcelona.
09/06/2026
Jefe de Media
2 min

Los líderes políticos (o espirituales, a fin de cuentas) cuando preparan una intervención pública tienen claro cuál es la idea-fuerza que querrían ver replicada y amplificada gracias a la palanca de los medios de comunicación. Por poco que tengan asesores de comunicación, intentan colocar un titular concreto en tantos sitios como sea posible. Pero la polarización ha hecho que el papa León XIV haya topado con la multiplicación de los panes, los peces y las interpretaciones de sus palabras. El País destaca que exhorta a los obispos a luchar contra “la plaga” de la pederastia, pero El Mundo subraya su petición a los políticos de “límites morales al poder”, es decir, que Pedro Sánchez convoque elecciones de una puñetera vez. Abc lo enfoca por “la defensa de la vida” (es decir, en contra del derecho de las mujeres a abortar) y La Vanguardia se queda con eso de “huir de la permanente descalificación política”, que así no hay manera de pactar tranquilamente con quien mande, hombre. El Periódico se queda con “la dignidad humana” y ARA con la crítica a la "prioridad nacional" de PP y Vox. O sea, que entre los diarios de Barcelona y Madrid que destacan un elemento de su discurso –La Razón y El Punt Avui hacen titulares sin acentos concretos– no hay dos ideas que se repitan: tantas cabezas, tantas mitras. La dispersión comunicativa suele ser síntoma de tiro fallado, pero aquí también podría ser síntoma de gran inteligencia: dar un poco de pienso a todo el mundo y, mira, quien día pasa, papito empuja.

Y mientras esperamos a ver qué uso se hará del catalán, hay medios españoles que subrayan la entrevista que han hecho a AdVaticanum al arzobispo Guido Pozzo, en la que pide que al menos una misa dominical de cada diócesis sea en latín, para visualizar la idea de universalidad litúrgica. Supongo que a este prelado tan jacobino eso de hacer misas en catalán le debe parecer que es caer en la decadencia de Solsona y Sodoma.

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