Zapatero entrando 286 veces en la Audiencia Nacional
El miércoles por la mañana fue una jornada muy estresante para los medios en general y para Espejo público en particular. La sesión de control en el Congreso de los Diputados coincidía con la declaración de José Luis Rodríguez Zapatero en la Audiencia Nacional. Con el arranque del programa de Susanna Griso, a las nueve de la mañana, el expresidente imputado ya había llegado al edificio. Ya tenían la imagen de la jornada: Zapatero bajando del coche y subiendo las escaleras que le conducían al interior de los juzgados.Espejo público disponía de tres puntos de vista diferentes de aquel instante. El primero, un plano general, más lejano, en el que se veía a Zapatero de perfil bajando del coche. El segundo, más cerrado, en el que aparecía de espaldas saliendo del vehículo. Y el tercero, muy similar, que captaba el instante en que se giraba para saludar y enfilaba escaleras arriba. El programa unió estas tres escenas para dilatar un poco la secuencia. Era una triple entrada a la Audiencia Nacional. Como la declaración de Zapatero era simultánea a la sesión de control, el programa partió la pantalla en varias partes. Pero la bajada del coche de Zapatero era una obsesión, hasta el punto de que mantuvieron prácticamente todo el programa las imágenes en bucle: la entrada en la Audiencia Nacional una y otra vez. En grande, en pequeño, en un lateral, en la zona central, en el ángulo inferior o en la parte superior. Lo iban variando en función del espacio de que disponían, de las conexiones con los reporteros y de los temas que iban desarrollando. Pero el expresidente siempre estaba allí, en algún lugar u otro. Entre las nueve de la mañana y más allá de la una del mediodía, vimos cómo Zapatero entraba en la Audiencia Nacional hasta 286 veces (quizás con un mínimo margen de error que me permitirán, después de pasarme cuatro horas observando el bucle televisivo como quien mira el tambor de la lavadora en marcha). Más de setenta veces cada hora. De lado, de espaldas o saludando. Dependiendo de la hora añadían también unas cuantas imágenes de las joyas confiscadas entre medias, fusionando la escena de la salida del coche con el botín de la caja fuerte. Hacia las once de la mañana aportaron un detalle de creatividad: repitieron nuevamente las imágenes añadiendo un rótulo que, supuestamente, reproducía los insultos que le habían proferido algunos viandantes. Hasta dieciocho veces recuperaron las imágenes con el añadido de “¡SINVERGÜENZA!” y “¡CHORIZO!” en letras amarillas enormes. A partir de la una del mediodía, Zapatero salió de los juzgados por la puerta de invitados, lo que cogió desprevenidos a la mayoría de los medios. Pero consiguieron una fugaz escena del socialista marchándose que repitieron a cámara lenta hasta 28 veces. “¡Nos han jugado al despiste!”, lamentaba Griso, y el tertuliano Toni Cantó comentaba que la columna del edificio le había jugado a favor porque lo tapaba un poco. El placer de la condena del televisor. Entonces reiteraban en dos recuadros la secuencia de llegada y de salida de manera simultánea. Zapatero por partida doble en la Audiencia Nacional. La satisfacción del trabajo bien hecho.