La barra libre de los sonados
1. Con la excusa de las drogas, arrebatas el petróleo. En 2012, cuando Trump presentaba reality shows, Hugo Chávez, ya en ese momento, hizo dos vaticinios. El presidente de Venezuela dijo: "Cuando se acabe el petróleo en el mundo, quedarán todavía cinco países con reservas importantes: Rusia, Irán, Arabia Saudí, Irak y Venezuela. Todos los presidentes que han pasado por ahí, en los últimos cien años, y que han pretendido dominar el negocio petrolero. que el petróleo, porque los países poderosos de occidente lo necesitan, ese petróleo". Meses más tarde, Chávez aún afinó más: "Hay una operación que se ve a venir, que están preparando desde hace tiempo. Hace algunos años ya me lo advirtieron. Me dijeron: «Te acabarán acusando a ti de narcotraficante. No que el gobierno apoya, o que el gobierno permite... No, no, no. A ti, Chávez. Chávez. Estados Unidos está preparando. Se vincula a Chávez directamente con el narcotráfico y, entonces, cualquier cosa es válida contra un narco. El guión estaba escrito y, catorce años después, se ha seguido con todo detalle.
2. Nicolás Maduro, una semana antes de Navidad, apareció a los ojos del mundo cantando el "don't worry, be happy"como si las amenazas de Trump no fueran por él. Quien canta, sus males asusta. Pero esa bailaruca, con las notas de Bobby McFerrin de fondo, sonaba ya como el penúltimo desafío de un dictador en horas bajas. O, más bien, a las últimas voluntades de un milhones que ya se lo viene a La millón que ya se lo ve. perpetuar en el poder no justifica la acción quirúrgica del ejército de Estados Unidos, que violó, con nocturnidad y alevosía, no sólo del derecho internacional, sino también de la Constitución norteamericana. se desmenuza. La barra libre de los sonados es una pésima noticia para empezar el año.
3. Donald Trump, en la rueda de prensa de Palm Beach, se mostró como un triunfador. Luminoso, rodeado de hombres igualmente ganadores –quizás por eso no estaba el vicepresidente Vance– y las engaltaba por el pico grande. Hablaba de controlar a Venezuela sin saber cómo, hacía catúfols divagando sobre la seguridad de las calles de Washington y menospreciaba a María Corina Machado. Trump no ha digerido, tampoco, que la líder opositora venezolana tenga el premio Nobel de la paz y él dé pasos determinantes para no conseguirlo nunca, con tanta ilusión que le daba. En su comparecencia, Trump habló de ataques, dinero, petróleo, y nada de paz ni personas. Momentos muy negros para la humanidad. Y mientras tanto, en Europa, todos distraídos palmeando con la Marcha Radetzky mientras el mundo se va a la mierda.
4. Eso sí, durante esa hora de comparecencia, ya nadie le habló de Epstein y el puñado de fotografías y documentos que comprometen a Donald Trump. Nadie lo ha dicho más claro que la congresista demócrata Alejandría Ocasio-Cortez: "No es un tema de drogas. Si lo fuera, Trump no habría indultado, el mes pasado, a uno de los narcotraficantes más grandes del mundo. Esto va de petróleo y de cambio de régimen. Y necesitan un juicio para fingir que no lo es." desorbitado aumento de los costes sanitarios". Una gran cortina de humo, vamos.