Trump, Netanyahu y la globalización de la catástrofe
Las guerras que Trump y Netanyahu han iniciado en Irán y Líbano, con la correspondiente respuesta de la siniestra dictadura de los ayatolás, ya amenazan con arrasarlo todo, es decir, la economía, el medio ambiente, la contención nuclear y lo poco que quedaba del derecho internacional. Cuando se bombardean yacimientos de gas y se responde con bombardeos sobre reservas de gas licuado, la seguridad con la que damos por supuesto que hoy nos quitaremos y todo funcionará como cada día está más amenazada que nunca. Asistimos a la globalización de la catástrofe, irresponsable por suicida.
Aunque la lista en materia de desastres mundiales está bastante completa, lo que vivimos estas semanas supera los límites del sentido común y del interés general, que sólo se transgreden cuando a los mandos del sistema hay alguien que en catalán decimos que "no está todo". Todo empezó con el "podría disparar a la gente en medio de la Quinta Avenida y no perdería votantes", que en su momento fue aplaudido por la concurrencia americana y los imitadores europeos como una excentricidad provocadora y como promesa de grandes audiencias televisivas, y ahora ya estamos en el "puedo provocar un cataclismo planeta" mí; y usted calle, perdedor".
Hace unos meses Trump presumía de haber acabado con el programa nuclear iraní. Ahora dice que Irán es todavía una amenaza. Pero da igual, porque aunque pierda Trump dirá que gana. Los populismos comienzan agrediendo con las palabras para después transgredir las leyes y llevar a todo el mundo al desastre. ¿Furia épica? No, es una mierda épica servida por Trump y Netanyahu.