Leemos en el ARA que el presidente de la patronal de Castilla-La Mancha, reunido con otros patronos en un encuentro de estos que hacen de vez en cuando (en la asamblea de la CEOE), ha denunciado o quizás criticado que los jóvenes piden la baja laboral por motivos sentimentales. "Ahora tenemos una baja no porque la empresa les haya maltratado, sino porque les ha dejado la novia", ha dicho. Y ha dicho también, cuando ya había cogido impulso, que los jóvenes son unos "babaus" y que cualquier cosa que les pasa en el trabajo ya es un problema.
Hacemos constar que a los autónomos nos pasa justo al revés. Nunca hemos cogido la baja por este motivo, porque solo nos dejan los novios y las novias si dejamos el trabajo. Deprimidos no valemos nada, porque no facturamos. Pero los normales, los asalariados, sí que pueden coger la baja si les ha dejado la novia. Yo no diría que esto sea patrimonio solo de los jóvenes. Un trabajador que coge la baja porque le ha dejado la novia será dejado por la novia siguiente cuando sepa que pidió la baja porque le dejó la anterior novia, y así hasta la jubilación.
De todas maneras, el patrón de Castilla-La Mancha no sabe dónde se ha metido. Ha dicho babaus a los jóvenes porque cogen la baja cuando les deja la novia. Estos jóvenes, cuando lean las palabras que les ha dedicado el patrón, se deprimirán. "Me ha dicho babau", lloriquearán por los rincones de la oficina o del almacén. "Esto es durísimo y me afecta", balbucearán. Y acto seguido, estirándose los pelos y rascándose incesantemente, irán a la enfermería y pedirán la baja. Todos, en masa. Y mañana ya no irán a trabajar.