Cuando tu trabajo es una prisión angustiosa
'Severance', la serie revelación de Apple TV+, vuelve con una segunda temporada que mantiene la tensión de sus inicios


Cuando se estrenó hace tres años, Severance (en castellano, Separación) se convirtió en la serie del momento. La ficción partía de un concepto tan arriesgado que parecía imposible trasladarlo a la pantalla sin fracasar, pero su creador, Dan Erickson, y su productor Ben Stiller, salieron. Severance (Apple TV+) es una serie de ciencia ficción de estética retro en la que un grupo de personas han aceptado someterse a un procedimiento quirúrgico por el que su mente queda dividida en dos: cuando están en el trabajo no recuerdan nada del exterior y cuando están en su vida cotidiana no recuerdan nada del trabajo. Por tanto, técnicamente son dos personas, las de fuera y las de dentro. Lo que podría parecer una bendición –qué placer parece no llevarse los problemas de trabajo a casa– es en realidad una maldición porque la falta de recuerdos sobre el trabajo hace que la persona nunca se plantee la posibilidad de abandonarla. Si alguna lo hace, su versión de fuera (que no sabe nada de lo que ocurre en el trabajo) revoca la decisión de dimitir. De esta forma, en realidad, los protagonistas son prisioneros de la empresa, Lumon Industries.
Uno de los retos de la segunda temporada, que se estrena este viernes, es que el espectador recuerde todo lo ocurrido en la anterior, que se emitió en el 2022. Para hacer el trabajo más fácil, Apple TV+ ha preparado un resumen de tres minutos que permite rememorar cómo el protagonista, Mark Scout (Adam Scott), empieza a dudar sobre las bondades de este experimento que supuestamente es la panacea para el equilibrio entre la vida personal y laboral. En la segunda temporada, Mark y sus compañeros de equipo, Helly (Britt Lower), Irving (John Turturro) y Dylan (Zach Cherry), se enfrentan a las consecuencias de haber roto por unos minutos (39 exactamente) la barrera entre sus versiones del mundo exterior y de la empresa. Ahora todos saben cómo están fuera del trabajo y son más conscientes de la oscuridad que rodea a Lumon.
Una temporada con respuestas
La primera temporada terminaba con un final colgado y con muchas preguntas por responder. La segunda arranca con una perturbadora escena sin diálogo en la que vemos a Mark correr enloquecido por los pasillos blancos de Lumon como reacción a algo que ha descubierto en el mundo exterior. "El reto era volver y contar una historia que a la gente no le pareciera que era simplemente sacar el balón adelante", señalaba durante la presentación Ben Stiller, quien además de productor es director de cinco de los capítulos de esta nueva entrega. Por su parte, Adam Scott asegura que los espectadores obtendrán las respuestas que llevaban tres años esperando, pero que también surgirán nuevas preguntas.
"Hemos expandido el mundo de Severance, pero también queremos mantenernos fieles a lo que la gente amaba originalmente –detallaba Stiller–. Nos pareció que la progresión natural era hacer seguimiento de las historias de las versiones del exterior y del interior de todos los personajes: sus vidas, sus formas de ser. Y para los actores ha sido divertido porque han creado a nuevos personajes. Pero también ha aumentado la complejidad porque hemos tenido que seguir a dos personajes y, básicamente, teníamos que pensar el doble de tramas. Había muchas posibilidades para explorar".
El crecimiento del mundo de Severance viene acompañado de nuevos personajes. Uno de los más inquietantes es la señorita Huang (Sarah Bock), una adolescente que es una nueva supervisora de Lumon y que, por tanto, es técnicamente ninguna de personas que le duplican o triplican la edad. Pese a su juventud, tiene las ideas muy claras de cómo debe funcionar la empresa. "Por cómo ha sido educada, no ve a los trabajadores como personas humanas", remarca Bock. Otro de los nuevos habitantes de la serie es Drummond, uno de los hombres fuertes de Lumon interpretado por Ólafur Darri Ólafsson, el actor islandés visto recientemente en Somebody somewhere.
Con su primera temporada, la ficción logró 14 nominaciones a los Emmy, pero sólo ganó dos técnicos (mejor música y mejores títulos de crédito). Con su nueva entrega, es una firme candidata a acumular nuevas nominaciones en la próxima edición de los premios televisivos. Para aquellos fans que sufren por la posibilidad de que Severance se convierta en una de esas series que se alargan y envuelven la madeja hasta que pierden totalmente el norte, Stiller tuvo palabras tranquilizadoras en una reciente entrevista con el New York Times. "Sí, definitivamente tenemos un final. Y creo que sabemos cuántas temporadas vamos a hacer, pero no lo diré".