Isla intenta convencer a Costa sobre la oficialidad del catalán en la UE: "Es una cuestión de justicia lingüística"
El presidente de la Generalitat pide a Bruselas que el reparto de los fondos europeos no se centralicen en Madrid


Bruselas"Optimismo dentro del realismo". Con estas palabras, que podrían definir perfectamente el presidente de la Generalitat, ha salido Salvador Illa de su encuentro con el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, al que le ha trasladado su voluntad de que el catalán se convierta en un idioma oficial en la Unión Europea. Así pues, el dirigente socialista ha tratado de convencer al ex primer ministro portugués y ha defendido que "es una cuestión de justicia lingüística" que reforzaría el "sentimiento de europeísmo" de los catalanes. Ahora bien, según admitió el propio Isla, Costa "se mostró receptivo", pero "prudente". "Es un asunto que no es nada sencillo", ha justificado el presidente de la Generalitat en declaraciones a los medios desde Bruselas.
Illa también ha defendido que, sumando los hablantes de gallego y el euskera, cerca de unos 20 millones de ciudadanos europeos se verían más representados en las instituciones europeas si se aprueba la petición del gobierno de Pedro Sánchez de hacer oficial en la UE las tres lenguas cooficiales del Estado. "Me he puesto a su disposición por todo lo que podamos hacer para acompañar el trabajo del ejecutivo español", ha añadido el presidente de la Generalitat. A su vez, fondos del gabinete de Costa subrayaron que este encuentro "pone de manifiesto" el compromiso del Consejo Europeo con las regiones y los ciudadanos europeos, y confirmaron la petición de Isla sobre el estatus del catalán en las instituciones europeas.
El líder del PSC también ha aprovechado las reuniones de alto nivel que ha mantenido en Bruselas para proclamar el regreso de Catalunya como un actor influyente en la política española y europea. De hecho, es la primera vez que un presidente de la Generalitat se reúne con un presidente del Consejo Europeo desde el 2011, cuando Artur Mas se encontró con Herman Van Rompuy hace ya catorce años. Cabe mencionar, sin embargo, que Costa fue apuntalado en gran parte por Sánchez al frente del Consejo Europeo y que, de momento, el socialdemócrata portugués se está mostrando más accesible que sus predecesores. Sin ir más lejos, a finales del pasado mes recibió al lendakari, Imanol Pradales.
En todo caso, en estos momentos la iniciativa para hacer oficial el catalán en el global de la UE se mantiene en punto muerto y hace meses que los Estados miembros piden más información económica y jurídica para desatascarla, según aseguran al ARA varias fuentes diplomáticas. Así pues, España, de momento, no pide ningún informe a los servicios legales del Consejo de la UE, tal y como quisieran sus socios europeos. Sin embargo, Isla ha confirmado que el gobierno español prevé que Polonia, que ostenta la presidencia del Consejo de la UE durante este primer semestre de este año, lo vuelva a poner sobre la mesa en uno de los encuentros ministeriales que se celebren durante los próximos meses.
Unos fondos europeos "descentralizados"
Más allá de Costa, la agenda de este jueves de Isla ha empezado temprano y ha ido a correr a las 6 de la mañana con un par de periodistas y el eurodiputado Javi López, que no ha podido acabar los diez kilómetros que ha dado el presidente a un buen ritmo y dando vueltas para el Parque del Cincuentenario de la capital belga. También se reunió con la vicepresidenta de la Comisión Europea y titular de Transición Energética, la también socialista Teresa Ribera, y por la tarde participó, en catalán, en el plenario del Comité de las Regiones, que se celebró en la sede del Parlamento Europeo de Bruselas.
En la misma línea que la gran mayoría de dirigentes de comunidades autónomas que han participado en este pleno, Illa ha hecho un llamamiento a evitar la "centralización" del Fondo de Cohesión europeo, que es uno de los más importantes de la UE y que en estos momentos reciben directamente las administraciones regionales. De este modo, el presidente quiere evitar que, tal y como se plantea la Comisión Europea en pro de reducir la burocracia, a partir de ahora esa financiación comunitaria deba pasar primero para el gobierno español y, después, sea ésta misma la que la reparta según sus criterios. "Simplificación no significa centralización", ha dicho Illa.