Pau Cubarsí, en acción en el partido entre España y Bélgica
23/07/2026 - 20:57 h.
Periodista
2 min

Preguntado durante el Mundial por el diario ABC sobre su imagen sencilla y el hecho de que no llevaba tatuajes, Pau Cubarsí respondió que no llevaba ahora ni seguramente en el futuro, que se sentía “cómodo con el peinado hacia adelante como el resto de chicos de mi edad y suficiente”, y añadió: “Se puede ser futbolista sin llevar tatuajes”, frase que fue directa al titular de la entrevista y que cuatro semanas más tarde habría podido ser mejorada con un “se puede ser el mejor jugador joven del Mundial sin llevar tatuajes”.

 Al primero al que le oí poner de ejemplo de futbolista normal a un jugador “que no lleva pendientes ni se pinta el pelo” fue a Pep Guardiola hablando de Andrés Iniesta en 2009, cuando se estaba gestando la temporada perfecta del sextete. Años más tarde volvió a hacerlo, diciendo prácticamente lo mismo de Bernardo Silva, y todavía añadió “tiene un coche normal”. Me imagino que Guardiola hablaba embriagado por el festival de excentricidades que veía en los vestuarios millonarios que gobernaba, con futbolistas tentados por el juego de construir una marca personal más allá del fútbol.

 Ahora las cosas han cambiado, y a juzgar por la cantidad de tatuajes que se ven en verano, el umbral de la normalidad o de la sencillez personal se ha desplazado hasta el punto de que ahora la pregunta a un futbolista (y a la gente en general, sobre todo la más joven) ya no es por qué lleva tatuajes sino por qué no lleva. Y por eso mismo va decayendo el prejuicio sobre el tatuaje como elemento para llamar la atención. Y con todo, hay una coherencia en el porte tranquilo, el jugar limpio en el campo, el éxito mundial de precocidad y la biografía de hijo de un carpintero de Estanyol y la frase de que se puede ser futbolista sin llevar tatuajes.

stats