Del pendón de Sue Ellen al maletero de Puigdemont

"Sue Ellen, ¡eres un desastre!"
26/07/2026 - 19:54 h.
Jefe de Media
2 min

Ayer os explicaba en una página de Mèdia cómo TV3 robó los derechos de Dallas a TVE y no faltó quien recordó la mítica frase “Sue Ellen, eres un pendón" que nunca se pronunció. En realidad, lo que se dijo es: “¡Tu marido se está muriendo y tú haciendo el pendón vete a saber por dónde!”, solo que el imaginario popular ha fijado en la memoria colectiva esta forma abreviada. Es lo que se llama efecto Mandela, porque un estudio determinó que mucha gente recordaba la muerte en prisión del luchador contra el Apartheid sudafricano a pesar de que murió muchos años después de ser liberado. Otro caso clásico es el “Luke, yo soy tu padre”, a pesar de que Constantino Romero dijo “No, soy tu padre”. En España hay un caso célebre que incluye a Ricky Martin, un perro goloso, el programa Sorpresa sorpresa y una chica con un bote de mermelada del cual no daré más detalles sin presencia de mis abogados. O el 23-F: mucha gente recuerda haber visto aquella noche las impactantes imágenes de Tejero y su cuadrilla disparando en el Congreso a pesar de que solo la radio lo retransmitió en directo. Como después se han emitido mil veces, se ha acabado creando este falso recuerdo compartido. 

Mi intuición es que los efectos Mandela entrarán en crisis. O, más concretamente, que hay una disolución tan grande de la noción de la verdad asumida por una mayoría suficiente que estamos viviendo en un universo de pequeñas creencias particulares más o menos desarticuladas. Puigdemont huyendo en un maletero de coche, por ejemplo, no es un efecto Mandela, sino una operación comunicativa muy consciente de repetir una mentira suficientes veces hasta que devenga verdad. Hay una intención clara, al contrario que los casos anteriores. Estamos en la era de la construcción de memorias inventadas. Como la del monóculo (inexistente) del personaje del Monopoly, pero con efectos evidentes y perniciosos sobre la democracia.

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